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jueves, 15 de septiembre de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
Pablo Pérez vs. Capriles Radonski (+ Leopoldo López)
Salvo que aparezca un outsider en la oposición antes del mes de noviembre las primarias pueden convertirse en un evento polarizador entre las candidaturas del gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez y el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski.
Las opciones del tercero en discordia, el exalcalde de Chacao, Leopoldo López, están directamente asociadas a la decisión que anuncie el próximo 31 de agosto la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (Corte-IDH) y la postura que tome el Ejecutivo Nacional.
Las distintas mediciones de participación e intención de voto en las primarias del 12 de febrero sugieren que es poco probable que los ocho aspirantes presidenciales que existen a la fecha logren atomizar el sufragio dando como resultado un candidato electo por muy pocos de los asistentes a la elección de base. A la espera de la postura que asumirá el electorado en el caso del exalcalde de Chacao, las tendencias sugieren que las primarias serán un evento polarizado entre las opciones de Pérez y Capriles Radonski, dejando a López el papel de gran elector, por los votos que puede sumar o restar a los dos principales contendientes.
Según Datanálisis (julio) si se polariza un eventual evento electoral presidencial entre Chávez y un aspirante de oposición electo en primarias, el jefe del Estado sería apoyado por 31,7% de los electores, mientras su adversario sería respaldado por 34,9% de los ciudadanos dispuestos a votar.
¿Quién puede ser ese candidato? En este momento no existen estudios (salvo mediciones flash) que evalúen la percepción que tienen los electores potenciales en primarias de la candidatura del gobernador del estado Zulia.
Antes de que el partido Un Nuevo Tiempo (UNT) anunciara que su aspirante presidencial sería Pérez, Datanálisis dibujaba de esta forma la teórica votación en las elecciones primarias: Capriles Radonski capitalizaría 49,9% de los votos, mientras el gobernador del estado Zulia llegaría a 11,6%, el exalcalde de Chacao contaría con 9,3% y Manuel Rosales sería apoyado por 8,8%.
Una vez que Rosales sale del juego presidencial resulta razonable suponer que el voto duro que capitalizaría para las primarias tendrá como destinatario al actual gobernador del Zulia.
Aún sumando a Pérez y Rosales, la opción de Capriles Radonski dobla a la candidatura de UNT. No obstante, es aventurado asegurar que esta ventaja es suficiente para imponerse en las primarias del 12 de febrero, aunque resulta obvio que al día de hoy la opción mejor posicionada y consolidada es la del gobernador del estado Miranda.
Ahora que comenzará la verdadera campaña de los presidenciables es que se podrá determinar si Capriles Radonski puede mantener la cómoda ventaja de estos meses; ventaja cimentada en la hábil decisión del gobernador de no desgatarse en una campaña interna en la que aún no existían contendores claros.
El inicio de la campaña también permitirá precisar si Pérez tiene lo necesario para afrontar sus principales debilidades: lograr pasar de ser un líder regional, a uno nacional y a la vez lograr el apoyo en las urnas de Acción Democrática; además de contar con el respaldo simbólico de María Corina Machado que puede "arrancar" votos en segmentos y estratos en donde es fuerte el respaldo a Capriles Radonski y López.
La principal virtud de Pérez el 12 de febrero (y esto es complicado de medirse en las encuestas) es la capacidad de UNT (adicionada a la AD) de movilizar a los electores, mientras Capriles Radonski (y el propio López) depende excesivamente de la movilización espontánea de los votantes.
Si las estimaciones de Consultores 21 son correctas y acuden a las primarias cinco millones de votantes, el efecto maquinaria podría no ser suficiente para las opciones del bloque socialdemócrata.
No obstante, los resultados del 12 de febrero dependerá mucho (y esto tampoco lo pueden medir las encuestas) de la forma en que la comisión técnica de la MUD defina la nucleación de los centros y mesas de votación. Ya Voluntad Popular experimentó el efecto de una nucleación inadecuada en sus elecciones internas, error que provocó que disminuyera la participación.
Resumiendo: Esperando por la decisión de la Corte-IDH en el caso de Leopoldo López las primarias parecen ser cosas de dos candidatos: Pablo Pérez, cuyo éxito estará asociado a poder conventirse en un lider nacional y al trabajo de movilización y maquinaria del bloque socialdemócrata y Henrique Capriles Radonski que dependerá del voto espontáneo y de lograr contrarrestar la campaña con símbolos afectivos (familia) que seguramente utilizará UNT.
Las opciones del tercero en discordia, el exalcalde de Chacao, Leopoldo López, están directamente asociadas a la decisión que anuncie el próximo 31 de agosto la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (Corte-IDH) y la postura que tome el Ejecutivo Nacional.
Las distintas mediciones de participación e intención de voto en las primarias del 12 de febrero sugieren que es poco probable que los ocho aspirantes presidenciales que existen a la fecha logren atomizar el sufragio dando como resultado un candidato electo por muy pocos de los asistentes a la elección de base. A la espera de la postura que asumirá el electorado en el caso del exalcalde de Chacao, las tendencias sugieren que las primarias serán un evento polarizado entre las opciones de Pérez y Capriles Radonski, dejando a López el papel de gran elector, por los votos que puede sumar o restar a los dos principales contendientes.
Según Datanálisis (julio) si se polariza un eventual evento electoral presidencial entre Chávez y un aspirante de oposición electo en primarias, el jefe del Estado sería apoyado por 31,7% de los electores, mientras su adversario sería respaldado por 34,9% de los ciudadanos dispuestos a votar.
¿Quién puede ser ese candidato? En este momento no existen estudios (salvo mediciones flash) que evalúen la percepción que tienen los electores potenciales en primarias de la candidatura del gobernador del estado Zulia.
Antes de que el partido Un Nuevo Tiempo (UNT) anunciara que su aspirante presidencial sería Pérez, Datanálisis dibujaba de esta forma la teórica votación en las elecciones primarias: Capriles Radonski capitalizaría 49,9% de los votos, mientras el gobernador del estado Zulia llegaría a 11,6%, el exalcalde de Chacao contaría con 9,3% y Manuel Rosales sería apoyado por 8,8%.
Una vez que Rosales sale del juego presidencial resulta razonable suponer que el voto duro que capitalizaría para las primarias tendrá como destinatario al actual gobernador del Zulia.
Aún sumando a Pérez y Rosales, la opción de Capriles Radonski dobla a la candidatura de UNT. No obstante, es aventurado asegurar que esta ventaja es suficiente para imponerse en las primarias del 12 de febrero, aunque resulta obvio que al día de hoy la opción mejor posicionada y consolidada es la del gobernador del estado Miranda.
Ahora que comenzará la verdadera campaña de los presidenciables es que se podrá determinar si Capriles Radonski puede mantener la cómoda ventaja de estos meses; ventaja cimentada en la hábil decisión del gobernador de no desgatarse en una campaña interna en la que aún no existían contendores claros.
El inicio de la campaña también permitirá precisar si Pérez tiene lo necesario para afrontar sus principales debilidades: lograr pasar de ser un líder regional, a uno nacional y a la vez lograr el apoyo en las urnas de Acción Democrática; además de contar con el respaldo simbólico de María Corina Machado que puede "arrancar" votos en segmentos y estratos en donde es fuerte el respaldo a Capriles Radonski y López.
La principal virtud de Pérez el 12 de febrero (y esto es complicado de medirse en las encuestas) es la capacidad de UNT (adicionada a la AD) de movilizar a los electores, mientras Capriles Radonski (y el propio López) depende excesivamente de la movilización espontánea de los votantes.
Si las estimaciones de Consultores 21 son correctas y acuden a las primarias cinco millones de votantes, el efecto maquinaria podría no ser suficiente para las opciones del bloque socialdemócrata.
No obstante, los resultados del 12 de febrero dependerá mucho (y esto tampoco lo pueden medir las encuestas) de la forma en que la comisión técnica de la MUD defina la nucleación de los centros y mesas de votación. Ya Voluntad Popular experimentó el efecto de una nucleación inadecuada en sus elecciones internas, error que provocó que disminuyera la participación.
Resumiendo: Esperando por la decisión de la Corte-IDH en el caso de Leopoldo López las primarias parecen ser cosas de dos candidatos: Pablo Pérez, cuyo éxito estará asociado a poder conventirse en un lider nacional y al trabajo de movilización y maquinaria del bloque socialdemócrata y Henrique Capriles Radonski que dependerá del voto espontáneo y de lograr contrarrestar la campaña con símbolos afectivos (familia) que seguramente utilizará UNT.
viernes, 29 de julio de 2011
Video chat: ¿La oposición puede prescindir de las primarias?
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Salas Römer no va a primarias
El sábado, casi al filo de la medianoche, el ex candidato presidencial de Proyecto Venezuela, Henrique Salas Römer, lanzaba -a través de su cuenta en twitter @h_salasromer- la siguiente reflexión: "primarias se concibieron para escoger candidato frente a Chávez. Desaparecido electoralmente ¿no será bueno repensarlo?
Recibió Salas Römer toda clase de insultos por este tweet. No obstante, se debe reconocerle que es uno de los pocos políticos que aspira a que exista "acuerdo" y no primarias que se atreve a plantearlo públicamente. Es uno de los pocos que se ha atrevido a ser, por darle un calificativo, políticamente incorrecto.
Plantea Salas Römer un debate interesante. Inicialmente se puede responder que una oposición fragmentada está condenada a perder si enfrenta a Chávez. Datanálisis del mes de julio lo refleja de la siguiente forma: en un escenario electoral entre el Presidente y el resto de aspirantes de la oposición el jefe del Estado capitalizaría 31,7%, de los votos válidos; el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, llegaría a 18,8%; el exalcalde de Chacao, Leopoldo López, se quedaría con 5%; el gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez, no pasaría de 4,6%; Manuel Rosales 3,2% y Antonio Ledezma obtendría 1,2%.
No obstante, si el escenario se polariza entre Chávez y un candidato de oposición electo en primarias 31,7% de los electores se decantaría por apoyar a Chávez y 34,9% apoyaría a su adversario.
La premisa de Salas Römer es que Chávez no estará en la contienda electoral de 2012. Al día de hoy no existen datos que permitan asegurar que el jefe del Estado no se presentará. Lo que sí es cierto es que el Presidente no tiene un sucesor y en el supuesto que no pueda competir deberá comenzar a construir su relevo (algo que no está haciendo en este momento).
Según la última encuesta de Hinterlaces 36% de los ciudadanos no encuentran liderazgos consolidados dentro del chavismo y 27% no sabe o declina responder esta pregunta. Los mejor posicionados en este escenario son Elías Jaua (15%) y Nicolás Maduro (8%), sin embargo es necesario preguntarse si estos números obedecen a los cargos que ocupan o a responden a un verdadero trabajo de base.
La ausencia de liderazgos de base dentro del chavismo puede aupar la tesis de que la oposición no necesita primarias. Aunque las elecciones de base no representan la solución a todos los problemas, en este caso son indispensables para la oposición. Si la dirigencia del antichavismo acuerda escoger a un candidato por "acuerdo" o "consenso" probablemente éste salga de los aspirantes presidenciales que en este momento no figuran en la intención de voto de los ciudadanos.
Según Datanálisis si las primarias se realizaran este domingo Capriles Radonski obtendría 49,9% de los votos, mientras el gobernador del estado Zulia capitalizaría 11,6%. Por su parte López recibiría el apoyo de 9,3%, Manuel Rosales 8,8%, Antonio Ledezma 3,9% y María Corina Machado 2,9% (la encuesta se realizó antes de que formalizara su candidatura).
La intención de voto para las primarias demuestra que los nombres que podrían surgir de un "acuerdo" o "pacto" no aparecen en las encuestas o no ocupan un lugar privilegiado en ellas.
Por primera vez en una década la oposición exhibe liderazgos consolidados para enfrentar a Chávez, por primera vez la oposición tiene opciones reales de derrotarlo en un cara a cara electoral. Como hemos escrito en anteriores textos el peligro para quienes adversan a Chávez -o el beneficio para el chavismo- radica en que los políticos, postulados o no, que no tienen opciones reales en las primarias del 12 de febrero intenten "manipular" la selección del aspirante presidencial de oposición gestando acuerdos paralelos.
No le falta razón a Salas Römer en una parte de su planteamiento. Repetimos por eso la reflexión de la última semana: lo único que mantiene unido a la oposición -hasta este momento- es el deseo anti-Chávez. ¿En ausencia del Presidente existirán liderazgos lo suficientemente consolidados para mantener la unidad opositora?
La respuesta a esta interrogante debería ser sencilla: Romper la unidad será un error más costoso para la oposición -y para el país- que el de retirarse de las elecciones parlamentarias de 2005. ¿Usted qué piensa?
Recibió Salas Römer toda clase de insultos por este tweet. No obstante, se debe reconocerle que es uno de los pocos políticos que aspira a que exista "acuerdo" y no primarias que se atreve a plantearlo públicamente. Es uno de los pocos que se ha atrevido a ser, por darle un calificativo, políticamente incorrecto.
Plantea Salas Römer un debate interesante. Inicialmente se puede responder que una oposición fragmentada está condenada a perder si enfrenta a Chávez. Datanálisis del mes de julio lo refleja de la siguiente forma: en un escenario electoral entre el Presidente y el resto de aspirantes de la oposición el jefe del Estado capitalizaría 31,7%, de los votos válidos; el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, llegaría a 18,8%; el exalcalde de Chacao, Leopoldo López, se quedaría con 5%; el gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez, no pasaría de 4,6%; Manuel Rosales 3,2% y Antonio Ledezma obtendría 1,2%.
No obstante, si el escenario se polariza entre Chávez y un candidato de oposición electo en primarias 31,7% de los electores se decantaría por apoyar a Chávez y 34,9% apoyaría a su adversario.
La premisa de Salas Römer es que Chávez no estará en la contienda electoral de 2012. Al día de hoy no existen datos que permitan asegurar que el jefe del Estado no se presentará. Lo que sí es cierto es que el Presidente no tiene un sucesor y en el supuesto que no pueda competir deberá comenzar a construir su relevo (algo que no está haciendo en este momento).
Según la última encuesta de Hinterlaces 36% de los ciudadanos no encuentran liderazgos consolidados dentro del chavismo y 27% no sabe o declina responder esta pregunta. Los mejor posicionados en este escenario son Elías Jaua (15%) y Nicolás Maduro (8%), sin embargo es necesario preguntarse si estos números obedecen a los cargos que ocupan o a responden a un verdadero trabajo de base.
La ausencia de liderazgos de base dentro del chavismo puede aupar la tesis de que la oposición no necesita primarias. Aunque las elecciones de base no representan la solución a todos los problemas, en este caso son indispensables para la oposición. Si la dirigencia del antichavismo acuerda escoger a un candidato por "acuerdo" o "consenso" probablemente éste salga de los aspirantes presidenciales que en este momento no figuran en la intención de voto de los ciudadanos.
Según Datanálisis si las primarias se realizaran este domingo Capriles Radonski obtendría 49,9% de los votos, mientras el gobernador del estado Zulia capitalizaría 11,6%. Por su parte López recibiría el apoyo de 9,3%, Manuel Rosales 8,8%, Antonio Ledezma 3,9% y María Corina Machado 2,9% (la encuesta se realizó antes de que formalizara su candidatura).
La intención de voto para las primarias demuestra que los nombres que podrían surgir de un "acuerdo" o "pacto" no aparecen en las encuestas o no ocupan un lugar privilegiado en ellas.
Por primera vez en una década la oposición exhibe liderazgos consolidados para enfrentar a Chávez, por primera vez la oposición tiene opciones reales de derrotarlo en un cara a cara electoral. Como hemos escrito en anteriores textos el peligro para quienes adversan a Chávez -o el beneficio para el chavismo- radica en que los políticos, postulados o no, que no tienen opciones reales en las primarias del 12 de febrero intenten "manipular" la selección del aspirante presidencial de oposición gestando acuerdos paralelos.
No le falta razón a Salas Römer en una parte de su planteamiento. Repetimos por eso la reflexión de la última semana: lo único que mantiene unido a la oposición -hasta este momento- es el deseo anti-Chávez. ¿En ausencia del Presidente existirán liderazgos lo suficientemente consolidados para mantener la unidad opositora?
La respuesta a esta interrogante debería ser sencilla: Romper la unidad será un error más costoso para la oposición -y para el país- que el de retirarse de las elecciones parlamentarias de 2005. ¿Usted qué piensa?
Capriles Radonski + Pablo + Leopoldo +María Corina
"Ahí viene María" -¿Y Manuel?- El anuncio formal de la candidatura presidencial de la diputada María Corina Machado viene a dar por cerrada la -presumible desde el año pasado- oferta electoral presidencial de la oposición.
Salvo que en las próximas semanas un outsider decida intentar capitalizar el voto de los indecisos, el cuadro electoral del que saldrá el candidato que adversará al presidente Hugo Chávez en 2012 está cerrado. Solo falta saber qué ocurrirá en las primarias convocada para el domingo 12 de febrero.
Lo llamativo de las candidaturas presidenciales de la oposición es cómo se reparten las preferencias. De los cincos aspirantes mejor posicionados en este momento, cuatro representan liderazgos que se han construido en la última década: Henrique Capriles Radonski, Pablo Pérez, Leopoldo López y María Corina Machado. Sólo Antonio Ledezma, un liderazgo nacido en la "cuarta" es capaz de colarse (aunque muy alejado de la punta en este momento) entre los que tienen presencia en las menciones espontáneas de los electores
El mensaje parece claro: los electores exigen una renovación de los dirigentes y de la forma de hacer política.
No obstante, los cuatro mejor posicionados -al día de hoy- no hacen equipo, aún no hacen unidad. Para crecer en las encuestas, Machado necesita "robarle" votos al gobernador del estado Miranda y al exalcalde de Chacao. Paradójicamente, si llegase a declinar antes del 12 de febrero su apoyo, presumiblemente, sería para el bloque social demócrata (AD y UNT a la cabeza) y no para los liderazgos que se podrían considerar como sus iguales generacionales.
No es nada claro el panorama electoral de la oposición (aunque en comparación al chavismo, por primera vez en una década, es totalmente satisfactorio). No es nada claro porque el gobernador del Zulia, uno de sus principales candidatos, aún debe esperar por el futuro del caudillo de su partido para definir el rumbo que tomará su carrera política. Si se confirma el rumor de la postulación en "llave" del gobernador con Manuel Rosales, lo más probable es que un formidable adversario para Chávez no supere la alcabala de la consulta popular de febrero.
Mientras Pérez aguarda por el exgobernador del Zulia, López aún tienen que esperar por la respuesta del Gobierno al fallo de la Corte-IDHH. Por su parte, Capriles Radonski debe trabajar para que algunos de sus adversarios no intenten capitalizar a su favor la decisión del TSJ -sorprendentemente anulada de oficio en sólo 24 horas- de admitir a trámite una denuncia rechazada en 2009. Por otra parte Machado aún no tiene claro qué sucederá con la investigación por el financiamiento que recibió Súmate mientras fue la cabeza de esta organización.
Si olvidamos los dudas que suscitan las negociaciones, el hecho es que la oposición tiene liderazgos que pueden terminar de consolidarse para enfrentarse en 2012 a Chávez. Antes del anuncio de los padecimientos del jefe de Estado -la enfermedad puede cohesionar la chavismo, pero no ganarle votos- en un eventual cara a cara con el jefe del Estado, Capriles Radonski obtenía 34,7% y el Presidente 35,4%. Leopoldo López 29% (Chávez 36,2%), Pablo Pérez 25,9% (Chávez 36,4%), María Corina Machado 22% (Chávez 36,9%) y Antonio Ledezma 18% (Chávez 37,5%)
Sin embargo, a pesar de lo positivo de los números, el panorama se vuelve incierto porque el electorado opositor parece no identificar los verdaderos peligros. El lanzamiento de Machado generó toda serie de críticas y reproches de parte del segmento de la población que puede influir -o cree que influye- más en la opinión pública.
No parece lógico que se exigieran primarias para escoger a un candidato de unidad, pero se satanice a quienes aspiran a medirse en ellas. No les falta razón a quienes les recriminan a Machado que abandona la Asamblea Nacional o a quienes les recuerdan que les cerró el paso a personas que sí querían ser parlamentarios. En todo caso, su participación en el proceso de base no afecta a la oposición.
El verdadero peligro se encuentra en que los políticos -postulados o no- que no tienen opciones reales en el evento de base intenten "manipular" la selección del aspirante presidencial de oposición gestando acuerdos paralelos.
Y el impacto negativo de esos acuerdos deben unirse al peligro latente: lo único que mantiene unido a la oposición -hasta este momento- es el deseo antiChávez. ¿En ausencia del Presidente existirán liderazgos lo suficientemente consolidados para mantener la unidad opositora?
Salvo que en las próximas semanas un outsider decida intentar capitalizar el voto de los indecisos, el cuadro electoral del que saldrá el candidato que adversará al presidente Hugo Chávez en 2012 está cerrado. Solo falta saber qué ocurrirá en las primarias convocada para el domingo 12 de febrero.
Lo llamativo de las candidaturas presidenciales de la oposición es cómo se reparten las preferencias. De los cincos aspirantes mejor posicionados en este momento, cuatro representan liderazgos que se han construido en la última década: Henrique Capriles Radonski, Pablo Pérez, Leopoldo López y María Corina Machado. Sólo Antonio Ledezma, un liderazgo nacido en la "cuarta" es capaz de colarse (aunque muy alejado de la punta en este momento) entre los que tienen presencia en las menciones espontáneas de los electores
El mensaje parece claro: los electores exigen una renovación de los dirigentes y de la forma de hacer política.
No obstante, los cuatro mejor posicionados -al día de hoy- no hacen equipo, aún no hacen unidad. Para crecer en las encuestas, Machado necesita "robarle" votos al gobernador del estado Miranda y al exalcalde de Chacao. Paradójicamente, si llegase a declinar antes del 12 de febrero su apoyo, presumiblemente, sería para el bloque social demócrata (AD y UNT a la cabeza) y no para los liderazgos que se podrían considerar como sus iguales generacionales.
No es nada claro el panorama electoral de la oposición (aunque en comparación al chavismo, por primera vez en una década, es totalmente satisfactorio). No es nada claro porque el gobernador del Zulia, uno de sus principales candidatos, aún debe esperar por el futuro del caudillo de su partido para definir el rumbo que tomará su carrera política. Si se confirma el rumor de la postulación en "llave" del gobernador con Manuel Rosales, lo más probable es que un formidable adversario para Chávez no supere la alcabala de la consulta popular de febrero.
Mientras Pérez aguarda por el exgobernador del Zulia, López aún tienen que esperar por la respuesta del Gobierno al fallo de la Corte-IDHH. Por su parte, Capriles Radonski debe trabajar para que algunos de sus adversarios no intenten capitalizar a su favor la decisión del TSJ -sorprendentemente anulada de oficio en sólo 24 horas- de admitir a trámite una denuncia rechazada en 2009. Por otra parte Machado aún no tiene claro qué sucederá con la investigación por el financiamiento que recibió Súmate mientras fue la cabeza de esta organización.
Si olvidamos los dudas que suscitan las negociaciones, el hecho es que la oposición tiene liderazgos que pueden terminar de consolidarse para enfrentarse en 2012 a Chávez. Antes del anuncio de los padecimientos del jefe de Estado -la enfermedad puede cohesionar la chavismo, pero no ganarle votos- en un eventual cara a cara con el jefe del Estado, Capriles Radonski obtenía 34,7% y el Presidente 35,4%. Leopoldo López 29% (Chávez 36,2%), Pablo Pérez 25,9% (Chávez 36,4%), María Corina Machado 22% (Chávez 36,9%) y Antonio Ledezma 18% (Chávez 37,5%)
Sin embargo, a pesar de lo positivo de los números, el panorama se vuelve incierto porque el electorado opositor parece no identificar los verdaderos peligros. El lanzamiento de Machado generó toda serie de críticas y reproches de parte del segmento de la población que puede influir -o cree que influye- más en la opinión pública.
No parece lógico que se exigieran primarias para escoger a un candidato de unidad, pero se satanice a quienes aspiran a medirse en ellas. No les falta razón a quienes les recriminan a Machado que abandona la Asamblea Nacional o a quienes les recuerdan que les cerró el paso a personas que sí querían ser parlamentarios. En todo caso, su participación en el proceso de base no afecta a la oposición.
El verdadero peligro se encuentra en que los políticos -postulados o no- que no tienen opciones reales en el evento de base intenten "manipular" la selección del aspirante presidencial de oposición gestando acuerdos paralelos.
Y el impacto negativo de esos acuerdos deben unirse al peligro latente: lo único que mantiene unido a la oposición -hasta este momento- es el deseo antiChávez. ¿En ausencia del Presidente existirán liderazgos lo suficientemente consolidados para mantener la unidad opositora?
¿Venezuela será ingobernable sin Chávez?
Hasta el 20 de junio el panorama político venezolano era complejo. Por primera vez la oposición podía exhibir tres liderazgos consolidados como eventuales rivales del presidente Hugo Chávez (esto jamás había ocurrido en una década). En un eventual cara a cara entre el Jefe del Estado y el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, el Presidente obtenía 35,4%, y el abanderado de Primero Justicia 34,7%. Si el cara a cara fuese contra el ex alcalde de Chacao, Chávez capitalizaba 36,2% y Leopoldo López 29% y aún sin lanzarse oficialmente el gobernador del Zulia, Pablo Pérez, obtendría 25,9% y Chávez 36,4% Otros liderazgos como el de Antonio Ledezma o María Corina Machado aún no aparecen consolidados en las encuestas para enfrentarse al Jefe del Estado. No obstante se debe esperar la evolución de la campaña.
Así estaba el país hace un mes, ahora la situación pasó de compleja a incierta.
Chávez enfermó. Y la incertidumbre sobre su estado de salud y evolución obligan a analizar al país en, al menos, cuatro escenarios:
Los rumores sobre un supuesto estado de salud precario hicieron que todos los grupos oficialistas intentaran quedar lo mejor posicionados para "tomar" el poder (convendría analizar en profundidad que entienden algunos dirigentes del chavismo con "tomar" el poder). Así que el país fue testigo silencioso de las luchas de poder entre los grupos de Diosdado Cabello (+ Jesse Chacón), Francisco Ameliach, Reyes Reyes, Elías Jaua (+ Jorge Giordani + el Frente Francisco Miranda), Tarek El Aissami, Nicolás Maduro (+ Cilia Flores + Jorge Rodríguez + Aristóbulo Istúriz), Rafael Ramírez, Adán Chávez, José Vicente Rangel, etc.
Sin embargo, Chávez regresó. Disminuido, pero regresó. Y desde que está en Caracas se ha dado a la tarea de controlar los demonios desatados en su ausencia. No en vano, ratificó a todo el Gabinete y al Alto Mando Militar (en el aspecto militar esta es una postura consecuente en el Jefe del Estado) en un intento por controlar una situación que podría ser perjudicial para su reelección.
La meta del Jefe del Estado, y de sus próximas apariciones públicas, será la de demostrar a la galería que su gobierno y su familia están unidos, sin aparentes grietas. El(la) aparente sucesor(a) aún no aparecerá.
Como ocurrió con la estrategia electoral ante el referendo por la reelección en el año 2009, se intentará posicionar en la opinión pública la idea que el país es ingobernable sin la presencia de Chávez, volverán los spot que haciendo un ejercicio de futurología advierten que desaparecerán las misiones y vendrá la persecución. Esta imagen ya intentó "venderse" con aparente poco éxito durante su reposo en Cuba.
No obstante, la estrategia que sirvió en 2009 podría resultar contraproducente en este momento. Lo que hizo que los venezolanos apoyaran al Presidente paradójicamente podría tener en este instante el efecto contrario.
Hace dos años el venezolano veía al Chávez invencible, al mito, al que siempre estaría comandando al Estado; ahora se observa al Presidente humano, al que puede faltar y en su ausencia, más que el caos desatado que anticipan los analistas de VTV, vendrá la pérdida de privilegios de una clase política que copió -y perfeccionó- los peores vicios de la Cuarta República. Y por esta pérdida de privilegios es que el chavismo se hará ingobernable.
Venezuela necesita a Chávez, sin duda. Lo necesita para controlar a los distintos sectores de la revolución bolivariana, a los que creen en ella y a los que se valen de ella para enriquecerse.
Si los temores por la ausencia del Presidente se hubiesen producido entre 2004 y 2009 la situación sería distinta, porque la precaria institucionalidad del país, unida a la ausencia manifiesta de liderazgos consolidados en las regiones daría paso al caos. No obstante, el escenario actual es distinto. Aunque el chavismo carece de quien conduzca la revolución, sí existen liderazgos -en la otra acera- que pueden garantizar que se mantenga la institucionalidad.
Sin Chávez, 32,4% de los venezolanos (que se autodefinen como chavistas) se quedarán sin guía, y la revolución sin norte mientras transita un camino similar al que ya recorrió la oposición. La duda es cómo reaccionarán el resto de los venezolanos: ¿Se dejarán consumir por las dudas e incertidumbres del chavismo? ¿Entenderán que el país está pagando el precio de confiar en un movimiento basado exclusivamente en las ideas -y ahora la salud- de un hombre? ¿Votarán por quién no puede garantizar la continuidad de sus privilegios? ¿Permitirán que el país copie el modelo sirio en el cual el Presidente "designa" a su sucesor?
Así estaba el país hace un mes, ahora la situación pasó de compleja a incierta.
Chávez enfermó. Y la incertidumbre sobre su estado de salud y evolución obligan a analizar al país en, al menos, cuatro escenarios:
- El Presidente se recupera satisfactoriamente de sus dolencias
- El Presidente no logra recuperarse, pero continúa en la campaña por la reelección
- Su cuadro médico obliga a Chávez a designar y construir un(a) sucesor(a)
- Venezuela se queda sin Chávez.
Los rumores sobre un supuesto estado de salud precario hicieron que todos los grupos oficialistas intentaran quedar lo mejor posicionados para "tomar" el poder (convendría analizar en profundidad que entienden algunos dirigentes del chavismo con "tomar" el poder). Así que el país fue testigo silencioso de las luchas de poder entre los grupos de Diosdado Cabello (+ Jesse Chacón), Francisco Ameliach, Reyes Reyes, Elías Jaua (+ Jorge Giordani + el Frente Francisco Miranda), Tarek El Aissami, Nicolás Maduro (+ Cilia Flores + Jorge Rodríguez + Aristóbulo Istúriz), Rafael Ramírez, Adán Chávez, José Vicente Rangel, etc.
Sin embargo, Chávez regresó. Disminuido, pero regresó. Y desde que está en Caracas se ha dado a la tarea de controlar los demonios desatados en su ausencia. No en vano, ratificó a todo el Gabinete y al Alto Mando Militar (en el aspecto militar esta es una postura consecuente en el Jefe del Estado) en un intento por controlar una situación que podría ser perjudicial para su reelección.
La meta del Jefe del Estado, y de sus próximas apariciones públicas, será la de demostrar a la galería que su gobierno y su familia están unidos, sin aparentes grietas. El(la) aparente sucesor(a) aún no aparecerá.
Como ocurrió con la estrategia electoral ante el referendo por la reelección en el año 2009, se intentará posicionar en la opinión pública la idea que el país es ingobernable sin la presencia de Chávez, volverán los spot que haciendo un ejercicio de futurología advierten que desaparecerán las misiones y vendrá la persecución. Esta imagen ya intentó "venderse" con aparente poco éxito durante su reposo en Cuba.
No obstante, la estrategia que sirvió en 2009 podría resultar contraproducente en este momento. Lo que hizo que los venezolanos apoyaran al Presidente paradójicamente podría tener en este instante el efecto contrario.
Hace dos años el venezolano veía al Chávez invencible, al mito, al que siempre estaría comandando al Estado; ahora se observa al Presidente humano, al que puede faltar y en su ausencia, más que el caos desatado que anticipan los analistas de VTV, vendrá la pérdida de privilegios de una clase política que copió -y perfeccionó- los peores vicios de la Cuarta República. Y por esta pérdida de privilegios es que el chavismo se hará ingobernable.
Venezuela necesita a Chávez, sin duda. Lo necesita para controlar a los distintos sectores de la revolución bolivariana, a los que creen en ella y a los que se valen de ella para enriquecerse.
Si los temores por la ausencia del Presidente se hubiesen producido entre 2004 y 2009 la situación sería distinta, porque la precaria institucionalidad del país, unida a la ausencia manifiesta de liderazgos consolidados en las regiones daría paso al caos. No obstante, el escenario actual es distinto. Aunque el chavismo carece de quien conduzca la revolución, sí existen liderazgos -en la otra acera- que pueden garantizar que se mantenga la institucionalidad.
Sin Chávez, 32,4% de los venezolanos (que se autodefinen como chavistas) se quedarán sin guía, y la revolución sin norte mientras transita un camino similar al que ya recorrió la oposición. La duda es cómo reaccionarán el resto de los venezolanos: ¿Se dejarán consumir por las dudas e incertidumbres del chavismo? ¿Entenderán que el país está pagando el precio de confiar en un movimiento basado exclusivamente en las ideas -y ahora la salud- de un hombre? ¿Votarán por quién no puede garantizar la continuidad de sus privilegios? ¿Permitirán que el país copie el modelo sirio en el cual el Presidente "designa" a su sucesor?
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