viernes 30 de octubre de 2009

¿A Chávez no lo quiere nadie?

Lo peor que le pudo ocurrir a la oposición venezolana fue enterarse de los resultados de la última encuesta de Datanálisis. Bastó y sobró que el estudio Ómnibus correspondiente a octubre concluyera que continúa creciendo la desconfianza de todos los estratos sociales en el presidente de la República para que más de uno comenzara a frotarse las manos pensando en la caída de la revolución bolivariana.
Craso y supino error porque las encuestas no sirven para predecir el futuro. Un estudio de opinión pública es sólo la fotografía de un momento específico. Al día de hoy los números no favorecen a Chávez, no obstante eso no significa que en un trimestre el Presidente no recupere su tradicional popularidad.
La oposición -analistas televisivos y radiales incluidos- sólo se quedan con este dato: Chávez pasó de tener 31% de intención de voto en septiembre a 17% en octubre, lo que equivale a una disminución de 14 puntos porcentuales. ¡Listo! El Presidente está contra las cuerdas. No obstante, no se analiza que ese pírrico 17% de intención de voto es suficiente para derrotar a todos los candidatos de oposición juntos, si se celebrara una elección el próximo domingo. En la encuesta de Datanálisis también se indica que entre todos los teóricos presidenciables de la oposición apenas alcanzan 11,7% de la intención de voto: Leopoldo López tiene 3,1%, Manuel Rosales 2,5%, Antonio Ledezma 2,1%, Henrique Capriles Radonsky 2,1%, Julio Borges 0,8%, Pablo Pérez 0,8%, Henry Falcón 0,8% y Carlos Ocariz 0,4%
Al día de hoy -y este dato es muy emblemático- 51% de la población dice que "es muy temprano" para pensar en candidaturas presidenciales y 14% indica que ninguno de los teóricos candidatos le agrada. La principal conclusión de la última encuesta de Datanálisis es que Chávez -y el PSUV- están cayendo en la aceptación popular, pero este descenso no es capitalizado por la oposición.
Chávez cae, pero la oposición no crece, así de simple. Mientras 21,5% de la población se autodefine como progobierno y 17,4% como de oposición, 54% de los ciudadanos se inclina por decir que no pertenece a ningún bando. Una situación similar se presenta con la identificación partidista. En la última medición de Datanálisis apenas 19,5% de los venezolanos se identifica con el PSUV, lo que implica una disminución de 12 puntos porcentuales. ¿Crecieron los partidos de oposición? No. Con las principales organizaciones opositoras (AD, UNT, PJ Y PVzla.) apenas siente simpatía 9,3% de la población.
Las encuestas deben servir para redefinir estrategias políticas. Chávez lo está haciendo. Relanzó las misiones y repite estrategias que le han resultado exitosas en el pasado ¿La oposición? A duras penas intentan lograr acuerdos para elegir candidatos unitarios, desafortunadamente el proyecto país alternativo a la revolución sigue sin tomar cuerpo.
No me cansaré de repetir este dato: Si la oposición va dividida en dos bloques a la próxima elección de la Asamblea Nacional, al chavismo le bastará con obtener 33% de los votos para obtener hasta 85% de las curules del próximo Parlamento. ¿A Chávez no lo quiere ni su mamá? Twitter: @puzkas
Grupo en Facebook para exigir unidad y agneda legislativa alternativa a la oposición

lunes 26 de octubre de 2009

Repunta desconfianza en el Presidente de la República

54% de los venezolanos rechaza al Gobierno y a la oposición

Los números están dejando de favorecer a Hugo Chávez. La última encuesta Ómnibus de Datanálisis revela, no sólo el incremento de la percepción negativa sobre la situación del país, sino el repunte de la desconfianza de todos los estratos sociales en el jefe del Estado.
Según Datanálisis, 83,3% de la clase social AB desconfía del Presidente, al igual que 65,8% de la clase C. La situación no es diferente en las clases sociales que históricamente apoyan a Chávez. Al día de hoy, 58,3% del sector D y 50,5% del sector E han perdido la confianza en las acciones del mandatario.
¿Cómo evalúa la situación del país en la actualidad?
Mayoritariamente la respuesta a esta interrogante es desfavorable al Ejecutivo. Según Datanálisis, 80% de las personas que integran la clase AB tienen una percepción negativa, al igual que 65,8% de la clase C, 61% de la clase D y 53,8% de la clase E.
Aunque no existe un clima de campaña electoral presidencial -lo que condiciona la respuesta a la pregunta: ¿Por quién votaría usted para Presidente?-, Chávez pasó de tener 31% de intención de voto en septiembre a 17% en octubre, lo que equivale a una disminución de 14 puntos porcentuales.
No obstante, el apoyo popular que pierde Chávez no lo capitalizan sus adversarios. Mientras 21,5% de la población se auto define como pro gobierno y 17,4% como de oposición, 54% de los ciudadanos prefiere decir que no pertenece a ninguno de los bandos.
En comparación a la medición del mes de septiembre los ni-ni han crecido nueve puntos porcentuales. Si se evalúa la identificación partidista, hasta el PSUV comienza a experimentar problemas. El partido de gobierno ha perdido entre septiembre y octubre 12 puntos porcentuales de aceptación, lo que provoca que en la última medición apenas 19,5% de los venezolanos se identifiquen con la organización bandera del Ejecutivo nacional.
Sin embargo, el descenso del PSUV no fortalece a las organizaciones de oposición. Con Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo, Primero Justicia y Proyecto Venezuela apenas se identifica 9,3% de la población (en septiembre la cifra era de 9,8%).
La aceptación que pierde el PSUV termina incrementando la cantidad de personas que dice no sentir simpatías por ninguna organización política. Para octubre este segmento se ubica en 59,6% de la población, lo que significa un incremento -en comparación con la medición de Datanálisis de septiembre- de 12 puntos porcentuales.
En la evaluación de los principales problemas del país persiste la inseguridad (48%), inflación (10,8%) y desempleo (10,4%) como las principales preocupaciones; no obstante en la medición de octubre aparecen nuevos problemas: fallas de electricidad (3%) y del suministro de agua (3,2%). El estudio de opinión se realizó del 23 de septiembre del 8 de octubre. Se entrevistaron 1.300 personas en hogares, con un error muestral de +/- 2,72%

Artículo originalmente para el diario El Universal

jueves 22 de octubre de 2009

Mensaje para TU y MU: O se unen o se hunden

Escribo estas líneas después de que la plataforma Todos Unidos (TU) presentara su proyecto de elecciones primarias para los candidatos a los concejos municipales, juntas parroquiales y a la Asamblea Nacional y seguramente usted está leyendo estás líneas mientras se celebra el cumpleaños de Julio Borges y la Mesa de Unidad (MU) presenta su plan para lograr alianzas perfectas.
¿Quién tiene la razón? Como sólo conozco una aproximación extraoficial de los puntos que serán anunciados hoy, prefiero posponer el análisis sobre ambas propuestas para la próxima semana. No obstante, es inevitable analizar el contexto en el que se presenta dos visiones -no necesariamente irreconciliables- sobre el tema de la unidad de la oposición ante las próximas elecciones. Para que el próximo Parlamento Nacional represente a una sociedad, a un país, plural es necesario que la oposición madure como alternativa de poder. De lo contrario, sólo una parte del país, sólo una parte de los venezolanos, tendrá voz y voto en las decisiones que se toman en nombre del Estado.
La advertencia es vieja, pero no ha perdido validez. Supongamos que TU y MU no logran unir sus propuestas. Supongamos que TU obtiene 33,33% de los votos en las próximas elecciones parlamentarias, mientras MU capitaliza 33,32%. En este hipotético escenario el chavismo -concretamente el PSUV- queda condenado a obtener sólo 33,35% de los votos.
Recuerden amigos de TU y MU que la nueva ley electoral garantiza la sobre representación de la mayoría y en este hipotético escenario, aunque sea por una diferencia pírrica de 0,01% el chavismo es mayoría. Pues bien, la falta de acuerdo entre TU y MU provocará que el PSUV, con 33,35% de los sufragios obtenga 82% de las curules de la próxima Asamblea Nacional. Mientras TU-MU discuten, y 47% de los venezolanos, que no comulgan con el proyecto de Hugo Chávez, se debaten a qué bloque opositor apoyar, el coordinador nacional de organización del PSUV, Jorge Rodríguez, enfatiza que ese partido se está preparando para obtener una "contundente victoria" en las elecciones parlamentarias.
No le falta razón a JR. Si se repite el escenario de votación del referendo constitucional de 2009 (Chávez 54,85% de los votos / antichavismo 45,15% de los votos) 121 curules de la próxima Asamblea Nacional serán ocupadas por candidatos comprometidos con el proceso revolucionario. No obstante, si se repite el escenario de 2007 (Chávez 49,3% de los votos / antichavismo 50,7% de los votos) la oposición a la revolución bolivariana se quedará con, aproximadamente, 111 curules. ¿Es muy ambicioso suponer que TU y MU podrán ceder en sus posturas para lograr un acuerdo?
twitter: @puzkas
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lunes 19 de octubre de 2009

Oposición crece de los abstencionistas

¿Puede la oposición volver a derrotar a Hugo Chávez en las urnas? Para Nelson Rampersad el triunfo opositor puede ser una realidad, siempre y cuando los adversarios del presidente de la República lean e interpreten correctamente los resultados electorales que preceden a los comicios parlamentarios de 2010.
En un estudio electoral realizado por Rampersad, el representante del MAS en las mesas técnicas convocadas por la oposición, se indica que el análisis de los resultados del referendo constitucional celebrado el 15 de febrero de 2009 demuestra que el voto de Chávez aún se encuentra afectado "por la deserción del 2007; 1,3 millones de electores que lo acompañaron en la elección presidencial de 2006 no apoyaron la reelección indefinida solicitada por el jefe de Estado"
No obstante, reconoce que en esta consulta el Presidente recuperó 800 mil votos, de los casi tres millones de sufragios que perdió en el referendo de 2007. Según este estudio en la abstención registrada en el referendo por la enmienda se deben contabilizar 1.383.000 electores provenientes del campo chavista. Rampersad recomienda que se analice "la evolución de la abstención como expresión política y explote las posibilidades de crecimiento a partir de ella".
A su juicio resulta obvio que la abstención "sigue siendo el gran campo de crecimiento de una alternativa distinta" a la de Chávez.

10 millones de votos
Rampersad asegura que la expectativa electoral de la oposición para 2010 puede disgregarse de la siguiente forma: 1. La oposición cuenta con 5.193.839 votos asegurados (esta es la cantidad de personas que votaron en contra de la reelección). 2. La oposición tiene un mercado potencial de 1.383.000 abstencionistas del chavismo. 3. Adicionalmente existen 1.958.00 personas que no votan desde las elecciones presidenciales de 1993. 4. Por último existen 1.517.000 votantes chavistas que ahora adversan el proyecto del presidente de la República.
En total, en caso de que una alternativa a Chávez aparezca, podría capitalizar hasta 10.051.839 votos. A este mercado electoral se deben unir los ciudadanos que acaban de cumplir la mayoría de edad -que adversen al jefe de Estado- y aún no están inscritos en el Registro Electoral. La alternativa a Chávez Para que las proyecciones de Rampersad se concreten es indispensable que la oposición se rein-vente. Para lograrlo el ex diputado considera indispensable que exista "un proyecto de país común, una tarjeta única y se celebren elecciones primarias para escoger a los candidatos".
En su estudio Rampersad recuerda que el país reclama un cambio, "esto se ha venido evidenciando en cada proceso electoral desde 1998; la propuesta de modelo de Estado y sociedad que finalmente propone Chávez, solo es acompañada por una minoría de quienes votan; esta propuesta tiene el rechazo de quienes se abstienen y quienes han votado en su contra, que son la mayoría de los venezolanos".
Sin embargo, advierte que la oposición "solo ha recogido en cada evento electoral el rechazo abierto de un amplio sector de la sociedad a la opción Chávez, pero también esa expresión electoral es una minoría, insuficiente para lograr una victoria electoral que dé inicio a un cambio (...). Las formaciones políticas constituidas en oposición sufren también las limitaciones que implican el rechazo de quienes se abstienen y de los que votan por el presidente Chávez".
De esta manera; dos minorías alimentadas básicamente por el rechazo mutuo han configurado una polarización política excluyente e irreflexible, donde ha sido imposible encontrar algún punto de reconocimiento que pueda abrir el camino de una sociedad tolerante y consensual.
"La polarización Chávez-oposición ha operado a favor de Chávez; el rechazo al pasado es un sentimiento generalizado -recuerda Rampersad. La oposición ha venido reaccionando frente a cada iniciativa de Chávez de manera refleja, sin valorar lo que se rechaza y ello no ha servido más que para aceptar el inconveniente esquema de polarización planteado por Chávez".
Un cambio de norte en la oposición debe comenzar por el desmontaje de la estrategia del adversario que ha quedado identificada con el lema "no volverán". Solo una propuesta de país alternativa, que supere los déficit del viejo régimen y las inconveniencias del proyecto de Chávez será la que convoque esa intacta voluntad de cambio instaurada en el sentimiento y la conciencia de la gente.

jueves 15 de octubre de 2009

La solución a las miserias de la oposición


El resultado de la elección para escoger a los integrantes de la Asamblea Nacional marcará -definitivamente- al país. Si el presidente Hugo Chávez mantiene la mayoría en el Parlamento continuará el proceso de aprobación de leyes revolucionarias y se acentuará la práctica de reconocer a las personas como ciudadanos con derechos sólo cuando se pronuncian positivamente sobre la revolución bolivariana.
Seamos sinceros, al día de hoy lo más probable es que la oposición se presente en dos grandes bloques a la elección de la próxima Asamblea Nacional. Según la última encuesta de Datanálisis -si las elecciones fueran el próximo domingo- 33% de los electores votaría por los candidatos que avale el Presidente, 23% apoyaría a los candidatos de oposición y 23% se decantaría por dar su voto a los nuevos liderazgos. Cualquier lector diría que al sumar el apoyo de los independientes al voto opositor el chavismo queda en minoría; una verdad muy relativa porque la nueva Ley Electoral -aprobada por el Psuv y el Partido Comunista- está concebida para beneficiar al bloque que obtenga la mayor votación para sobre representarlo en la Asamblea Nacional. El 33% de apoyo al chavismo -al ser el bloque mayoritario- le daría derecho a capitalizar, aproximadamente, 85% de las curules de la próxima Asamblea Nacional.
Con estos números -y las reuniones celebradas hasta la fecha- está cantado que AD, Copei, PJ y UNT se presentarán en bloque a la elección, mientras los que reclaman un nuevo liderazgo -con Leopoldo López a la cabeza- se presentarán en otro bloque en donde se aglutinará a Redes Populares con todos los partidos medianos y pequeños que no entraron en el acuerdo de los grandes. Como esta situación no va a cambiar, le propongo a cada bloque (partidos y teóricos nuevos líderes) que se dediquen a escoger -con el método que crean conveniente- a sus candidatos, tanto nominales como integrantes para las listas paritarias. Es decir, que se dejen de estar asistiendo a reuniones intrascendentes que no conducen a soluciones y comiencen a patear calle y a elaborar su propuesta legislativa de campaña.


Ahora viene lo difícil. Cada bloque debe acordar someter sus candidatos al escrutinio de los ciudadanos. Propongo que se acuerde celebrar primarias cuatro meses antes de la elección. En estas primarias se medirán los candidatos de los partidos tradicionales con los que presente el nuevo liderazgo. La única forma en que se eludan las primarias en algunos circuitos pasa porque exista un liderazgo ampliamente reconocido por los dos grupos en una jurisdicción específica. Si cuatro meses antes de la elección no hay acuerdos entre los bloques se deben someter a la primaria, en la que podrán participar todos los electores inscritos en el Registro Electoral hasta un mes ante de la consulta popular.

Ahora viene lo interesante. Ambos bloques se comprometen a respetar el resultado de las primarias y a postular al candidato ganador. Es decir, si Eugenio G. Martínez gana la primara en el circuito X -aclaro, no me estoy postulando- PJ, UNT, AD y Copei se comprometen a postularme con sus tarjetas, evidentemente el nuevo liderazgo hará lo propio, no con una tarjeta única, sino con una tarjeta que llamaremos alternativa. De esta forma se cumple con el requisito del sistema mayoritario de presentar bloques de candidatos.
Adicionalmente los resultados de la elección parlamentaria servirán para aclarar si los electores en realidad prefieren apoyar a los candidatos a través de los partidos tradicionales, o si prefieren dar su apoyo usando la tarjeta alternativa. Como es lógico, el candidato ganador se compromete a respetar a la tarjeta que más voto le proporcionó para llegar a la asamblea; así de simple.

Los que deseen plegarse a esta iniciativa pueden unirse al grupo de Facebook "Los que quieren que la oposición presente candidatos únicos"

jueves 8 de octubre de 2009

Guabineo opositor favorece a Chávez

Seguramente usted ya recibió la encuesta del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD) que sugiere que Hugo Chávez –y el chavismo- comienza la campaña para las elecciones legislativas con plomo en sus alas.

Si usted apoya al Presidente de la República no se preocupe. Con una intención de voto de 39,8% -como asegura el IVAD- los candidatos de Chávez pueden quedarse con las 2/3 partes de las curules de la próxima Asamblea Nacional.

No obstante, si usted es antichavista se estará preguntando como puede este cronista ir en contra de la opinión generalizada que sugiere que Chávez tiene el parlamento perdido. La respuesta es muy sencilla. El nuevo sistema electoral garantiza la sobre representación de las mayorías y obliga a los partidos políticos a presentar candidaturas en bloque, entiéndase candidaturas unitarias.

La encuesta del IVAD indica que si las elecciones legislativas fueran este domingo 42,4% de los venezolanos votaría en contra de los candidatos del chavismo –ergo, apoyaría a la oposición- mientras 17,8% aún no sabe qué hacer con su voto.

En un sistema de sobre representación de las mayorías, que premia a los bloques para garantizar que el ganador no tenga oposición en los cuerpos legislativos, si múltiples candidatos y tarjetas de oposición capitalizan 42,4% de los votos no representará una derrota para el Jefe del Estado, porque el sistema se encargará de premiar a los bloques, es decir, al Kino Chávez.

La única forma que la oposición explote y se beneficie de los números que publica el IVAD es que presente 167 candidatos únicos (112 nominales y el resto en lista cerradas y paritarias en cuanto a género)

Al día de hoy –con el peligro que las elecciones parlamentarias sean en el primer semestre de 2010- el guabineo opositor sobre la selección de sus candidatos presagio que el chavismo ganará la mayoría absoluta de la próxima Asamblea Nacional.

Le pongo un ejemplo. Para esta semana estaba prevista la realización de un foro para que los secretarios generales de los partidos y figuras públicas por fuera de las organizaciones tradicionales discutieran –a puerta abierta delante del país- su opinión sobre cómo escoger a los 167 candidatos. ¿Resultado? El foro fue imposible de realizar porque buena parte de los invitados declinaron discutir este tema.

Con esta actitud, con esta incapacidad para lograr acuerdos con relación a la escogencia de candidatos de unidad, esa encuesta que usted tiene en su buzón de correo no significa absolutamente nada.

P.D Las últimas líneas de este texto las empelaré para pedirle al ministro de Obras Públicas que se digne a reparar el colapso del KM 0 de la carretera Panamericana. Si usted, amable lector, ha sufrido colas interminables en la autopista Valle-Coche y en la autopista Francisco Fajardo en el último mes, la explicación se encuentra en la indiferencia del ministerio de Obras Públicas para solucionar el colapso de la Panamericana.

lunes 5 de octubre de 2009

Perdir perdón o permiso: el dilema de la oposición

Y los días continúan pasando. Mientras Hugo Chávez inicia su campaña para la elección de la Asamblea Nacional, el calendario opositor para "negociar" las candidaturas al Parlamento comienza a quedarse corto.
Extraoficialmente ya se sabe que la elección que definirá el destino del país está prevista -tentativamente- para el mes de septiembre y aún así las candidaturas de unidad no aparecen.

Al día de hoy la pregunta básica no cambia: ¿Cómo se van a escoger los 167 candidatos a la Asamblea Nacional? A partir de esta interrogante el panorama electoral de la oposición asemeja un paisaje nórdico: ¿167 primarias?, ¿primarias sólo para circuitos salidores?, ¿primarias para la listas?, ¿ya se escogieron a las 25 mujeres que obligatoriamente deben integrar las listas cerradas? ¿Las primarias las organizará el CNE? ¿Los electores acudirán a votar a unas primarias organizadas por el CNE? ¿Las primarias las organizará Súmate? ¿Los partidos participarán en primarias organizadas por Súmate? ¿Quiénes pueden votar en las primarias? ¿Hay dinero para hacer primarias? ¿Es mejor el consenso? ¿Quiénes tomarán la decisión si es por consenso? ¿Si es por consenso el dedo de los secretarios generales de los partidos escogerá los candidatos desde Caracas? ¿Qué actitud tomará Leopoldo López -y quienes apoyan su tesis de tarjeta única- si no hay primarias? ¿Se van a usar encuestas? ¿Cómo se garantiza que se respeten los resultados de las encuestas? ¿Qué encuestadoras serán las seleccionadas? ¿Cuándo deben hacerse las primarias? ¿En qué momento deben realizarse encuestas? ¿Existe alguna fecha tope para escoger a los candidatos? ¿La oposición le ha pedido al CNE que entregue los circuitos de votación que se usarán para las parlamentarias? ¿Algún político -además de Leopoldo López por Twitter- está preguntando a los ciudadanos qué decisión se debe tomar?

¿Se debe usar una tarjeta única o todos los partidos podrán postular candidatos? ¿La tarjeta única no contribuye a que los partidos tradicionales sean ilegalizados? ¿Si 47% de los ciudadanos no cree en los partidos de oposición por qué tarjeta debería votar? ¿No habría que pensar en una tarjeta alternativa para estos ciudadanos? ¿Los partidos tradicionales admitirán que se presente una tarjeta alternativa? ¿Y si la tarjeta alternativa saca más votos que AD, Copei, UNT, MAS, PJ y Redes Populares juntos? ¿Los partidos tienen alguna posición específica sobre este tema? ¿Usted sabe qué piensa Julio Borges, Henry Ramos Allup, Luis Ignacio Planos u Omar Barboza sobre la escogencia de los candidatos de unidad?

¿Para realizar una campaña nacional no es mejor emplear la tarjeta única? ¿La tarjeta única no favorece la práctica de unificar mensaje y estrategias? ¿Todos los partidos serán capaces de unificar sus mensajes? ¿La oposición tiene estrategia electoral? ¿Se presentarán propuestas legislativas de país? ¿La propuesta de los candidatos de oposición será "no es no"? ¿La agenda legislativa alternativa de la oposición consistirá en derogar todo lo aprobado por el chavismo?

¿La oposición pretende regalarle el Parlamento a Hugo Chávez? ¿La oposición quiere ganar las elecciones parlamentarias? ¿Los políticos que se autolanzaron están dispuestos a declinar para garantizar la unidad? ¿Quiénes anhelan ser candidatos? ¿Los líderes políticos de oposición discuten "face to face" estas interrogantes? ¿La oposición tiene alguna respuesta para estas preguntas? ¿La oposición estará pensando cómo pedir permiso para no lograr la unidad y después el método para pedir perdón por regalarle el Parlamento a Hugo Chávez?

Compre su Kino Chávez, la campaña ya comenzó

La continuidad de la Revolución Bolivariana se juega en las elecciones parlamentarias del próximo año. No obstante, para entender la jugada política de los últimos días hay que remontarse al mes de noviembre de 2004.
En un taller de planificación estratégica con alcaldes y gobernadores revolucionarios -algunos de los presentes en esa reunión saltaron la talanquera con el devenir de los meses- el Comandante confesó: "Un encuestador internacional vino a mitad de 2003 (...) fueron a Palacio y me dieron la noticia bomba: 'Presidente, si el referéndum fuera ahorita usted lo perdería' (...). Entonces fue cuando empezamos a trabajar con las misiones, diseñamos aquí la primera y empecé a pedirle apoyo a Fidel. Le dije: 'Mira, tengo esta idea, atacar por debajo con toda la fuerza', y me dijo: 'Sí, algo yo sé es de eso, cuenta con todo mi apoyo'. Y empezaron a llegar los médicos por centenares, un puente aéreo, (...) y a buscar recursos, aquí la economía mejoró, organizar los barrios, las comunidades (...) y entonces empezamos a remontar en las encuestas y las encuestas no fallan (...). No hay magia aquí, es política (...)".
Amigo lector, le pregunto: ¿Nota algún parecido entre esta "confesión" del Presidente y el escenario político de la última semana? Sin entrar a considerar otras variables, hace cinco años las misiones y la nefasta campaña de la oposición le valieron a Chávez ganar una consulta popular que tenía perdida. Situación que se repite seis años después. Idénticos protagonistas -aunque algunos cambiaron el color de camisa- e idénticas estrategias. Hace exactamente una semana el Presidente, después que el INE reconoció que la cantidad de venezolanos desempleados llega hasta 8%, anunció su primer plan de empleo desde el año 2004.
Además ratificó que el Gobierno reimpulsará todas las misiones sociales para reforzar su impacto y por si fuera poco anunció una nueva oferta de bonos -con efecto de corto plazo- para disminuir el costo del dólar permuta; ergo, para intentar contener la inflación (no reducirla, pero sí evitar que siga creciendo). Aunque los análisis económicos sugieren que estas medidas no podrán contener el alza de precios, el análisis político indica que pueden ser suficientes para ganar las elecciones parlamentarias. Si a la estrategia del año 2004, actualizada para 2010, se le une a los efectos de la nueva Ley Electoral, pensada para explotar la incapacidad de todos aquellos que ven con desconfianza el "Chávez para siempre" para lograr acuerdos electorales la posibilidad de que Venezuela deje de ser un país en donde sólo se reconoce como ciudadanos a los que profesan una confianza ciega en el Jefe del Estado se reduce dramáticamente.
Recuerde que la estrategia del Kino ya se usó para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente celebrada en 1999, lo que le valió al Chavismo -a pesar de las críticas posteriores de Aristóbulo Istúriz- capitalizar 95% de las curules, a pesar de obtener 60% de los votos. Ese efecto de sobre representación de las mayorías de 1999 está ahora potenciado en la nueva Ley Electoral. Mientras el Presidente arma su estrategia electoral, la oposición apenas discute tímidamente como lograr 167 candidaturas unitarias.
Lo único resaltante en la pasividad opositora es que el debate sobre las 167 candidaturas únicas comienza a reflejarse tímidamente en la opinión pública. Mientras Omar Barboza declara -en nombre de la Mesa de Unidad- que la oposición utilizará los mecanismos de primarias, consenso y encuestas para escoger a los candidatos al Parlamento Nacional, garantizando las alianzas perfectas; Leopoldo López usa las redes sociales -y las redes populares- para promocionar su propuesta electoral de unidad perfecta en cuatro pasos (Primarias, Propuesta Legislativa Alternativa, Defensa del Voto y Tarjeta de Unidad) ¡Al fin! comienza a salir el debate a la calle. Desafortunadamente para la mayoría de los políticos de oposición hay tiempo porque las legislativas serán en diciembre de 2010.
No obstante, como la campaña electoral de Chávez comenzó, ¿no es mejor suponer que el futuro de Venezuela se decidirá en el primer semestre del próximo año? Si Chávez efectivamente adelanta las elecciones la oposición enfrentará unos comicios vitales con una mano adelante y otra atrás. Ya es hora que todos los líderes políticos acuerden cómo resolver el tema de las candidaturas, posponerle para el año que viene puede representar un suicidio político.

viernes 18 de septiembre de 2009

¡Yo soy el candidato!

Del resultado de las elecciones parlamentarias de 2010 depende el rumbo que tomará el país en la próxima década. Si la oposición vuelve a regalarle el Parlamento al chavismo -como sucedió en el año 2005- los venezolanos que no comulgan con el proyecto político de Hugo Chávez deberán resignarse a vivir en un país que sólo reconoce como ciudadanos a las personas que profesan una fe ciega por la revolución bolivariana, así de simple.
La nueva ley electoral -aprobada en la Asamblea Nacional por los diputados del PSUV y del Partido Comunista- está concebida para que el chavismo se beneficie de la principal carencia de sus adversarios: su incapacidad de lograr acuerdos. Al día de hoy el liderazgo opositor desconoce cómo seleccionar a sus 167 candidatos de unidad para las elecciones parlamentarias (114 nominales y 53 tipo lista). Recordemos que la nueva legislación provoca que el ganador se lo lleve todo, condenando a los que obtengan la segunda, tercera y cuarta votación a desaparecer de los cuerpos colegiados como la Asamblea Nacional, lo que equivale a no tener ningún tipo de incidencia política o institucional.
Según la última encuesta del IVAD la mayoría de los venezolanos (47,6%) no se identifica con ningún partido político. Este dato hace suponer que los candidatos de unidad de la oposición deben tener una característica importante: poder llegarle a esos ciudadanos que no comulgan con las organizaciones tradicionales. Mientras el PSUV tiene un mercado electoral de 32,7% de los venezolanos, los partidos de oposición cada vez exhiben un liderazgo más mermado: 4,7% se identifica con AD, 3,3% con UNT, 3,2% avala a Primero Justicia y 2,4% siente simpatía por Copei. El resto de las organizaciones políticas (entre pro gobierno y pro oposición) apenas aglutina a 6% de los ciudadanos.
Supondría un error -por lo menos desde la óptica de este cronista- que los 167 candidatos de unidad de la oposición sean escogidos en petit comité por la dirigencia de las organizaciones políticas tradicionales. El debate debe ser, sin duda, mucho más amplio, pero no al extremo de excluir a los partidos. Este es el momento en que la oposición debe aprender a sumar voluntades y no a fomentar más divisiones.
La democracia, tal y como la entendemos los venezolanos, necesita del pluripartidismo. La existencia de muchas organizaciones -y líneas de pensamiento- no debería ser incompatible con la unidad como instrumento para lograr ganar en las elecciones. El problema se reduce a cómo lograr la unidad para emplearla de estrategia electoral.
La única forma de garantizar que los candidatos de oposición comulguen con la mayoría de los electores -además de proponer una agenda legislativa alternativa tanto regional como nacional- es que se logre capturar la atención de las masas. Para capturar la atención de los electores es necesario que éstos estén dispuestos a escuchar lo que tienen que proponer los candidatos de oposición. La condición sine qua non para que esto ocurra es que los aspirantes seleccionados (especialmente los 114 que serán electos por nombre y apellido) no puedan ser catalogados como corruptos, golpistas o vinculados al puntofijismo.

¿Cómo escoger a los candidatos? Los días pasan y el liderazgo opositor no logra acuerdos sobre esta materia. En un extremo están los que aspiran a que se realicen 167 primarias y en el otro los que sugieren que la decisión se logre por acuerdo exclusivo entre la dirigencia política. Definitivamente ninguna de las dos propuestas es viable, ni permitirá encontrar a los candidatos que necesita ese 47,6% de venezolanos que se encuentra por fuera de las organizaciones partidistas de la oposición y del chavismo.
¿Qué debería hacer toda la oposición? El primer paso es exigir a los rectores del CNE que entreguen perentoriamente los circuitos de votación del año 2010. Aclaremos que sin esta información es imposible seleccionar a los candidatos; no importa que el método de selección escogido sean las primarias, sorteos de bingo, rifas, encuestas, carreras de 100 metros planos o reuniones en petit comité.
Con los circuitos elaborados, se podrían realizar primarias en las zonas del país en donde no exista un liderazgo único, reconocido por todas las partes. Vale decir que las primarias sólo servirían como método de escogencia para los candidatos nominales (los que se escogen por nombre y apellido). Los 53 aspirantes tipo lista (se vota por la tarjeta de un partido político) podrían obtenerse a través del consenso, especialmente porque esta es una selección muy compleja que requiere -según la nueva ley electoral- que las candidaturas sean paritarias en cuanto a género.
Una vez definidos los candidatos debe acordarse una agenda legislativa -regional y nacional- que pueda presentarse como proyecto alternativo. Sólo así la oposición podrá soñar con recuperar el control del Parlamento.
No obstante, pareciera que no existe voluntad política para acordar un método de selección de candidaturas perentoriamente. Salvo casos muy aislados, quienes tienen el atrevimiento de plantear públicamente este debate son descalificados.

¿Por qué no se acuerda un método de selección? La respuesta a esta interrogante está implícita en otra pregunta: ¿Usted tiene alguna idea de la cantidad de políticos -de todas las tendencias- que en este momento están pensando que le corresponde, por derecho, la postulación a la Asamblea Nacional? Sólo mire las pantallas de televisión, escuche la radio, lea los periódicos o simplemente presté atención al twitter y observará que pocos están interesados en lograr 167 de unidad; al día de hoy la estrategia de muchos se limita a un pensamiento que puede ser la desgracia de la oposición: "Es mi derecho: ¡Yo soy el candidato!".

jueves 10 de septiembre de 2009

La oposición no quiere ganar las elecciones Parlamentarias

La elección de la próxima Asamblea Nacional marcará, definitivamente, el destino del país. Si el PSUV sigue dominando el Parlamento, continuará la aprobación de leyes cuyo articulado desconoce el resultado del referendo constitucional del año 2007. La única posibilidad de colocar un freno institucional al proyecto político de Hugo Chávez se remite a que todas las fuerzas políticas que no comulgan con el chavismo logren dominar la Asamblea Nacional. Hay que tener en cuenta que Chávez ha gobernado sin oposición real en los últimos cuatro años porque el liderazgo del antichavismo decidió retirarse de las elecciones parlamentarias del año 2005.

¿La oposición tiene un plan para lograr ganar la próxima elección para la Asamblea Nacional? La respuesta a esta interrogante es un rotundo "no". El liderazgo opositor parece no entender que el PSUV acaba de cambiar el sistema político del país al aprobar una ley electoral que garantiza la sobre representación de las mayorías en los cuerpos colegiados. Por citar sólo una proyección de resultados, con la nueva ley electoral le bastaría al chavismo obtener 50,01% de los votos en la próxima elección para capitalizar 85% de las curules. Este efecto de sobre representación ya se experimentó para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente. Gracias a la estrategia del Kino de Chávez, los candidatos apoyados por el presidente obtuvieron 60% de los votos, pero el CNE les adjudicó 95% de los cargos, reduciendo a la disidencia a sólo seis constituyentitas.
Según la última encuesta del IVAD 32,7% de los venezolanos se identifica con el PSUV, mientras 47,6% se autodefine como independiente. En esta encuesta el liderazgo tradicional continúa siendo rechazado: 4,7% se identifica con AD, 3,3% con UNT, 3,2% avala a Primero Justicia y 2,4% siente simpatía por Copei. El resto de las organizaciones políticas apenas aglutina a 6% de los ciudadanos. Cuesta entonces entender que el liderazgo opositor (dentro y fuera de los partidos) aspire a elegir en petit comite a los 167 candidatos unitarios que deben postularse a la Asamblea Nacional.
La oposición carece de una estrategia electoral. Al día de hoy el debate interno se limita a evaluar si Leopoldo López -y quienes lo acompañan en la propuesta de tarjeta única- deben integrar o no la Mesa de Unidad, mientras el debate público está orientado a enfrentar a los que proponen alianzas perfectas de candidatos con aquellos que defienden la tarjeta única. Ergo, pasan los días y no aparecen los 167 nombres que deberían postularse. Imagino que en la oposición nadie evalúa un escenario en el que Hugo Chávez decida adelantar las elecciones parlamentarias para explotar la incapacidad de sus adversarios para obtener candidatos unitarios. Un debate similar ya ocurrió en vísperas de las elecciones regionales de 2008. ¿Consecuencia? La oposición le regaló al PSUV 72 alcaldías al presentar más de un candidato en cada municipio.
Desafortunadamente el debate electoral se concentra en la discusión pública entre el liderazgo de oposición que proponen una tarjeta única para garantizar la unidad en la postulación -y a la vez enviarle un recadito a los jerarcas de UNT y PJ- con aquellos que defienden el uso de alianzas perfectas -todos los partidos postulan al mismo candidato- para beneficiarse del efecto de sobre representación, sin necesidad de renunciar a sus colores y al poder político asociado a la representación parlamentaria.
¡Por favor! El tema del método de postulación se puede discutir dos meses antes de la elección. La alianza perfecta y la tarjeta única funcionan igual de bien, ninguna es mejor que la otra. Si el interés genuino de la oposición fuera recuperar el Parlamento el debate en estos momentos estaría centrado en el método para escoger a los candidatos de unidad y no en el método de postulación. La oposición debe discutir en este momento es cómo elegir 167 candidatos unitarios, 167 candidatos que le lleguen a la gente, a los electores, que no sean rechazados por ese 47,6% de los ciudadanos que no se identifica con el liderazgo tradicional.

¿Qué debe hacer la oposición?
Sin duda es una quimera suponer que se utilizarán primarias para escoger a 167 candidatos. No obstante, si se puede suponer que la oposición debe realizar primarias en los 40 circuitos de votación que son salidores (es decir, en donde existe posibilidad real de llegar al Parlamento). Después de definidos los candidatos salidores se debe acordar otro método de selección para el resto de candidatos nominales, que en todo caso podría ser la selección mediante encuestas.
En el caso de los candidatos por listas (el elector no vota por un nombre y apellido, sino por la tarjeta de un partido) sería nefasto realizar primarias. Sin duda alguna en este caso debe prevalecer el acuerdo político, especialmente porque la nueva ley electoral obliga que las listas sean paritarias. Lo que significa que de 53 candidatos nominales, al menos 26 deberían ser mujeres. Me atrevo a preguntar: ¿se está dando oportunidad a esas 26 mujeres para que comiencen a realizar su compaña?
Primarias para los candidatos nominales en circuitos salidores y acuerdo para las listas no es un método único de selección. Existen múltiples variantes para escoger candidatos. El problema es que muchos líderes políticos no están dispuestos a dar este debate, algunos juegan a que pase el tiempo para poder después imponer los nombres que le gustan al partido, si le gustan o no al elector ese es otro problema.

lunes 7 de septiembre de 2009

¿Cómo hacer periodismo en un país totalmente politizado sin encasillarse en la izquierda o la derecha?

Tomando de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI)

Primero: tiene que ser un periodismo de calidad. En un país así, la población necesita con urgencia la mejor de las informaciones. La politización extrema alimenta y se apoya en la propaganda, y el periodismo suele caer en esa degradación conocida como información-propaganda, en que la información es poca y sesgada y la propaganda es mucha y agresiva.
El ciudadano que quiere ver con claridad lo que está sucediendo, acepta con avidez la información de calidad que tiene como gran distintivo, la independencia.
Segundo: tiene que ser un periodismo independiente, o sea, sin dependencia alguna respecto del poder y de los bandos o partidos en pugna. Esa imparcialidad, desde luego, no le impide al periodista tener sus opciones políticas propias, pero éstas no deben gobernar su ejercicio profesional. El buen periodismo, en efecto, tiene un carácter universal, se ejerce con la intención de comunicar información útil para todos, a los de un partido y otro, porque el papel del periodista es aportar elementos que puedan convertir la pugna partidista en un ejercicio civilizado de discusión inteligente de las razones y los hechos que sustentan la vida política. Pero este servicio solo lo pueden prestar con credibilidad, profesionales del periodismo capaces de mantener su intención de servicio al lector por encima de sus opciones personales.
Tercero: Esa independencia va a la par con una notoria transparencia con el lector; se trata de una posición de honestidad reflejada en cada acto periodístico, presidido por principios como estos:
El periodista solo escribe lo que considera cierto; y así se lo hace entender al lector: no escribo nada de lo que no esté convencido de que es cierto.
El periodista se muestra dispuesto a aceptar y respetar las convicciones que no coinciden con la suya; y así se lo hace saber a sus lectores.
Por tanto, hacer periodismo en un país radicalizado implica reunir en la propia conducta esos tres propósitos: calidad, independencia y transparencia, que dan por resultado un ejercicio periodístico que responde a las necesidades informativas de una ciudadanía abrumada por la propaganda oficial y la política.
Documentación.
Los medios masivos de comunicación están llamados idealmente a trasladar la política desde el ámbito excluyente de los gobernantes hacia el estadio llano de los gobernados, cuya expresión necesita configurarse, creciéntemente, en el ámbito de la opinión pública.
Condición ineludible de lo anterior es que la comunicación represente apropiadamente el pluralismo de la sociedad y que los flujos de información corran en todos los sentidos y direcciones y no solo de arriba hacia abajo, desde el gobierno hacia la ciudadanía.
El tema del pluralismo es crucial en este punto. En las circunstancias actuales su expresión no solo puede limitarse, ni siquiera principalmente, a la diversidad ideológica y de partidos. El pluralismo político, siendo esencial, es solo una manifestación limitada de la diversidad y complejidad de las sociedades contemporáneas.
Los medios de comunicación no cumplirían adecuadamente su rol si no incluyeran en su labor informativa a los grupos y actores que se constituyen de mil maneras en torno a funciones tales como la creación de riqueza, la educación, la salud, el manejo del medio ambiente, y el desarrollo regional o local.

José Joaquín Brunner.Comunicación y política en la sociedad democrática. En Contribuciones de Fundación Konrad Adenauer. Buenos Aires, 1996. Pp 12,13

Leopoldo y la Mesa de Unidad: por esto gana Chávez

Comienzo a sospechar que la dirigencia de oposición aspira a que Hugo Chávez gobierne otros cinco años sin contrapeso institucional en la Asamblea Nacional.
Atrapados entre sus miserias los dirigentes del antichavismo confían en que el descenso lento pero sostenido del Presidente en las encuestas les permita volver a gobernar el país. ¡Estultos! Ninguno de los dirigentes opositores parece percatarse que la Asamblea Nacional modificó el sistema político del país, ahora se requiere mucho más que ser mayoría para dominar la Asamblea Nacional.
¿Usted está en contra de la Ley de Educación?, ¿considera que la Ley de Tierras Urbanas es aberrante?, ¿rechaza el control absoluto que el Presidente tiene sobre los magistrados del TSJ o en las actuaciones de la Fiscal General? Si sus respuestas son afirmativas, entonces el origen de su preocupación se remontan al año 2005. ¿Recuerda que Leopoldo López, Henry Ramos Allup, Pablo Medina y Antonio Ledezma entre otros solemnes nombres del antichavismo le dijeron que se retiraban de la elección Parlamentaria por el bien del país?
Esa decisión, cuatro años después, ocasiona que la Asamblea Nacional apruebe en un debate express la Ley Orgánica de Educación y la Ley de Tierras Urbanas. La única fórmula que garantiza que la Ley de Educación -por citar el último ejemplo- sea revisada implica obligatoriamente que la oposición sea mayoría en la composición del próximo Parlamento. Marchas, solicitudes de abrogatorios o peticiones de reforma parcial constituyen pérdidas de tiempo.
¿La oposición quiere tener la mayoría de las curules? Sinceramente creo que no. Por favor, no se indigne con mi repuesta. No olvide que la dirigencia de los partidos le regaló hace cuatro años el control absoluto del Parlamento a Chávez. Recuerde que, por citar otro desafortunado ejemplo, la oposición les cedió el triunfo a los candidatos del PSUV en 32 alcaldías durante las elecciones del 23 de noviembre de 2008 por no lograr presentar candidatos únicos.
Eso sin contar con el efecto perverso que provocó Julio Borges en la elección para gobernar del estado Bolívar. Situación que se repitió -con otros protagonistas- en Guárico y Barinas. Esos dirigentes que hace cuatro años le regalaron el país a Chávez, esos dirigentes que hace menos de un año fueron incapaces de pactar la unidad para las elecciones regionales ahora pretenden, cada uno desde su parcela, hacerle creer a los electores que poseen el método perfecto para garantizar la derrota del chavismo en las próximas elecciones parlamentarias. ¡Mentirosos!
Según Saúl Ortega, director de Consultores 21, la popularidad de Chávez es de 40%. Lo que automáticamente hace suponer a la dirigencia de oposición -aunque esto no lo dice la encuesta- que 60% de los electores votarán por candidatos de oposición al Parlamento. Cualquiera mortal alejado del mundillo electoral venezolano podría suponer que si los candidatos del antichavismo son apoyados por 6 de cada 10 electores, la oposición dominará la próxima Asamblea Nacional. No obstante, este análisis sólo podría ser correcto si Venezuela conservara el sistema electoral de representación proporcional.
Olvidan los inconmensurables líderes de oposición que el Parlamento que se negaron a integrar en el año 2005 acaba de imponer un sistema electoral que garantiza la sobre representación de las mayoría. Supongamos que la oposición se presenta dividida en dos bloques a la elección parlamentaria de 2010.
Supongamos que el bloque capitaneado por Leopoldo López -y todos los que exhiben un discurso antipartidos- obtiene 33,33% de los votos, mientras la otra parte de la oposición, dirigida por los cogollos partidistas capitaliza 33,32% de los votos. En total 66,65% de los votos, lo que condena al chavismo -en este hipotético escenario- a un pírrico 33,35% de los votos.
Como el nuevo sistema electoral beneficia al bloque mayoritario esa votación pírrica del chavismo equivaldría a 82,93% de las curules de la Asamblea Nacional. Es decir, la oposición con 66,65% de los votos se quedaría con 4 curules ganados por los cogollos, 24 capitalizados por los candidatos Leopoldistas, mientras 136 curules serían ganados por Chávez. Aclaro, si la opción de los partidos es la que obtiene una milésima más que el bloque del ex alcalde de Chacao (33,32% vs 33,33%) entonces los leopoldistas sólo obtendrían 4 carguitos.
¿Conclusión? O se unen o le regalan el país a Chávez. Mientras la oposición (absolutamente toda la oposición) no defina 114 candidatos nominales de unidad (incluyendo a los tres indígenas) y además concrete listas cerradas idénticas para postular a otros 53 candidatos (26 tiene que ser obligatoriamente mujeres según ordena la nueva Ley Electoral) el descenso lento pero sostenido de Chávez en las encuestas es puro cuento.
Si la oposición no acuerda antes de diciembre 167 candidatos de unidad, hasta la cuarta parte de los votos será suficiente para que el chavismo vuelva a dominar el Parlamento y termine de consolidar su modelo político.

lunes 31 de agosto de 2009

La Ley de Educación no es la prioridad

Una vez más -y ya son unas cuantas- la oposición demuestra su falta de planificación estratégica. Electoramente hablando vuelve a demostrar que no tiene claro sus objetivos, que no sabe lo que quiere -y debe- lograr.
Si se pretenden reformar la Ley Orgánica de Educación o evitar que se continúen aprobando leyes que desconozcan el resultado del referendo constitucional de 2007 -como la Ley de Tierras Urbanas- la única alternativa que existe es controlar la Asamblea Nacional; ergo lograr la mayoría en la próxima elección. Al día de hoy cualquier iniciativa legislativa que se tome ante un parlamento dominado por el PSUV fracasará estrepitosamente.
La nueva ley electoral -que impone en Venezuela un sistema de sobre representación de las mayorías- fue pensada para explotar las miserias de la oposición, está diseñada para que el chavismo se beneficie de la incapacidad de los dirigentes políticos que los adversan para unirse, para concretar candidaturas únicas.
Como es costumbre el chavismo impone las reglas del juego y la oposición no se entera de las nuevas normas hasta que es inevitable la derrota. La ley electoral aprobada por el PSUV está diseñada para permitir que un bloque que capitalice, por ejemplo, 50,01% de los votos se le adjudiquen 85,37% de los escaños de la próxima Asamblea Nacional. Por ende, si el otro bloque capitaliza 49,99% de los votos sólo obtendría 14,63% de las curules.
Para beneficiarse de este sistema no es suficiente que todos los candidatos de oposición, por separado, sumen 50,01% de los votos. Para que funcione la sobre representación de las mayorías es indispensable que se presenten candidaturas unitarias.
Supongamos que la caída del chavismo en la encuestas continúa en 2010. Supongamos que las miserias de la oposición le impiden acordar 167 candidaturas únicas para la próxima elección del Parlamento. Supongamos que la oposición se presenta en dos grandes bloques. Supongamos que el bloque A de oposición capitaliza 33,33% de los votos y el bloque B de oposición 33,34% de los sufragios. En este escenario, el chavismo, obteniendo sólo 33,35% de los votos podría capitalizar hasta 82,36% de las curules del próximo Parlamento, es decir, 136 diputados.
Visto estos escenarios debería resultar lógico que la prioridad electoral de la oposición no pueden ser los referendos abrogatorios o las reformas parciales de leyes. La prioridad debe ser encontrar la fórmula para postular 167 candidaturas únicas, incluyendo aspirantes a los tres curules reservados para los diputados indígenas.
¿Tarjeta única o alianzas perfectas? Las últimas semanas han transcurrido en un debate estéril que intenta responder esta interrogante. Interrogante que le valdrá a la oposición su próxima derrota electoral.
La alianza perfecta y la tarjeta única funcionan igual de bien, ninguna es mejor que la otra. La diferencia radica en quién es más beneficiado. Si el interés genuino de la oposición fuera recuperar el Parlamento el debate en estos momentos estaría centrado en la fórmula para escoger a los candidatos de unidad y no en el método de postulación. Cuando se conozca el nombre de los 167 candidatos de unidad, entonces se podrá discutir si se postulan en una tarjeta única o con empelando las tarjetas de los partidos tradicionales.
En este momento -y hasta un mes antes de la elección- el método de postulación no reviste ninguna importancia. Lo vital, es acordar 167 candidatos de unidad. ¿Cómo hacerlo? Primarias y negociación política pueden ser una excelente opción. Evidentemente es una quimera suponer que se harán 167 primarias, por esta razón es más sensato reconocer que deben existir varios niveles de negociación para acodar la unidad.
De los 167 candidatos que deben presentarse, 114 deben postularse por nombre y apellido y los restantes 53 a través de listas cerradas, que además deben ser equitativas -según lo establece la nueva ley- en cuanto al género de los candidatos. Es decir, de los 53 candidatos listas que se presenten -al menos- 26 deberían ser mujeres.
Sin duda alguna los 53 candidatos listas deberán salir del acuerdo entre las fuerzas políticas. El resto podría escogerse a través de primarias, siempre y cuando se trate de circuitos ganadores para la oposición. Incluso las primarias podrían desecharse en aquellos casos en que exista un liderazgo regional o local lo suficientemente consolidado. Todo es cuestión de acordar el método de selección. No obstante, pareciera que los líderes políticos están más preocupados por las cuotas de poder que podrían obtener el año que viene que por acordar candidaturas unitarias. Al día de hoy todos los partidos quieren unidad, siempre y cuando la unidad signifique que el resto de la sociedad apoye a los candidatos que el cogollo designó.
Mientras los líderes políticos no cedan en sus aspiraciones, Hugo Chávez fortalecerá sus opciones de obtener la mayoría de la Asamblea Nacional. Un control absoluto del chavismo en el próximo Parlamento significará más leyes "revolucionarias", y más decisiones dirigidas a desconocer la disidencia y las voces críticas.
La próxima vez que escuche a un líder político de oposición hablando del futuro del país preste atención a lo que dice sobre la unidad para las elecciones parlamentarias. Cuando se lo encuentre en la calle pregúntele por los 167 candidatos de unidad. Recuerde que la única posibilidad que usted tiene de lograr que se reforme la Ley Orgánica de Educación es que el PSUV deje de dominar la Asamblea Nacional

sábado 29 de agosto de 2009

Fiscal pide enjuiciar a los ciudadanos que alteren la paz pública


La Fiscal General advirtió- a través del programa “En sintonía con el Ministerio Público”, trasmitido por Radio Nacional de Venezuela- que pedirá el enjuiciamiento de aquellas personas que alteren la tranquilidad y la paz pública “para producir inestabilidad de las instituciones, desestabilizar al Gobierno, y que atenten contra el sistema democrático”.
Es obvia la motivación de la medida, no?

lunes 24 de agosto de 2009

La oposición conseguirá que Chávez gane las elecciones Parlamentarias

La revolución vive un mal momento. 6 de cada 10 venezolanos -según Datanálisis- quiere un país diferente al que propone Hugo Chávez. No obstante, mientras el chavismo adecúa el terreno -legal y político- para permanecer en el poder, la oposición, en vez de capitalizar el descenso de hasta 10 puntos porcentuales en la popularidad del presidente, continúa atrapada en sus miserias.
Según el último estudio Perfil 21, realizado por la encuestadora Consultores 21, si las elecciones parlamentarias se realizarán el próximo domingo 44% de los venezolanos votaría por los candidatos del chavismo y 48,3% apoyaría a los aspirantes de oposición. Estos números, unidos al efecto de sobre representación de la mayoría que garantiza la nueva Ley Electoral, le valdrían a la oposición la mayoría calificada en el próximo parlamento.
No obstante, para que la oposición se beneficie de la nueva Ley Electoral necesita llegar unida a las elecciones legislativas que teóricamente deben realizarse en diciembre de 2010. Acá es donde aparecen las miserias que le servirán a Chávez para quedarse con el control absoluto de la Asamblea Nacional, aunque sea minoría.
Aunque Carlos Vecchio es el padre de la tesis de la tarjeta única, Leopoldo López ha hecho suya esta idea, en un intento por garantizar la unidad de la oposición y a la vez pasarle factura política a partidos como Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo.
Por el otro lado están los partidos políticos intentando garantizar una alianza perfecta (todos los partidos postulan al mismo candidato) para beneficiarse del efecto de sobre representación, sin necesidad de renunciar a sus colores y al poder político asociado a la representación parlamentaria.
¿Tarjeta única o alianzas perfectas? Las últimas semanas han transcurrido en un debate estéril que intenta responder esta interrogante. Interrogante que le valdrá a la oposición su próxima derrota electoral.
La alianza perfecta y la tarjeta única funcionan igual de bien, ninguna es mejor que la otra. La diferencia radica en quién es más beneficiado. Si el interés genuino de la oposición fuera recuperar el Parlamento el debate en estos momentos estaría centrado en el método para escoger a los candidatos de unidad y no en el método de postulación.

El costo de no tener unidad
Si la unidad absoluta no se logra no existirá tarjeta única o alianza perfecta que funcione. Supongamos que Leopoldo López, Julio Borges, Omar Barboza, Henry Ramos Allup, Eduardo Fernández, Lewis Pérez y Luis Miquelena no logran ponerse de acuerdo. Supongamos entonces que la oposición se presenta con dos grandes bloques a las elecciones parlamentarias. Si la tarjeta única capitaliza 33,33% de los votos, la alianza perfecta 33,34% y el PSUV 33,35%, el chavismo -gracias a una diferencia de 0,01%- tendría el control de 82,36% de las curules del próximo Parlamento. ¡Con 33,35% de los votos Chávez podría obtener 136 curules! Ese es el efecto de un sistema de sobre representación de las mayorías, pensado además para explotar la principal debilidad de la oposición: los intereses particulares de algunos de sus líderes.
Es comprensible que las personas que están fuera de los partidos -o que pretendan abandonarlos- quieran presentarse con una tarjeta única, para marcar distancia de los cogollos partidistas. También es comprensible que los partidos no quieran firmar su acta de defunción.
Antes mencioné que ambos métodos funcionan igual de bien, no obstante el costo político de la tarjeta única es alto. La única desventaja de esta idea es que provocaría que los partidos dejen de recibir votos en sus tarjetas. Como se retiraron -esta es la peor decisión política de los últimos 5 anos- de la elección parlamentaria de 2005, todas las organizaciones que representan al antichavismo podrían ser ilegalizadas. Aunque concuerdo que la mayoría de los dirigentes de oposición no están a la altura del debate político actual, también entiendo que los partidos son necesarios en los años por venir y no se puede contribuir con su desaparición, salvo que algún líder en específico aspire a capitalizar esa ilegalización para dejar a su movimiento como único referente.

¿Tarjeta única o alianza perfecta?
¿Tarjeta única o alianza perfecta? Esta duda se puede responder el próximo año, cuando ya se tengan definidos los 167 candidatos unitarios de la oposición (incluyendo a los 3 diputados indígenas). Una vez que aparezcan esos 167 nombres es que se debe decidir si serán postulados a través de una tarjeta única o empleando todas las tarjetas de los partidos políticos. El resultado será idéntico.
El problema está en lograr concretar esos 167 nombres de unidad.

¿La solución? Celebrar primarias para escoger a los 114 candidatos nominales que deben presentarse, y escoger al resto (que deben estar en listas cerradas) por consenso político.
Desafortunadamente se está invirtiendo el orden de la discusión. Es imposible que se logre algún acuerdo porque quienes proponen tarjeta única están por fuera de las discusiones de la mesa unitaria; así que, cada bloque en su parcela, contribuye a garantizar que Hugo Chávez continúe con el control hegemónico del Parlamento.

viernes 21 de agosto de 2009

LEY ORGANICA DE MARCHAS Y CONTRAMARCHAS

*Publicado en el Diario Tal Cual el viernes 21 de agosto de 2009


En un claro afán colaboracionista y dado que nuestra Asamblea tiene exceso de trabajo este año debido a la necesaria aceleración, ofrecemos esta propuesta de Ley para la regularización de las cada vez más frecuentes marchas y contramarchas:
Artículo 1:
Para los efectos de esta ley se considerará marcha solo las manifestaciones espontáneas de los sectores adeptos (no adecos) al gobierno. Las manifestaciones realizadas por la oposición serán consideradas guarimbas, provocaciones e incitaciones al golpismo.
Artículo 2:
Se reconoce el derecho oposicionista a manifestar, siempre y cuando lo hagan de salir de sus casas y sin producir cualquier ruido molesto de carácter metálico que alarme al vecindario.
Artículo 3:
Las autoridades competentes, en caso de que las hubiera, negarán a los sectores oposicionistas toda posibilidad de salir a las calles a desestabilizar.
Artículo 4:
Por medio de la presente ley se extiende a los adeptos tienen permiso indefinido para manifestar los 365 días del año en el horario que consideren conveniente. Por tal razón, toda marcha oposicionista que solicite permiso tendrá que contar con el hecho de que existe un permiso previo para cualquier horario en que lo soliciten.
Artículo 5:
Los periodistas y dueños de medios no tienen derecho a manifestaciones públicas porque esto colide con su actividad mediática: No se puede cubrir la noticia y serla al mismo tiempo.
Artículo 6:
Se exceptúan del artículo anterior los comunicadores del sector oficial, por ser los únicos capaces de ofrecer información veraz y oportuna.
Artículo 7:
En caso de que algún sector oposicionista convoque una marcha, se considerará automáticamente convocada una de afectos al proceso en el mismo día, hora y lugar.
Artículo 8:
Se reconoce el derecho de los sectores afectos al proceso de defenderse de cualquier agresión pacífica por los medios a su alcance.
Artículo 9:
Se considerará agresión violenta con pena de cárcel de 29 a 30 años toda acción de manifestantes oposicionistas de colocarse en la trayectoria de piedras palos o proyectiles en general, para hacerse las víctimas. Todo intento de destrucción, pateo o devolución de bombas lacrimógenas lanzadas por cuerpos represivos del Estado o por manifestantes oficialistas, en ejercicio de sus derechos, será considerado como saboteo y destrucción de bien público y será sancionado con cárcel de 27 a 28 años renovables.
Artículo 10:
Todo lo previsto en esta ley será resuelto por el Jefe del Estado en sesión conjunta consigo mismo.

Dios y Federación centralista,
¡Patria, socialismo o muerte!
…Ya vencimos.
www.laureanomarquez.com

Al borde del colapso

domingo 9 de agosto de 2009

6 de cada 10 venezolanos quiere un país diferente al que propone Chávez

El panorama electoral se complica para la revolución. Una mayoría del chavismo en el próximo Parlamento significará la implementación definitiva del modelo político del presidente Hugo Chávez; no obstante, una mayoría opositora implicará un freno institucional al socialismo del Siglo XXI. Al día de hoy las encuestas -unidas al efecto mayoritario de la nueva Ley Electoral- sugieren que la oposición puede convertirse en mayoría absoluta el próximo año. Según el estudio Perfil 21, realizado por la encuestadora Consultores 21, si las elecciones parlamentarias se realizarán el próximo domingo -oficialmente están previstas para diciembre de 2010- 48,3% de los venezolanos votaría por los candidatos de oposición, mientras 44,1% lo haría por los aspirantes que reciban el apoyo del presidente Hugo Chávez. En un sistema electoral proporcional -como el que establece la Constitución- este escenario podría sugerir una Asamblea Nacional polarizada en dos bloques prácticamente iguales. No obstante, la Ley Electoral aprobada por el PSUV y el Partido Comunista garantiza la sobre representación de la mayoría, lo que significa que el apoyo de 48,1% de los venezolanos podría significar para la oposición el control de ocho de cada 10 curules en el Parlamento Nacional.

La situación no es diferente si se evalúa la próxima elección presidencial. Al día de hoy -con un estimado de participación de 58,3%- el apoyo a la reelección del Presidente se ubica en 44,2%. No obstante, 49,3% está convencido que apoyará a otro candidato a la presidencia. Según el estudio de Consultores 21, el reconocimiento de cualidades del presidente Chávez es negativo. 50,3% considera falso que el jefe del Estado "quiere ayudar al pueblo", 52,6% no cree que "siempre tiene buena intención", 51,2% duda que "sea una buena persona", 58,1% está convencido que "no respeta la opinión de los demás" y 56,9% duda que "siempre diga la verdad" (ver infografía anexa)

Otro país"¿El país que el presidente Hugo Chávez quiere se parece al país que usted quiere tener?" Según Consultores 21, 57,9% de los venezolanos responde negativamente a esta interrogante, mientras 37,6% admite que existe sintonía entre sus deseos y el proyecto país del Presidente. El estudio también refleja que continúa creciendo la percepción de que el presidente Chávez busca su beneficio personal (50%) antes que el beneficio del colectivo (47%) El liderazgo hegemónico de Chávez también es criticado. Mientras 31% de la población considera que sólo se necesita la dirección del Presidente, para 68% es vital que aparezcan nombres alternativos. El rechazo a la polarización también es mayoritario. 62,9% de la población cataloga como "buena idea" que organizaciones políticas y sociales que piensan diferente al Presidente se reunieran para trabajar en conjunto. Al evaluar la percepción sobre la libertad de expresión 55,1% cree que el Presidente intenta acabarla y 42,3% responde que aspira a fortalecerla. En el caso de la propiedad privada 56,1% está convencido de que Chávez va acabarla y 39,9% mantiene que persigue fortalecerla. En el caso concreto de Globovisión, 55.6% asegura que una eventual sanción es producto de "venganza política"

Gestión de Gobierno Apenas 11,5% de los venezolanos avala las acciones gubernamentales en contra de la inseguridad. La gestión educativa es la política oficial mejor evaluada por los venezolanos, 30,08% está satisfecho por el desempeño oficial en esta área. El estudio Perfil 21 fue realizado entre el 19 y 28 de junio de 2009 en centros poblados de más de 20 mil habitantes. Se entrevistaron a 1.500 personas. Los resultados tienen un margen de error global de +/- 2,65% y un nivel de confianza de 95%

Chávez necesita monopolizar la historia que cuentan los medios


La radicalización y la crisis le están pasando factura a la popularidad de Hugo Chávez. A partir del referendo constitucional del mes de febrero, el jefe del Estado ha perdido nueve puntos porcentuales de aceptación. Para Luis Vicente León, director de Datanálisis, el descenso de la popularidad presidencial provoca dos conclusiones básicas: 1) "Chávez está preso de su popularidad; 2) "Tiene que monopolizar la historia que se está contando a través de los medios de comunicación". Aunque el desconocimiento de las elecciones, el irrespeto a la propiedad privada, la implementación del modelo cubano, la amenaza a la libertad de expresión y el cierre de medios son acciones rechazadas mayoritariamente por los venezolanos, estas acciones son "indispensables para que Chávez se logre mantener en el poder y siga intentando validar su ideología.

No obstante, Chávez ha fracasado constantemente -sostiene León- en vender la tesis de que "lo radical es bueno". Al rechazo de la radicalización se le une la percepción de crisis. En 2007 -a causa del desabastecimiento- el venezolano se apartó de Chávez, lo que explica el resultado del referendo constitucional de ese año. Una situación similar se produjo entre los años 2001 y 2003, cuando los ciudadanos responsabilizaban directamente al Presidente de los problemas del país. En esos dos años se registran los peores niveles de aceptación presidencial, situación que varió con la aparición de las misiones sociales. Al día de hoy, explica el director de Datanálisis, el Presidente necesita cuidarse de tres elementos básicos: 1) La percepción de que sus acciones son radicales; 2) la crisis; 3) que los venezolanos lo responsabilicen a él, como ocurrió entre 2001 y 2003, de los problemas del país (ver infografía anexa). León aclara que la fortaleza de Chávez se circunscribe a que, a pesar del descenso en la popularidad, continúa siendo mayoría; además, los venezolanos no lo están responsabilizando de los problemas del país y sus adversarios no capitalizan la decepción del chavismo. "El drama de Chávez es que 47% de la población lo rechazan -explica León- el drama de los partidos de oposición es que sólo 9% de la población se identifica con ellos". Para detener su caída, porque está preso de su popularidad, el Presidente necesita cambiar la historia que están contando los medios de comunicación. Según León, la gente rechaza que se cierren medios de comunicación, pero avala el concepto que vende el chavismo de "acabar con el monopolio radioeléctrico". El director de Datanálisis aclara que Chávez necesita contar una historia que lo favorezca -como en el caso de la democratización del espectro radioeléctrico- para reducir el costo de su radicalización. Esto no significa que va a cambiar de estrategia, dejando de ser radical, "simplemente va a intentar cambiar la historia; para cambiarla, el Presidente tiene que monopolizar la información que se está contando a través de los medios de comunicación".

martes 4 de agosto de 2009

La escuela de comunicación social de la UCAB ante el cierre de la democracia

El Consejo de Escuela de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Católica Andrés Bello, en reunión extraordinaria y de emergencia, manifiesta su rechazo ante lo que considera una arremetida oficial contra la libertad de expresión en Venezuela, a través de acciones que afectan de forma directa a gran parte de la población del país.El cierre de 34 emisoras, como previo de un total de 240, anunciado por el director de Conatel y ministro del Poder Popular para Obras Públicas y Vivienda, en la noche del viernes 31 de julio, le resta oportunidades a la ciudadanía de tener acceso a informaciones, de transmitir sus quejas, reclamos e inquietudes, y de expresar su opinión de forma libre y crítica frente a la actuación de las autoridades, en el medio de su preferencia.

Manifestamos nuestro repudio categórico a que los procedimientos administrativos seguidos contra las emisoras clausuradas, se hayan ejecutado sin respetar el derecho a la defensa y al debido proceso de los titulares de las concesiones de tales medios de comunicación
El cierre intempestivo y masivo de emisoras de radio, luego de que las mismas han venido funcionando y transmitiendo a lo largo del tiempo, con el conocimiento y reconocimiento de la propia autoridad, hace presumir una intención de ejercer una conducta de censura indirecta contra medios que se han manifestado en desacuerdo con las posturas oficialistas. La excusa es la aplicación de un procedimiento administrativo, lo que deja entrever una clara desviación de poder como cortapisa de las libertades de expresión e información, el pluralismo comunicacional y el libre flujo de información e ideas en nuestra sociedad.
Este hecho revela una estrategia general de medidas administrativas, legales, impositivas del gobierno nacional para criminalizar y coartar la libertad de expresión, de manera tal que se produzca un silencio global a la crítica de la gestión del gobierno. Con este entramado legal se deja desvalida a la población venezolana ante la acción de las autoridades públicas, con lo que queda abierta la posibilidad de que se avalen el abuso, la corrupción y la ineficacia, y se le reste poder al pueblo en su función contralora de la gestión gubernamental.
La experiencia reciente del país con respecto a la reasignación de concesiones ha demostrado el contundente fracaso de la pretendida democratización del espectro radioeléctrico, pues se sustituyen canales efectivos de comunicación por otros que dejan mucho que desear por la falta de calidad técnica y por la sustitución de contenidos propios por otros importados, lo cual ha sido rechazado por los venezolanos con la baja sintonía.
Sorprende la propuesta de la Fiscal General de la República ante la Asamblea Nacional de presentar un proyecto de ley contra los delitos mediáticos, que de materializarse, acabaría con el ejercicio del periodismo, en tanto que penaliza por acción y omisión. Es decir, implicaría una autocensura no sólo para los dueños de medios y periodistas, sino para las fuentes generadoras de noticias, incluyendo a la gente de las comunidades que no podría expresar los problemas que le aquejan. Preocupa igualmente la criminalización constante contra la libertad de expresión en el sentido de descalificar a los medios de comunicación, a los periodistas, trabajadores y a las universidades que forman profesionales del área.
El Proyecto de Ley Especial contra Delitos Mediáticos no es sino un intento político de darle un marco legal a la censura previa en el ejercicio del periodismo en Venezuela, y peor aún, convierte en delito el pensamiento y su expresión. En dicho anteproyecto se establecen delitos que tipifican conductas ambiguas y generalistas, que pueden dar pie a cualquier interpretación a los fines de justificar la aplicación de penas privativas de libertad. Como catedráticos rechazamos la acuñación de este término, que no tiene ningún fundamento teórico. Basado en una serie de ambigüedades, que les deja a la discreción de un funcionario, lo que es o no una infracción de la ley, este proyecto no sólo condena lo que se dice, sino lo que se deja de decir, lo que representaría un instrumento perfecto para acallar la disidencia, limitar el periodismo libre y crítico, y convertirlo en un vocero del gobierno.
La artillería legal avanza en este sentido con los proyectos de reforma de la Ley del Ejercicio de Periodismo y de la de Educación, los proyectos de la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia, y de la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, Informática y Servicios Postales, que responden más que a una pretendida democratización de los medios de comunicación social, al establecimiento de una “hegemonía comunicacional”, es decir, una dictadura mediática, orquestada por el Poder Ejecutivo.
Evidentemente, existe la intención estratégica de desviar la atención de la ciudadanía acerca de los graves problemas que afectan al país, relacionados con la inseguridad, conflictividad laboral, alto costo de la vida, desempleo, niveles de corrupción en los entes públicos, desabastecimiento agroalimentario, carrera armamentista e intervencionismo internacional entre otros.
Adicionalmente, el referido anteproyecto de ley y otros vinculados con la libertad de expresión e información, están repletos de conceptos jurídicos imprecisos que no se encuentran previstos dentro de las restricciones y los límites contemplados por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Lo que está en juego es la libertad de expresión e información como derechos consagrados en los artículos 57 y 58 de la constitución venezolana, también peligra la libertad de la audiencia para elegir la información y el momento adecuado para acceder a ella. La libertad de expresión e información es un derecho de doble vía que conlleva deberes por parte del Estado y de la población. La Ley de Procesos Electorales no reconoce la existencia de las minorías y con las leyes antes referidas la voz de estas minorías ni siquiera tendrá espacio en los medios de comunicación social, desarticulando los principios fundamentales del sistema democrático consagrado en la constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Con acciones como las descritas se cierra definitivamente el capítulo democrático de Venezuela.

Caracas, 3 de agosto de 2009.

Tiziana Polesel
C.I. 5.971.305
Directora
Escuela de Comunicación Social
Universidad Católica Andrés Bello
Caracas

Hasta Aristóbulo se opone a la Ley Electoral del PSUV

"El debate" protagonizado por los diputados de la Asamblea Nacional para aprobar la Ley Orgánica de Procesos Electorales en segunda discusión fue lamentable; el mejor ejemplo de lo que lo curre cuando el Parlamento esté integrando por personas que sólo responden a una corriente de pensamiento; que para más inri fueron electos sin el concurso de 8 de cada 10 venezolanos (claro, el Parlamento monocolor es responsabilidad directa de la oposición por haberse retirado incomprensiblemente de la elección del año 2005)
En su afán por lograr "leyes radicales y revolucionarias" que garanticen que el proceso político que defienden se perpetúe en el tiempo, los diputados olvidan que los sistemas electorales inciden en el tipo y en la calidad de la representación política de un país. Se les olvida que el sistema electoral debería reflejar de forma adecuada a las fuerzas sociales y políticas que se miden en un proceso comicial, traduciendo los votos en un número determinado de escaños para garantizar la gobernabilidad del Estado.
Desafortunadamente el sistema electoral que esperpénticamente defendieron Cilia Flores, Darío Vivas y el resto de diputados del PSUV y del Partido Comunista en sus constantes intervenciones no garantiza la representación de todas las fuerzas que cuenten con los votos; tampoco garantiza que la distribución de los cargos se haga de forma proporcional o justa.
El sistema defendido por los diputados del PSUV garantiza que si una fuerza política obtiene 50,01% de los votos se le adjudicarán 85,37% de los escaños de la próxima Asamblea Nacional. Por ende, si el otro bloque capitaliza 49,99% de los votos sólo obtendría 14,63% de las curules.
Este sistema paralelo mayoritario que impone el PSUV es muy similar, en sus afectos, al empleado para elegir a la Asamblea Nacional Constituyente de 1999. En aquella oportunidad al chavismo le bastó capitalizar 60% de los sufragios para quedarse con 94,5% de las curules en la Constituyente. Fue tan injusto este sistema que el propio Aristóbulo Istúriz, declaró lo siguiente: "La uninominalidad, tal como se está planteando sin la representación proporcional es profundamente antidemocrática (…) es una expresión política que responde al pensamiento neoliberal, a lo que se ha llamado el pensamiento único, donde la gran mayoría obtiene todo y los demás no están representados. El pueblo tiene que saber que teniendo con el 60% el 90 y pico por ciento de la Asamblea, no estamos de acuerdo con este sistema, y que nos favoreció una posición que enfrentamos y que nos las impusieron. Fuimos beneficiados circunstancialmente y, ahora que tenemos la mayoría, debemos corregir eso para beneficio de la democracia que queremos construir y para beneficio de la nueva República".
Como Aristóbulo -todavía- no se ha retractado de esta declaración asumo que mantiene su crítica a los sistemas mayoritarios. No obstante, en algo sí tienen razón los diputados que avalan la Ley Electoral: El sistema favorece al que saca más votos, así de simple.
Mi morbo periodístico me permite fantasear con un escenario preelecciones parlamentarias 2010 en donde el chavismo -según las encuestas de Félix Seijas y Germán Campos- tenga la sensación que puede existir una diferencia pírrica a favor de aquellos candidatos que se le oponen. Fantaseo con ese momento sólo para escuchar a Cilia Flores y Darío Vivas explicando cómo la Ley Electoral debe ser modificada porque no respeta el espíritu de los artículos 63 y 293 de la Carta Magna en donde se establece que Venezuela tiene un sistema electoral mixto -no paralelo- que combina la personalización del sufragio y la representación proporcional.
Ese día, escucharemos versiones aún más esperpénticas de estos ilustres diputados. Ese día, reclamarán, incluso, que regresen los diputados adicionales.

miércoles 29 de julio de 2009

Ojo Electoral propone usar Listas Abiertas


La representación proporcional es una quimera; los resultados de los procesos electorales celebrados desde 1989 así lo demuestran. Ni la -aún- vigente Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política (Lospp) ni la propuesta de Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) aprobada en primera discusión del Parlamento evitan que en Venezuela las mayorías queden sobrerrepresentadas en detrimento de los grupos minoritarios.
Para erradicar definitivamente la mala adjudicación de los cargos, los integrantes de Ojo Electoral proponen retomar el sistema de listas abiertas, en donde se respeta la representación proporcional y la personalización del sufragio, tal y como lo establece el artículo 63 de la Constitución.
Según el análisis realizado por los técnicos de la organización "todo sistema electoral para que sea realmente democrático debe ser lo suficientemente sencillo como para que esté al alcance de todo elector. Sistemas sofisticados diseñados para satisfacer requerimientos diversos pueden aparecer como muy positivos, pero si no están, por complejos, al alcance del elector, no contribuyen a democratizar la esfera política y estimulan la abstención"
Para lograr simplicidad, Ojo Electoral sugiere que para cada elección de diputados a la Asamblea Nacional, los estados sean divididos en circunscripciones lo más homogéneas posible en cuanto al número de votantes. En cada una de éstas no se debe elegir más de 3 y no menos de 2 diputados.
Para esta distribución se respetará el cociente poblacional de 1,1% establecido en el artículo 186 de la Constitución, que provoca que el Parlamento tenga un número fijo de 167 integrantes.
Desde la perspectiva de Ojo Electoral, "las boletas de votación pueden ser razonablemente simples ya que las listas de candidatos de partidos o grupos de electores, para la elección de diputados principales y suplentes, nunca serán de más de seis".
En este sistema, cuando el elector vaya a ejercer su voto usará para ello una boleta contentiva de todas las listas de candidatos propuestas por los partidos políticos o grupos de electores. El votante podrá seleccionar -en el caso de las circunscripciones para escoger 3 diputados- hasta 3 candidatos entre todos los postulados de las listas, sin tener que restringirse ni por el orden presentado en las listas ni por concentrar sus votos en una única lista.
Para Ojo Electoral, este método -según se detalla en la infografía anexa- garantiza el principio constitucional de la representación proporcional y la personalización del sufragio "más plenamente que con el sistema actualmente vigente y el propuesto en la LOPE". Además, los integrantes de la organización están convencidos de que las listas abiertas consolidarían la confianza de los electores para venideros procesos comiciales.

lunes 27 de julio de 2009

Venezuela, como mínimo, probó los SAAB

Lo importante en este caso es comprobar que las armas en poder de las FARC pertenecen al lote que el gobierno de Suecia vendió a Venezuela.
En esta imagen, el entonces ministro de la Defensa, Grad. Rangel, observando los equipos SAAB antitanque

















Fuente: web site de SAAB

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Según el canciller Nicolás Maduro, la denuncia es parte de una “campaña brutal” contra Venezuela.

Para Maduro la acusación de una supuesta incautación a las FARC de armas que originalmente fueron vendidas a Venezuela, trata de “justificar” el acuerdo militar que estudian Colombia y Estados Unidos para que éste use bases militares en el país sudamericano.

“Siempre que hay este tipo de coyunturas comienza a funcionar el aparato mediático mundial para construir medias verdades con mentiras y tratar de justificar lo injustificable”, declaró Maduro a la AFP.


lunes 20 de julio de 2009

Todo sea por aparentar

Para Dario Vivas y todo el chavismo


Imagino que con toda la premeditación del caso va a aprobar una ley electoral que impone en el país un sistema mayoritario. Sin duda alguna sus números, al día de hoy, le garantizan el control absoluto del Parlamento a pesar de ser la primera minoría del país. Seamos sinceros, en este momento son mayoría los venezolanos que no los quieren a ustedes, pero tampoco comulgan con la oposición. Con toda la premeditación van a sancionar una ley electoral que copia al sistema mexicano. Sistema que le permitió al PRI gobernar durante 70 años, a pesar de no contar con los votos de la mayoría de los electores.

Sería buena idea que antes de alzar sus manos para votar a favor de una ley que impone un sistema mayoritario pensaran en las consecuencias políticas que traería aplicar este nuevo modelo, especialmente si la oposición repite su pírrico triunfo electoral del año 2007. Traten de recordar que en las últimas cinco décadas (1958-2008) Venezuela ha tenido 15 leyes electorales y en todas se garantizó el principio de representación proporcional.
Esto, amigos del chavismo, significa que si el partido A obtiene 51% de los votos, el partido B 20%, el partido C 11%, el partido D 10% y el partido E 8%, deberían asignarse los cargos en una proporción similar: aproximadamente 51% de los cargos para el partido A, 20% de los cargos para el B, 11% para el C, 10% para el D, etcétera. No obstante, con la fórmula electoral que intentan aprobar basta que el partido A capitalice 50,5% de los votos, para que se le adjudiquen la mayoría de las curules. Imagino que todos ustedes están felices porque la ley electoral nos conduce a un sistema de dos partidos, en donde uno sólo tendrá el control absoluto de la sociedad, justamente lo que necesitan para terminar de vencer la resistencia al cambio social que proponen y consolidar su proyecto político. Los números no fallan, al menos los que yo tengo. En una elección polarizada de la Asamblea Nacional, si el partido A obtiene 50,01% de los votos se quedará con 85,37% de los cargos, mientras el partido B, con 49,99% de los votos sólo obtendría 14,63% de los cargos, más control, en un sistema democrático es imposible. Imagino, diputados y amigos del chavismo, que ustedes están convencidos que la votación del partido A será la del PSUV.
No obstante, ¿y si su partido en realidad obtiene 49,99% de los votos y se queda sólo con 14,63% de los cargos?, ¿lo han pensado? Soy enemigo de una Venezuela polarizada. Una sociedad dividida no debate sobre sus problemas. En una sociedad polarizada, las ideas, los puntos de vista son extremos y difícilmente se pueden lograr puntos de entendimiento. La ley electoral que ustedes apoyan no sólo incrementa la división del país en dos bloques -es una consecuencia de los sistemas mayoritarios- sino que provocará que sólo uno de esos bloques tenga el poder absoluto. Les vuelvo a preguntar: ¿y si ustedes sólo obtienen 14,63% de los cargos?, ¿van a renunciar a su proceso político y a la transformación que proponen sólo porque se pusieron ambiciosos en la redacción de una ley electoral? ¿No sería más sano un país que cuente con un parlamento en donde todas las fuerzas y personas, que cuenten con el respaldo popular, tengan voz y voto?

domingo 19 de julio de 2009

Hace 11 años...


El tiempo pasa, hace 11 años este era el mejor juego de toda la historia (con el permiso de Age of Empires)

miércoles 15 de julio de 2009

Cosas que decir durante el sexo¡¡¡


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¿Por qué Disney y Pixar contaminan a Venezuela?

Quiero escapar de la vorágine de alabanzas a la última película de Pixar-Walt Disney. Observé la cinta tres veces (la dos primeras en función 3D y la última en proyección 2D) y con cada proyección me desencantaba más de la película. Al día de hoy no entiendo la doble moral de Pixar-Disney. En Wall-E transmiten un mensaje anti-contaminación y en UP otorgan carta blanca a sus personajes para ensuciar el Parque Nacional Canaima, patrimonio cultural de la humanidad desde 1994.
Por las críticas que leo constantemente rodando por la web me aterra suponer que la mayoría de los espectadores se quedaron con "la novedad" de la proyección 3D. En mi caso, no observé mayores diferencias entre la película plana y la 3D. No obstante, reconozco que este es un tema discutible. Lo que para mí no admite discusión alguna es el sospechoso comportamiento pro-contaminación que se exhibe en la cinta. Reconozco que los primeros 10 minutos de la película -como ya sucedió en Wall-E- son magistrales por la cantidad de emociones que se transmiten. Sin embargo, lamento profundamente que la novedad de la proyección 3D y esos excelsos primeros minutos de la proyección le nublen el entendimiento al espectador -especialmente a los venezolanos- para que se admita que en la película se haga una apología a la contaminación.

jueves 9 de julio de 2009

¿Lucirá el número 10?

miércoles 8 de julio de 2009

Ley Electoral discrimina a los electores según el estado


La Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) discrimina entre los electores de los diferentes estados del país al establecer criterios distintos para la elección de sus diputados ante la Asamblea Nacional. En esencia, la ley provocará que existan estados menos plurales que otros.
Según el artículo 15 del Estatuto Electoral del Poder Público -redactado por la Asamblea Nacional Constituyente- en todos los estados 60% de los cargos deben escogerse por nombre y apellido y 40% a través de las tarjetas de los partidos políticos.
No obstante, el proyecto, aprobado en primera discusión, de la LOPE se consagra un sistema electoral en el que los ciudadanos de cada estado votarán empleando criterios distintos (ver infografía anexa). Mientras en Zulia (escoge 15 diputados en total) se elegirán 12 diputados (80%) por nombre y apellido y los tres cargos restantes por lista (20%), en Delta Amacuro (eligen 4 diputados) se escogerán dos diputados (50%) por nombre y apellido y dos por lista (50%).
Para el abogado Carlos Vecchio no existe justificación para esta disparidad. Asegura que la modificación "puede perjudicar a la oposición" porque disminuye la cantidad de cargos lista que se escogen en las entidades en donde el chavismo es derrotado por los votos.
Para Vecchio el esquema propuesto en la LOPE "es discriminatorio" al permitir que sólo algunos estados sean plurales en la escogencia de sus representantes ante el Parlamento.
Recuerda que "mientras más bajo sea el porcentaje de cargos a escoger por lista, menor será la pluralidad en ese estado, y por ende la representación no será proporcional como lo exige la Constitución"
La fórmula propuesta en la LOPE -según Vecchio- viola el artículo 21 de la Constitución que prohíbe cualquier tipo de discriminación y no garantiza la igualdad de los procesos electorales a que se refiere el artículo 293 de la Carta Magna, porque provoca que los electores voten con sistemas distintos.
Vecchio también destaca que la nueva Ley podría afectarse "el principio de eficiencia y transparencia de los procesos electorales" por la confusión que generará entre los votantes al modificar en cada estado el sistema de votación.

¿Cuántos diputados son?
La cantidad de diputados que deben integrar la próxima Asamblea Nacional está predefinida en la Constitución. Según el artículo 186 de la Carta Magna los asambleístas serán elegidos según "una base poblacional de 1,1% del total de habitantes (...) Además, cada entidad federal elegirá tres diputados".
Históricamente este cálculo se realiza utilizando como referencia las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE). Para el año 2010 Venezuela debe tener 28.833.845 habitantes; por ende, el coeficiente de 1,1% establecido por la Constitución equivale a 317.172. Al dividir este coeficiente poblacional entre el estimado de habitantes calculado por el INE se obtiene como resultado "90", que es la cantidad de diputados que representan "proporcionalmente" a los venezolanos.
A esta cifra se le suma "72", porque la Constitución establece que cada estado, además de los diputados calculados por el coeficiente, debe elegir obligatoriamente tres parlamentarios. Finalmente, deben agregarse tres parlamentarios nacionales que representen a los pueblos indígenas, para obtener el total de curules. Esto significa que el Parlamento debe estar integrado por 165 diputados.
No obstante, desde el año 2005 el CNE hace el cálculo variando este procedimiento. Sus técnicos obtienen el coeficiente poblacional circunscripción por circunscripción y estado por estado. Al sumar el resultado obtenido en cada una de las 24 entidades federales, se obtiene que la representación proporcional de los venezolanos se logra eligiendo a 92 diputados, que sumados a los 72 parlamentarios obligatorios y a los tres representantes indígenas generan una Asamblea Nacional con 167 curules.
La LOPE no aclara el método que debe seguirse para calcular la cantidad de diputados que integran la AN, por lo que existe la posibilidad que la cifra tope de 167 diputados sea redistribuida entre las 24 entidades cambiando el mapa electoral que se conoce en la actualidad.

Sin Ledezma y legislativos
Al analizar la LOPE, el abogado Gabriel Matute destaca que el artículo 7, en donde se establece la elección de los cuerpos deliberantes se menciona a la Asamblea Nacional, los consejos legislativos de los estados, del Distrito Capital, los concejos municipales y las juntas parroquiales. No obstante, no se especifica que la Ley debe normar la elección del Cabildo Metropolitano de Caracas. A diferencia de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política (Lospp) la nueva norma no indica la cantidad de diputados que deben integrar los concejos legislativos estatales. En la Lospp se establece, por citar dos ejemplos, que los estados con menos de 300 mil habitantes deben tener legislativos integrados por 11 diputados, mientras las entidades con más de 1.300.001 habitantes deben elegir hasta 23 diputados. Si se promulga la LOPE en estas condiciones será imposible precisar los parámetros a seguir para calcular la cantidad de diputados que debe tener cada parlamento regional.

martes 7 de julio de 2009

Vivimos en cuarteles bananeros

Latinoamérica es un gran cuartel en donde los conflictos civiles son, irremediablemente, resueltos por los militares. Por esta razón nuestros sistemas de gobierno son débiles y nuestros gobernantes incoherentes.
El golpe de Estado en Honduras no es un capítulo aislado de nuestra historia, es sólo la consecuencia del conflicto geopolítico que, desde Venezuela, se extiende por el continente.
Es obvio que hay que rechazar el golpe en contra del presidente Manuel Zelaya; sin embargo, también se debe rechazar que el proyecto político venezolano intente tomar utilizando una pseudo institucionalidad el territorio hondureño. Justificar un error con otro, es sólo equivocarse dos veces.
Históricamente Centroamérica es la región más endeble de todo el continente, aunque cuente con Costa Rica, que exhibe la democracia más consolidada de estas tierras. Es tan débil esta región que sus países se caracterizan por ser escenario de gobiernos dictatoriales, gobiernos de oligarquías, cuartelazos, fraudes electorales, magnicidios y guerrillas.
En definitiva, los países centroamericanos tienen instituciones muy débiles que pueden ser víctima del financiamiento que sólo persiguen comprar lealtades políticas. Financiamiento que puede venir de EEUU o de Venezuela.
Lo único que nos demuestra el caso de Honduras es que nuestras instituciones, nuestros gobiernos, nuestros gobernantes y quienes aspiran a gobernarnos tienen criterios acomodaticios al punto que las actuaciones se catalogan como buenas o malas dependiendo de quien las asuma. Totalitarismo absoluto en donde la lógica de pensamiento se puede resumir de esta manera: "La guerra es buena si la hacemos nosotros, y mala si la hacen nuestros enemigos".
El devenir del caso hondureño no debe provocar que olvidemos las preguntas que se van quedando sin respuesta: ¿Por qué la Sociedad Interamericana de Prensa reclama por la libertad de expresión en Venezuela, pero no se pronuncia por el silencio informativo de los medios en Honduras? ¿Pueden las instituciones legalmente constituidas dar o justificar un golpe de Estado? ¿Cómo se permite que Raúl Castro ofrezca lecciones de libertad y democracia? ¿Por qué se condena el bloque a Cuba pero se promueve un bloque en contra de Honduras? ¿Asistimos a un golpe de Estado o a múltiples golpes de Estado?
La única certeza que me queda de esta desastrosa situación -me atrevo a decir que provocará la ruptura irremediable de la OEA- es que los militares no pueden seguir siendo los árbitros de los conflictos políticos en Latinoamérica, mientras sea así, la posibilidad que un presidente aparezca en pijama en otro país seguirá latente.

lunes 6 de julio de 2009

La publicida censurada por Hugo Chávez

Esta es la publicidad que el gobierno de Hugo Chávez ordenó no transmitir (so pena de sanción)a los medios audiovisuales de Venezuela.
¿Le parece una decisión acertada?, ¿Analizó el contenido de la Ley de Propiedad Social?

¿Valdrá lo que pagaron por él?

martes 30 de junio de 2009

El 8 volverá a ser un número mágico¡¡¡

sábado 27 de junio de 2009

Ley Electoral permitirá al chavismo dominar el Zulia


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La Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) puede otorgarle al chavismo el control del municipio Maracaibo y de todo el estado Zulia, aunque carezca de los votos para obtener el triunfo en esa entidad.
Si la votación del referendo constitucional del 15 de febrero se repite para las elecciones parlamentarias de 2010, utilizando como referencia la actual Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política (Lospp) la oposición podría conquistar, al menos, ocho de los 15 diputados que deben escogerse en el Zulia. Con los resultados del 15 de febrero, pero utilizando los criterios de la LOPE, la oposición tendría que conformarse con cuatro diputados, dejando al chavismo con 11 representantes zulianos ante el nuevo Parlamento.
Hasta el día de hoy las principales críticas en contra del proyecto de Ley de Procesos Electorales, aprobado en primera discusión por la Asamblea Nacional, se orientan a denunciar la imposición de un sistema electoral mayoritario, aunque los artículos 63 y 293 de la Constitución consagren un sistema de representación proporcional.
No obstante, la LOPE también permite que se diseñen circunscripciones electorales para beneficiar a un sector político determinado, al no impedir que se irrespeten criterios geográficos, sociales, políticos y administrativos para definir los circuitos de votación.
Para evitar el diseño interesado de las circunscripciones electorales en Venezuela -que se denunció durante las elecciones locales de 1993- se incluyeron en la Lospp criterios específicos para el diseño de los circuitos, en un intento por disminuir la discrecionalidad y las posibilidades de manipulación política; sin embargo, estos criterios desaparecen en la nueva Ley Electoral.
Para Edgard Gutiérrez, politólogo y experto en sistemas electorales, el artículo 16 de la LOPE permite que se diseñen circunscripciones que pueden desconocer las realidades geográficas y sociales del país al establecer que una circunscripción "podrá estar conformada por un municipio o agrupación de municipios, una parroquia o agrupación de parroquias o una combinación de ambas"
Gutiérrez coloca como ejemplo (ver infografía anexa) el estado Zulia. Advierte que la discrecionalidad de la nueva legislación permite "aplicar criterios desiguales para la construcción de las circunscripciones nominales (...) la posibilidad de desmembrar municipios es factible. Tomando en consideración patrones históricos de comportamiento electoral se pueden predecir resultados por circunscripción y modelar victorias y derrotas artificiales".
Los nuevos criterios para definir circunscripciones podrían aplicarse en el circuito del Zulia, que elegirá el mayor número de diputados a la Asamblea Nacional en 2010, concretamente la circunscripción 1, conformada por el municipio Maracaibo, en donde se escogen cinco diputados nominales por concentrar a 52% de la población de la entidad.
Maracaibo posee 18 parroquias que históricamente concentran su apoyo en la oposición. Para disminuir el efecto del voto opositor, esta circunscripción se debe desmembrar para unirla a la circunscripción 2, del municipio San Francisco, que posee seis parroquias que suelen apoyar al chavismo.
De aprobarse la Ley Electoral tal y como está (ver infografía anexa) permitiría que el municipio Maracaibo sea reducido -electoralmente- a sólo 10 parroquias, todas concentradas al Este, mientras las ocho parroquias restantes se anexarían a San Francisco. Al concebir esta nueva distribución los cinco diputados que tradicionalmente se escogen en Maracaibo -con voto favorable a la oposición- serían minimizados a un solo cargo, mientras que en San Francisco se pasaría de escoger uno a votar por 5 parlamentarios.
Si se toman como base los resultados del referendo constitucional y se aplica el criterio de distribución proporcional que consagra la Lospp (ley que se está modificando) la oposición podría capitalizar dos escaños y el chavismo uno. Al sumarse estos cargos a los resultados del voto nominal la oposición obtendría ocho escaños, mientras el oficialismo se quedaría con siete.
No obstante, al modificar las circunscripciones de Maracaibo y San Francisco (como lo permite la nueva ley) se obtiene como resultado definitivo (ver infografía anexa) que la oposición obtenga sólo cuatro escaños y el oficialismo 11 en la Asamblea Nacional. Para Gutiérrez resulta evidente "cómo la manipulación política de las circunscripciones produciría profundas distorsiones en la representación política de los estados, provocando que la oposición, aun obteniendo una mayoría de votos, sea reducida a su mínima expresión en el próximo Parlamento".
Exigen criterios claros Para los integrantes de Ojo Electoral es "preocupante" que la Ley Orgánica de Procesos Electorales establezca de forma "muy vaga el mecanismo de conformación de circunscripciones"
Por esta razón, exhortan al Parlamento a establecer taxativamente en la nueva Ley "el procedimiento para la conformación de las circunscripciones, indicando cuándo será necesario integrar municipios, parroquias o comunas".
Modificando para ganar.
El chavismo ya se ha beneficiado de la modificación del sistema electoral para minimizar a sus adversarios.
Para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 se decidió votar uninominalmente (por nombre y apellido) por los 127 constituyentes que redactarían la nueva Constitución Nacional, obviando el criterio de representación proporcional.
Durante ese proceso electoral los candidatos que apoyaron al Presidente obtuvieron, en conjunto, 60% de los votos; no obstante, el sistema mayoritario aplicado permitió que se les adjudicaran 95% de las curules (121 cargos). Si para esta elección se hubiese empleado la distribución proporcional el chavismo sólo habría capitalizado 93 cargos (72%), permitiendo que se le adjudicaran 34 escaños (26%) a la oposición.

Ley de Procesos Electorales destruye la igualdad del voto


"El que gana se lo lleva todo", así se pueden resumir los efectos de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE). Este instrumento -aprobado en primera discusión del Parlamento- provocará que Venezuela adopte un sistema de partido predominante, en donde se permite la existencia de toda clase de organizaciones, pero en la práctica sólo una gobierna mientras electoralmente continúe obteniendo una mayoría simple.
No obstante, a diferencia de los países anglosajones que utilizan sistemas mayoritarios, la Ley Electoral que sólo avalan los diputados del PSUV garantiza que un partido puede "llevárselo todo" aun careciendo de votos para ser mayoría.
Aunque las críticas en contra de la LOPE se concentran en el irrespeto al concepto de representación proporcional que garantizan los artículo 63 y 293 de la Constitución Nacional, este no es su principal defecto, como admite el abogado Carlos Vecchio. Esta norma permite que en el país se aplique el truco electoral denominado "Gerrymandering", como advirtió EL UNIVERSAL en su edición del día 24 de mayo.
Está técnica tiene su origen en el año 1812 cuando los legisladores del estado de Massachusetts en EEUU redistribuyeron los límites de las circunscripciones electorales para favorecer a los candidatos del partido republicano jeffersoniano.
La LOPE avala este concepto al establecer en su exposición de motivos que las circunscripciones del país deben "armonizar el territorio y la población al permitir la conformación de circunscripciones que respondan a nuevas realidades geohumanas". Para el consultor electoral Roberto Ansuini esta es la peor disposición de la ley. Explica que los artículos 15 y 16 establecen dos tipos de circuitos: "uno para la elección de cargos nacionales y estadales y otro para las elecciones de los municipios que serán definidos discrecionalmente por el CNE"
Aunque la Ley de Comunas y la reforma a la Ley de Consejos Comunales no han sido aprobadas, la LOPE permite que las circunscripciones electorales para las elecciones municipales se constituyan por la unión de estas formas de participación ciudadana. ¿Qué criterio se usará para crear un circuito a partir de varias comunas?, al día de hoy no hay respuesta oficial para esta interrogante.
Asamblea monocolor Modificar las circunscripciones electorales tiene un efecto político específico. Utilizando los resultados del 23 de noviembre de 2008 y empleando los conceptos de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política (Lospp) el politólogo y experto en sistemas electorales Edgard Gutiérrez calcula que, en un escenario de votación similar para las elecciones parlamentarias del año 2010, la alianza de partidos progobierno podría capitalizar hasta 118 cargos en la Asamblea Nacional mientras las voces disidentes llegarían a 46 escaños (ver infografía anexa).
Esta proporción cambia si para la proyección se emplean los datos del referendo del año 2007. A pesar de que el chavismo obtuvo 49,35% de los votos y la oposición 50,65%, el uso de la técnicas de las morochas -legalizado en la LOPE- otorgaría al chavismo 90 puestos en la Asamblea Nacional, dejando a los voces disidentes con 74 escaños.
A partir de los resultados del 23 de noviembre (chavismo 52,96% de los votos y oposición 47,06%) pero redistribuyendo los circuitos electorales a conveniencia del chavismo, Gutiérrez obtiene una proyección en la que el PSUV capitalizaría 84% de los cargos (136 escaños), limitando a la disidencia a sólo 28 curules en el Parlamento.
De promulgarse la LOPE en estos términos, Venezuela será uno de los 37 países de todo el orbe que poseen sistemas comiciales que permiten la construcción política de las circunscripciones electorales. Entre algunos estados que siguen esta práctica destacan: Angola, Burkina Faso, Burundi, Botsuana, Cuba, Guinea, Guyana, Indonesia, Madagascar, Moldavia, Marruecos, Zambia y Zimbabue.
Según un estudio comparado de legislaciones realizado por la Red de Conocimiento Electoral -promovida por la ONU en colaboración con organismos electorales del mundo- 112 países poseen leyes que ordenan la creación de circunscripciones por igualdad o equivalencia de población, 50 países se decantan por respetar los límites o barreras naturales, 33 Estados optan por un sistema que privilegia la densidad de población y 41 prefieren elaborar sus circuitos por extensión geográfica.
Según la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política -aún vigente- para la conformación de las circunscripciones electorales se debe emplear un índice poblacional (ver infografía anexa), esta disposición es mantenida en la LOPE; no obstante se obvia precisar cómo se controlará la delimitación de las circunscripciones y quiénes participarán en esta tarea.
Mover para ganar siempre La LOPE faculta al Ejecutivo para diseñar circunscripciones tomando en consideración su comportamiento electoral. Definir los circuitos con este criterio se puede emplear para favorecer -o perjudicar deliberadamente- a una determinada opción política. Además se permite que para cada proceso comicial se rediseñe el mapa electoral tomando como único parámetro el resultado de los comicios previos.
En la infografía anexa se explican los cambios que pueden experimentar las circunscripciones del estado Miranda si el Ejecutivo nacional decide recuperar el municipio Sucre, disminuir el efecto del voto opositor de Baruta, anular el sufragio en Chacao o evitar que las jurisdicciones de los Altos Mirandinos continúen castigando en las urnas al proyecto revolucionario. Este concepto también se puede aplicar para que el chavismo recupere espacios en Maracaibo, Mérida, Nueva Esparta, San Cristóbal o Valencia.
Al no estar establecido en la LOPE los criterios que deben seguirse para diseñar una circunscripción electoral cualquier combinación de parroquias y municipios es válida. Taxativamente se prohíbe unir municipios o parroquias de distintos estados (por ejemplo unir Chacao a Libertador), no obstante no se explica cómo operará el concepto de célula geohumana o si esta prohibición aplica para la unión de consejos comunales o comunas, lo que abre la posibilidad a la creación de circuitos que unifiquen -por citar un ejemplo- los consejos comunales de Chacao con aquellas organizaciones sociales que hacen vida en el circuito 2 del Distrito Capital para la Asamblea Nacional (Candelaria, Altagracia, La Pastora, El Recreo, San Bernardino y San José).
En el caso del municipio Sucre sólo se requiere eliminar a la parroquia Leoncio Martínez (jurisdicción que el presidente Chávez identifica con piscinas y campos de golf) para lograr que la diferencia entre chavismo y oposición se reduzca a 12 mil votos. Para ganar en el barrio más grande y pobre de Latinoamérica sólo es necesario -después de eliminar a Leoncio Martínez- unir las parroquias Caucagüita, Fila de Mariches, La Dolorita y Petare con alguna de las parroquias que integran los municipios Plaza y Zamora (Guarenas y Guatire).
Por otra parte, el voto opositor de Baruta puede diluirse separando a esta parroquia de El Cafetal y de Las Minas de Baruta para crear una célula geohumano que incluya a los municipios mirandinos de Independencia, Simón Bolívar, Cristóbal Rojas y Paz Castillo.
La discrecionalidad que otorga la LOPE para elaborar los circuitos provoca que organizaciones como Ojo Electoral exijan que se defina claramente "el procedimiento para la conformación de las circunscripciones, indicando en cuáles casos será necesario integrar municipios, parroquias o comunas, así como los criterios para el cálculo del número de candidatos nominales en una circunscripción determinada".
Además, los integrantes de esta organización consideran vital definir "la participación que tendrán el CNE, otros organismos del Estado, los actores políticos y la sociedad civil en este procedimiento".

Preguntas / respuestas sobre la Ley Electoral

¿Por qué se está discutiendo una nueva Ley Orgánica de Procesos Electorales?
La Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política fue aprobada en 1997, lo que provoca que este instrumento sea preconstitucional. A partir de la aprobación de la nueva Constitución (1999) la Asamblea Nacional adeuda la redacción de una nueva ley.

¿Por qué se critica a la Ley Orgánica de Procesos Electorales? ¿Qué significa que impone un sistema mayoritario?

Los sistemas electorales en el mundo pueden dividirse en dos grandes bloques: 1) Los sistemas mayoritarios, que tienen como fin último lograr mayorías parlamentarias para evitar la presencia de oposición al gobierno de turno; 2) Los sistemas de representación proporcional que buscan garantizar que todas las fuerzas políticas dispongan de opciones -si cuentan con los votos- para integrar los cuerpos deliberantes. Desde 1958, Venezuela ha tenido 15 leyes electorales. En todas se ha garantizado el principio de representación proporcional. En la Constitución vigente este concepto se garantiza en los artículos 63 y 293, en los artículos 15 y 19 del Estatuto Electoral del Poder Público y en el artículo 7 de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política. ¿Cómo funciona un sistema proporcional? Básicamente si el partido A obtiene 51% de los votos, el partido B 20%, el partido C 11%, el partido D 10% y el partido E 8%, deberían asignarse los cargos en una proporción similar: aproximadamente 51% de los cargos para el partido A, 20% de los cargos para el B, 11% para el C, 10% para el D, etcétera. No obstante, la fórmula electoral propuesta por el PSUV provocará que el partido A, con 51% de los votos, capitalice, aproximadamente, 90% de los cargos, eliminando las opciones del resto de organizaciones políticas, incluidas las minorías del chavismo.

¿Por qué la oposición dice que se legalizan las morochas si la presidenta de la Asamblea Nacional asegura lo contrario?

En la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política se establece que para la elección a los cuerpos deliberantes (asamblea nacional, consejos legislativos de los estados, Cabildo Metropolitano y concejos municipales) 60% de los cargos se escogen por voto nominal (por el nombre y apellido del candidato) y 40% restantes por el voto tipo lista (a través de la tarjeta de un partido). En el caso de los cargos nominales el ganador se obtiene por mayoría simple (el candidato que obtiene más votos es el triunfador). En el caso de los cargos tipo lista los ganadores se obtienen aplicando una fórmula matemática, denominada método D'Hont. Las morochas se crean para eliminar un descuento que establece la Ley (aún vigente) entre los cargos nominales y tipo lista. Por ejemplo: los electores del estado Táchira deben elegir 7 diputados para la Asamblea Nacional (4 nominales y 3 tipo lista). Supongamos que el partido A obtiene los 4 cargos nominales (porque sus 4 candidatos fueron los más votados) y 3 cargos tipo lista (según los cocientes resultantes del método D'Hont). No obstante, este no es el resultado definitivo de la elección. Para garantizar el acceso de la mayor cantidad posible de partidos políticos a los cuerpos deliberantes la Ley (aún vigente) establece que los cargos nominales deben restarse a la lista. Tomando como referencia el ejemplo anterior, los 4 cargos nominales del partido A, deberían restarse a sus 3 cargos tipo lista (4-3=1). El resultado de esta operación determina cuántos cargos tipo lista le corresponden al Partido A. En este ejemplo, el partido A, en vez de obtener los 7 cargos (4 nominales y 3 lista) en realidad se queda con 5 (4 nominales y 1 lista). ¿Qué ocurre con los dos cargos tipo lista que se le eliminaron al partido A? Los dos puestos vacantes se asignan a los partidos más votados. En este ejemplo de representación proporcional 5 cargos serían adjudicados al Partido A, 1 cargo (tipo lista) al partido B y 1 cargo (tipo lista) al partido C. Las morochas se usan para evitar este descuento. Por ejemplo: El chavismo solo postula candidatos tipo lista a través de la tarjeta del PSUV y candidatos nominales a través de un partido fantasma llamado Unidad de Vencedores Electorales (UVE). Como son dos partidos distintos, el sistema de adjudicación no realiza el descuento respectivo, negando el acceso al resto de los partidos. El artículo 7 de la ley aprobada por el PSUV en la Asamblea Nacional establece que en los casos de los cuerpos colegiados (...) "la elección nominal no incidirá en la elección proporcional mediante lista". En la práctica esta redacción significa que el descuento del ejemplo anterior (realizar la resta de los cargos nominales a los lista) no se realizaría, por lo tanto el Partido A se quedaría con sus 7 cargos.

¿Sólo el PSUV defiende la redacción de esta Ley?

Sí. El diputado Darío Vivas (PSUV-Caracas) asegura que la Ley elimina las morochas y que se está "reivindicando la voluntad soberana del pueblo, que se respete el voto nominal como el voto lista". Según Vivas, el mecanismo actual "conspira contra la voluntad mayoritaria del elector". Esta opinión no la comparten los partidos de oposición, ni las organizaciones que integran la alianza chavista. Según el diputado de Patria Para Todos (PPT) Alejandro Uzcátegui, la nueva ley "se parece a la ley electoral que dejó Augusto Pinochet en Chile". La bancada de PPT asegura que esta ley atenta contra la representación de las minorías.

¿Cómo beneficia la Ley Electoral al PSUV?

En caso de que este sistema electoral se aplique para la elección de 2010, los partidos políticos de oposición y los partidos políticos minoritarios del chavismo (PCV, PPT, Tupamaros, Mobare, etcétera) apenas podrían ganar 21 curules. En el referendo constitucional del 15 de febrero, la oposición obtuvo 45% de los votos y el chavismo 54%. Utilizando estos resultados (suponiendo que en todo el país se elijan 60% de los diputados de forma nominal y 40% de votos lista) se pueden simular dos escenarios para la elección de los 164 diputados a la Asamblea Nacional. La oposición, capitalizando 45% de los votos, apenas podría obtener 29% de los cargos, mientras al chavismo, con 54% de los votos, le serían adjudicadas 116 curules, es decir, 71% de los cargos que deben elegirse. Si la ley fuese proporcional con 54% de los votos el chavismo capitalizaría 95 diputados (58% de los cargos que deben elegirse) y la oposición 69 curules (42% de los cargos que deben elegirse). Los resultados pueden ser aun peores para los grupos políticos que adversan a Chávez -o que son minoría dentro del chavismo- porque la nueva ley modifica la cantidad de diputados nominales y tipo lista que deben escogerse en Zulia, Miranda, Carabobo, Táchira y en los municipios del estado Miranda que integran el Distrito Metropolitano. Esta modificación se usa para evitar que el sistema mayoritario propuesto por el PSUV beneficie a la oposición en los estados en donde ganó el 23 de noviembre de 2008.

¿Modificar las normas electorales ha influido en los resultados de las elecciones en Venezuela?

Sí. Para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente las bases comiciales presentadas por el presidente de la República indicaban que los 131 constituyentistas fueron escogidos por nombre y apellido para "darle más poder al elector". Aunque se votó uninominalmente por los constituyentistas, el nombre y apellido de todos los candidatos estuvo asociado al apoyo o al rechazo que otorgaban al Presidente. Quienes apoyaban a Chávez obtuvieron, en conjunto, 60% de los votos; no obstante, el sistema mayoritario aplicado a esa elección provocó que se les adjudicaran 95% de las curules. Es decir, la oposición apenas logró tener seis constituyentistas, a pesar de obtener entre todos sus candidatos 40% de los votos. Si para ese elección se hubiese empleado un sistema de representación proporcional los candidatos agrupados en el Polo Patriótico (a favor de Chávez) hubiesen obtenido 93 escaños (72%) y los candidatos que adversaban el proyecto de país de Chávez hubiesen podido llegar a 34 escaños (26%), quedando un cargo en manos de los partidos regionales.

¿Qué pasará con los partidos pequeños? ¿Desaparecen? ¿Ya no tendrán más opciones?

Las 400 organizaciones políticas, registradas ante el CNE (entre partidos nacionales y organizaciones regionales) no tendrán razón para existir. La necesidad de los partidos -y de sus electores- de tener una bancada en el Parlamento, representación en el Consejo Legislativo de un estado o en el Concejo Municipal de una jurisdicción será imposible de materializar, aunque se tengan los votos para ello. Con la nueva ley existen pocas posibilidades de ser elegido para integrar los cuerpos deliberantes si no se pertenece al partido hegemónico, que en este momento es el PSUV. Si las organizaciones políticas tradicionales (AD, Copei, MAS, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, etc) y los partidos regionales quieren ingresar a la Asamblea Nacional en 2010 deben presentar candidaturas con alianzas perfectas en todos los circuitos o fundar entre todas un nuevo partido. Básicamente el sistema mayoritario propuesto impulsa a Venezuela a un sistema de bipartidismo. Si los partidos perjudicados no se agrupan en una nueva organización, Venezuela caerá en un sistema de partido predominante, en donde se permite la existencia de toda clase de organizaciones, pero en la práctica sólo una gobierna mientras electoralmente continúe obteniendo una mayoría simple.

¿En otros países se utilizan sistemas electorales segmentados como el que propone el PSUV?

México, con algunas diferencias, utilizó un sistema segmentado como el que podría instaurarse en Venezuela. ¿Resultado? El Partido Institucional Revolucionario (PRI) gobernó durante siete décadas.

¿La ausencia de la representación proporcional es lo más grave que tiene la Ley?

No. En la exposición de motivos se asegura que se intenta "armonizar el territorio y la población al permitir la formación de circunscripciones que respondan a nuevas realidades geohumanas". Esto significa que en los comicios parlamentarios del año 2010 se votará a través de un diseño parcializado (político) de los circuitos nominales. La literatura electoral denomina a esta técnica como "Gerrymandering". Según la Ley del PSUV los circuitos nominales pueden formarse con combinaciones de municipios y parroquias, comunas o incluso consejos comunales. Por ejemplo, en el PSUV estudian el efecto de dividir a Maracaibo en varios circuitos para privilegiar a las parroquias con voto militante. Una acción similar se planea para el municipio Sucre del estado Miranda.

Ley Electoral elimina pluralidad política y soberanía popular

Inconstitucional. Con esta palabra se puede resumir el análisis que la ex vicepresidente del Poder Electoral, Sobella Mejías, realiza sobre el contenido de la Ley Orgánica del Poder Electoral (LOPE).
Para Mejías, el instrumento aprobado en primera discusión por los diputados del PSUV -elegidos en el año 2005 con 75% de abstención- viola el contenido de la Constitución Nacional, la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, la Ley Orgánica del Poder Electoral y el Estatuto Electoral del Poder Público, dictado en el año 2000 por la Asamblea Nacional Constituyente.
La ex vicepresidenta del Poder Electoral sostiene que el artículo 7 de la LOPE "es inconstitucional al establecer un sistema electoral diferente al contemplado en los artículos 63 y 293 de la Constitución Nacional; artículos 15 y 19 del Estatuto Electoral del Poder Público; artículo 4 de la Ley Orgánica del Poder Electoral y artículo 7 de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política.
El referido artículo señala: "Para la elección de los integrantes de la Asamblea Nacional, de los Consejos Legislativos de los estados, del Distrito Capital y de los Concejos Municipales, se aplicará un sistema electoral paralelo, de personalización del sufragio para los cargos de la lista. En ningún caso la elección nominal incidirá en la elección proporcional mediante lista".
Según Mejías, este texto legaliza las morochas al establecer que la elección nominal no incide en la elección proporcional mediante lista.
La aplicación de este sistema, que la ex vicepresidenta del Poder Electoral cataloga como sobrerrepresentación, "atenta contra la pluralidad política, de rango constitucional, y el cuerpo electoral no estará representado en su totalidad, irrespetando la soberanía popular, que mediante una Asamblea Nacional Constituyente respetó el principio de la personalización del sufragio y la representación proporcional".
Además, recuerda que el primer aparte de este artículo, que establece la elección uninominal para los miembros de las Juntas Parroquiales, "es inconstitucional y viola el principio de la personalización del sufragio y representación proporcional , que se aplica a los cuerpos colegiados, como lo establecen los artículos 12 y 15 del Estatuto Electoral del Poder Público.
En el análisis de la LOPE, Mejías destaca que en el texto del artículo 1 " es necesario establecer de manera expresa la defensa del sufragio universal, libre, directo y secreto, como principio fundamental de los procesos electorales y referendos, que deben regir al Poder Electoral".

Subordinados a los militares
Para la ex vicepresidenta del Poder Electoral, en el artículo 4 de la LOPE "el legislador interfiere en la independencia del Poder Electoral al establecer atribuciones a la Fuerza Armada Nacional (FAN), que son inherentes al ente rector, como es el resguardo del material e instrumentos electorales". Mejías cree que la ley, al establecer como mandato la actuación de apoyo al Poder Electoral, viola "lo establecido en los artículos 294 y 328 de la Carta Magna, el artículo 55 de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, donde se afirma que los procesos electorales "son eminentemente civiles".
En el análisis destaca que el artículo 15 de la LOPE no indica con cuánto tiempo de anticipación debe ser aprobado el censo nacional de población con las variaciones estimadas oficialmente, tal y como lo establece actualmente el artículo 6 de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, mientras el artículo 23 no hace mención a los centros de actualización del Registro Electoral para los venezolanos que residan en el extranjero y deseen votar.
Tampoco se hace mención a la prohibición de ubicar centros de actualización en lugares públicos como gobernaciones, alcaldías, empresas del Estado.
A la par, deja de especificar lo relacionado con la impugnación del Registro Electoral, por parte de las organizaciones políticas o grupos de electores. La norma, entre otras omisiones importantes, no establece con cuánto tiempo de antelación a un evento electoral debe publicarse el Registro Electoral.

Ley Electoral acabará con los partidos

Vuelve el partido dominante y, con él, paulatinamente, desaparecerán las organizaciones políticas tradicionales, los partidos emergentes, las minorías del chavismo -como el Partido Comunista- y las organizaciones regionales.
En total, 400 organizaciones políticas, registradas ante el Consejo Nacional Electoral, (CNE) no tendrán razón para existir. La necesidad de los partidos -y de sus electores- de tener una bancada en el Parlamento o representación en el Consejo Legislativo de un estado y en el Concejo Municipal de una jurisdicción será imposible de materializar aunque se tenga los votos para ello. Este es uno de los efectos del sistema mayoritario que intentan imponer los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
La elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 ya demostró cuáles pueden ser los efectos de un sistema mayoritario en Venezuela. Aunque en aquella ocasión se votó uninominalmente (por nombre y apellido) por los 127 constituyentistas que redactarían la nueva Constitución Nacional, el nombre y apellido de todos los candidatos estuvo asociado al apoyo o al rechazo que otorgaban al presidente Hugo Chávez.
Quienes apoyaron al Presidente obtuvieron, en conjunto, 60% de los votos; no obstante, el sistema mayoritario aplicado a esa elección provocó que se les adjudicaran 95% de las curules.
La desproporcionalidad de esta elección es evidente. Sin embargo, en la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional se incluye un sistema paralelo e independiente (aproximadamente 70% de los cargos serán escogidos por nombre y apellido y 30% por listas cerradas) que implica la instauración definitiva en el país de un sistema que garantiza la sobrerrepresentación de las mayorías aunque la Constitución Nacional garantiza la representación proporcional.
Así como sucedió en la elección de 1999, si se aprueba la LOPE en los términos en que fue redactada por los parlamentarios del PSUV -elegidos en 2005 con una abstención de 75%- la única forma de ser elegido para integrar la Asamblea Nacional, los consejos legislativos de los estados y los concejos municipales será perteneciendo al partido hegemónico, que en este momento es la organización dirigida por el presidente Chávez. Aunque en las últimas cinco décadas (1958-2008) Venezuela ha tenido 15 leyes electorales, en todas existe una constante: se garantiza el principio de representación proporcional. Esto significa que si el partido A obtiene 51% de los votos, el partido B 20%, el partido C 11%, el partido D 10% y el partido E 8%, deberían asignarse los cargos en una proporción similar: aproximadamente 51% de los cargos para el partido A, 20% de los cargos para el B, 11% para el C, 10% para el D, etcétera.
No obstante, la fórmula electoral propuesta por el PSUV provocará que el partido A, con 51% de los votos, capitalice, aproximadamente, 90% de los cargos.
En este escenario, la única solución que pueden adoptar las organizaciones políticas tradicionales y los 400 partidos regionales que no podrán ingresar a los consejos legislativos ni concejos municipales para exponer sus ideas -y la de los ciudadanos a los que representan- es presentarse a las elecciones de 2010 con alianzas perfectas en todos los circuitos o fundar entre todas un nuevo partido. Si eso no ocurre, el PSUV podría seguir el ejemplo del Partido Institucional Revolucionario de México (PRI), que gobernó, gracias a un sistema electoral segmentado como el que propone el chavismo, por siete décadas.
En caso de que las organizaciones políticas admitan desaparecer para refundar una nueva organización en Venezuela, se instauraría definitivamente un sistema mayoritario de bipartidismo, como el que se utiliza en EEUU.
Si los partidos perjudicados no se agrupan en una nueva organización, Venezuela caerá en un sistema de partido predominante, en donde se permite la existencia de toda clase de organizaciones, pero en la práctica sólo una gobierna mientras electoralmente continúe obteniendo una mayoría simple.

domingo 24 de mayo de 2009

Voto del chavismo valdrá más que el de la oposición


Durante 70 años ininterrumpidos, el Partido Institucional Revolucionario (PRI) gobernó en México gracias a los efectos de un sistema electoral segmentado, un sistema muy similar al que los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y del Partido Comunista (PCV) acaban de aprobar -en primera discusión- para implementar en el país.
Aunque el jefe de la Comisión de Participación Ciudadana del Parlamento, Darío Vivas (PSUV), asegura que la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPE) elimina las morochas porque " reivindica la voluntad soberana del pueblo y que se respete el voto nominal como el voto lista"; en realidad la Ley, al instaurar un sistema electoral paralelo elimina la distribución proporcional -garantizada en el artículo 293 de la Constitución- y consagra la sobrerrepresentación de las mayorías al legalizar el efecto de las morochas.
¿Por qué se legalizan? El ar- tículo 7 de la referido Ley señala: (...) "la elección nominal no incidirá en la elección proporcional mediante lista".
El sistema que sólo avalan los diputados del PSUV y el PCV -que fueron elegidos en el año 2005 con una abstención de 75%- puede instaurar en Venezuela un sistema de partido hegemónico, en donde una organización política cuenta más que las demás, esto es consecuencia de eliminar la representación proporcional.
En este tipo de sistema -según el teórico electoral Giovanni Sartori- aunque las leyes permiten la existencia de otros partidos y que éstos compitan entre sí por el poder, en realidad no pueden obtener el triunfo y están atados al partido más grande.
"La Ley también podría regresar a Venezuela al sistema de partido dominante", que existió en el país durante "el trienio adeco". En este modelo de partido existe una configuración del poder en la que una organización gobierna sola, sin estar sujeta a la alternancia, siem- pre que obtenga mayoría simple.

En contra de la Historia
En los últimos 50 años, Venezuela ha tenido 15 leyes electorales distintas. En todos estos instrumentos se consagraron disposiciones que permitían que todos los grupos políticos (o la gran mayoría) tuviesen acceso a los cuerpos colegiados. Esta constante se interrumpió con el invento de Eduardo Lapi y el partido Convergencia en el año 2000, cuando idearon un método para "burlar" las distribución proporcional de los cargos. A esta estrategia de postulación se le conoce como "morochas" El invento de Lapi fue perfeccionado por el chavismo, que logró en las elecciones locales del año 2005 acceder a 61% de los cargos a pesar de sólo capitalizar 36,8% de los votos.
Para lograr burlar a la representación proporcional el MVR postuló sólo candidatos tipo lista y creó un partido adicional, en este caso la Unidad de Vencedores Electorales (UVE), para postular a sus candidatos nominales (ver infografía anexa)
En este proceso, de los 2.287 concejales proclamados por el Poder Electoral, la UVE obtuvo 811 cargos, convirtiéndose en la organización con más cargos, aunque no obtuvo ni un solo voto tipo lista.
La técnica no sólo garantiza la sobrerrepresentación del oficialismo en los cargos locales. En las elecciones regionales del año 2004 la estrategia de desvincular el voto tipo lista y nominal le valió a la dupla MVR-Podemos 176 cargos en los consejos legislativos, cuando en realidad sólo le corresponderían 156; mientras en las elecciones del 23 de noviembre de 2008 a la dupla PSUV- UVE se le adjudicaron 166 curules, a pesar de que por su votación sólo le corresponden 120 cargos.
Los afectados por la desvinculación del voto tipo lista y nominal son los partidos chavistas que no se integraron al PSUV (caso PPT o PCV), las organizaciones de oposición y los partidos regionales que en conjunto dejaron de acceder a 46 curules (20% de los cargos)
Si el sistema segmentado de la LOPE se hubiese sido aplicado entre 1958 y 1998 partidos como el MIN, MIR o el propio PCV nunca hubiesen tenido acceso al Congreso Nacional.

El truco: "Gerrymandering"
En la exposición de motivos de la LOPE, los integrantes del PSUV aseguran que se intenta "armonizar el territorio y la población al permitir la conformación de circunscripciones que respondan a nuevas realidades geohumanas". Esta declaración de principios hace suponer a los técnicos electorales de los partidos -de oposición y de minorías chavistas- que en los comicios parlamentarios del año 2010 se votará a través de un diseño parcializado de los circuitos nominales. La literatura electoral denomina a esta técnica como "Gerrymandering" Según la LOPE, los circuitos nominales pueden formarse con combinaciones de municipios y parroquias, comunas o incluso consejos comunales, lo que podría provocar que el Parlamento disminuya la cantidad de diputados nominales que deben escogerse en zonas de voto opositor, para trasladar estos cargos de elección a zonas de voto militante por el PSUV.

Sin fórmula electoral
Entre las omisiones de la Ley avalada por el PSUV y el PCV destaca la ausencia de la fórmula matemática para el cálculo de la adjudicación de los cargos tipo lista. Históricamente en Venezuela se usa el método D'Hondt, muy cuestionado por ser el menos proporcional de los métodos para distribuir cargos, al extremo que provocó un sistema de bipartidismo (AD-Copei) en un sistema proporcional.
Si el Parlamento no utiliza el D'Hondt, puede decantarse por fórmulas como la de Saint Lague, la variante Hare/Niemeyer, el Hagenbach-Bischoff o el cociente imperial. Conocer qué fórmula se empleará es vital para poder entender y calcular cómo se asignan los cargos porque cada fórmula plantea distintas posibilidades y resultados al distribuir los cargos. Ocultar esta información es equivalente a no precisar cómo se contarán los votos tipo lista en Venezuela.
Los sistemas electorales representativos deberían tener dos condiciones: representar a todos (o la gran mayoría) y hacerlo de la manera más justa.
La LOPE no cumple con estas condiciones. Sólo beneficia al PSUV, siempre y cuando continúe obteniendo la mayoría (aunque esta sea de 51%) Si esto cambia, la ley entonces sobrerrepresentará a los grupos sociales a los que hoy se les quiere impedir acceder a la AN.

sábado 16 de mayo de 2009

Mi vergatario te mandó un mensajito¡¡¡

Ley Electoral legaliza las morochas

La representación proporcional es una constante del sistema electoral venezolano. En los últimos 50 años se han aprobado 15 leyes electorales distintas. En ellas se consagró el principio de permitir que todas las organizaciones políticas tuviesen opciones de acceder a las posiciones de poder, esto significa que los partidos deben estar representados de la manera más equitativa posible según el número de votos que obtienen.
No obstante, el proyecto de Ley de Procesos Electorales (LPE) que discute la Asamblea Nacional puede modificar este concepto para consagrar la sobrerrepresentación de las mayorías como norma del sistema electoral. La representación proporcional está garantizada en los ar-tículos 186 y 293 de la Constitución Nacional.
Sin embargo, este principio se ha desconocido desde el año 2000 cuando el partido Convergencia ideó un método para burlar la distribución proporcional de las cargos. En las elecciones de ese año en el estado Yaracuy, Convergencia logró que sus candidatos ganaron cuatro de las cinco curules de la entidad a la Asamblea Nacional obteniendo apenas 43% de los votos. El chavismo inmediatamente tomó nota de este invento y lo perfeccionó. Popularmente a este método se le conoce como "las morochas" y consiste en desvincular el voto tipo lista del nominal. Según la legislación electoral venezolana -aún vigente- los cargos nominales que obtiene un partido deben restarse de los cargos tipo lista que se adjudiquen a la misma organización.
Para burlar la ley, los partidos deciden postular sólo candidatos tipo lista, mientras su candidatos nominales se inscriben en otras tarjetas. El efecto práctico de este método es el siguiente: para las elecciones regionales del año 2004 los candidatos de la oposición obtuvieron 34% de los cargos, cuando en realidad les correspondían 56% de los puestos de elección popular.
En las elecciones locales del año 2005, los candidatos tipo lista del oficialismo se postularon en la tarjeta del MVR y los nominales en la tarjeta de la Unidad de Vencedores Electorales, lo que provocó que el chavismo obtuviera 61% de los cargos a pesar de sólo capitalizar 36,8% de los votos. Además, en las últimas elecciones regionales el chavismo logró arrebatar a la oposición el control del parlamento de los estado Carabobo y Táchira por el efecto de las morochas. Teóricamente las morochas perderían su efecto si se obliga a un partido político que postule candidato tipo lista a también postular candidatos nominales.
Esta recomendación fue acogida por el CNE y se incluyó en el proyecto de LPE. No obstante en la norma que discute la Asamblea Nacional no se establece el alcance de la aplicación del método D'Hondt, omisión que sectorializa la representación proporcional sólo al voto lista, además se elimina el mecanismo "correctivo" de descuento de los diputados nominales al número máximo que les corresponde según la lista.
Al eliminar este descuento ya no es necesario emplear la fórmula de las morochas, porque en la práctica se cambia el método de adjudicación de cargos. Si se aprueba el proyecto de LPE en estos términos se desconocería el sistema de distribución proporcional para instaurar un sistema de mayorías parlamentarias, en donde un solo partido capitaliza cargos que le corresponden a las organizaciones minoritarias para garantizar la conformación de gobiernos sin oposición en el Parlamento.

Ley Electoral podría bloquera acceso de la oposición a la Asamblea Nacional

Si la Asamblea Nacional ratifica el sistema de adjudicación de cargos propuesto por el CNE, la oposición podría perder a manos del chavismo hasta 21 curules en la próxima elección para el Parlamento. - En el referendo constitucional del 15 de febrero, la oposición obtuvo 45% de los votos y el chavismo 54%.
Utilizando estos resultados se pueden simular dos escenarios para la elección de los 165 diputados a la Asamblea Nacional que debe realizarse a finales del año 2010. Suponiendo que en la AN se apruebe sin modificaciones el proyecto de ley presentado por el CNE, la oposición, capitalizando 45% de los votos, apenas podría obtener 29% de los cargos, mientras al chavismo, con 54% de los votos, le serían adjudicados 116 curules, es decir, 71% de los cargos que deben elegirse.
Si los diputados de la Asamblea Nacional deciden respetar el principio de distribución proporcional que se consagra en la Constitución de 1999, con 54% de los votos el chavismo capitalizaría 95 diputados (58% de los cargos que deben elegirse) y la oposición 69 curules (42% de los cargos que deben elegirse)
En el mundo existen dos grandes tipos de sistemas electorales: 1) Mayoritarios 2) De Representación Proporcional. Los sistemas mayoritarios tiene como fin último lograr mayorías parlamentarias para evitar la presencia de oposición al gobierno de turno. Los sistemas electorales de representación proporcional buscan garantizar la representación del electorado de la forma más fiel posible. Venezuela históricamente ha tenido un sistema mixto de representación proporcional.

lunes 11 de mayo de 2009

Mayoría de los venezolanos descartan que estén en peligro sus libertades económicas y sociales


Usted cree que Chávez desconoce los resultados del 23 de noviembre? ¿Considera que el modelo cubano se está implementando en Venezuela? ¿Cree que Gobierno irrespeta la propiedad privada? Si sus respuestas a estas interrogantes son afirmativas, usted piensa diferente que la mayoría de los venezolanos.
Aunque las encuestas demuestran que los venezolanos rechazan las acciones radicales como el desconocimiento de las elecciones, el irrespeto a la propiedad privada o la implementación del modelo cubano, paradójicamente también demuestran que la mayoría de los venezolanos no creen que el presidente Hugo Chávez esté tomando ese tipo de acciones.
Según la última encuesta Ómnibus de Datanálisis existe un rechazo mayoritario a las acciones radicales. 7 de cada 10 venezolanos concuerda en que el presidente Hugo Chávez debe respetar la voluntad popular expresada el 23 de noviembre de 2008, además aspiran a que el Ejecutivo nacional trabaje en conjunto con los gobernadores y alcaldes de oposición.
No obstante, cuando se indaga si el Gobierno desconoce a las autoridades electas, apenas 4 de cada 10 venezolanos responde que existe un plan premeditado del Ejecutivo para boicotear la gestión de los alcaldes y gobernadores que le son adversos. El resto no considera que el jefe de Estado esté desconociendo la autoridad de los funcionarios elegidos por voto popular. La situación se repite en el caso de la propiedad privada.
Apenas 23% de los venezolanos está de acuerdo con la ocupación militar de las plantas de distribución de alimentos. Sin embargo, las recientes actuaciones del Ejecutivo en las plantas procesadoras de arroz no son consideradas por la mayoría de los venezolanos como ataques a las propiedad privada. Al día de hoy, 57%de los ciudadanos está convencido de que el gobierno de Chávez respeta la propiedad privada y 87% aspira a que el proyecto socialista no la ataque.
Las respuestas más paradójicas pueden encontrarse asociadas a la influencia del Gobierno cubano en el modelo político que se intenta aplicar en el país. 8 de cada 10 venezolanos rechazan que Cuba sea el ejemplo a seguir; sin embargo apenas 4 de cada 10 consideran que las decisiones adoptadas por Chávez están influenciadas por el sistema tutelado por Fidel Castro, aunque el Presidente explique constantemente los consejos políticos que recibe desde la isla.
Si se analiza esta percepción por autodefinición política se descubre que 88,4%de las personas que se autocalifican como chavistas descartan que el presidente de la República esté intentando trasladar el sistema político de Cuba a Venezuela. Esta percepción es compartida por 42,2%de los ciudadanos que se autodefinen como Ni-Ni. Que la mayoría de los venezolanos no perciba que están en juegos sus libertades económicas y sociales es lo que explica por qué las acciones radicales de Chávez no han afectado su popularidad. 59% de aceptación popular La desinformación y el miedo son las causas que pueden explicar cómo el venezolano vota por un funcionario y a los seis meses permita que sea defenestrado y desconocido como autoridad legítima.
El director de Datanálisis, Luis Vicente León, sostiene que el venezolano "no siente el miedo real, no siente que esté en peligro su libertad". Aclara que aunque Chávez se ha radicalizado desde el 15 de febrero, su popularidad no proviene de esta radicalización, sino que debe entenderse que los números de aprobación son "a pesar" de sus acciones. Según este análisis la capacidad de gobernar que tiene el jefe de Estado está asociada con su popularidad, "de lo contrario no podría correr su modelo de democracia procedimental, en donde sólo se respeta el voto, aunque este voto esté sesgado por el abuso de poder" León aclara que la aceptación de Chávez se mantiene en 59% por el triunfo de febrero, por el reparto de la renta aún en tiempos de crisis, por el conocimiento que tiene del ADN del venezolano para emitir discursos que los conectan y por la ausencia "estrambótica de alternativas y actos heroicos".
El director de Datanálisis sostiene que los actos heroicos no están asociados con "sacrificar la vida", sino a actuaciones más simples como formar parte de los partidos o de los procesos en contra del Presidente. León recuerda que Chávez "busca un objetivo muy concreto que es la consolidación de la revolución y la única forma de lograrlo es mantenerse en el poder, porque no hay ningún líder en la revolución bolivariana que tenga posibilidad de conectar con el electorado".


Según el director de Datanálisis desde el triunfo en el referendo de la enmienda la aceptación de Chávez se mantiene constante, lo que le permite actuar en dos direcciones: 1) Validar las acciones radicales relevantes para la revolución como el debilitamiento del poder regional, las expropiaciones y la minimización del adversario. 2) Validar la ideología de la revolución atacando al capitalismo, popularizando la oferta socialista y buscando entre la oposición, los empresarios y el imperio los chivos expiatorios para los fracasos de su gobierno. El director de Datanálisis estima que Chávez está atacando símbolos para atemorizar a sus potenciales adversarios. "Al tocar a Manuel Rosales y Antonio Ledezma se envía el mensaje de que la participación política es peligrosa" y eso está paralizando a sus adversarios.

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