domingo 26 de abril de 2009

La única solución es irse del país

Es difícil criticar los argumentos de Manuel Rosales. Evidentemente el rechazo a su proceder será proporcional al agrado que despierte entre los adeptos al proceso revolucionario. Para aquellos que adversan a Hugo Chávez el alcalde de Maracaibo actuó correctamente.
Para aquellos que están dispuestos a dar la vida por el Presidente, la actitud de Rosales demuestra que es culpable.
El problema con este tipo de evaluaciones sectarias es que no permiten realizar análisis más detallados.De este caso debemos extraer tres conclusiones: 1) Chávez se fortalece con la huida de Rosales; 2) El Gobierno filtró el proyecto de sentencia que lo condenaba a la cárcel; 3) El mensaje del liderazgo opositor es que la única salida de esta crisis radica en que cada quien agarre sus macundales y el último en salir que apague la luz.
Seamos justos: Ante la posibilidad de no tener un juicio equilibrado y justo Rosales decidió marcharse. Instinto básico de supervivencia que provoca que el alcalde se preocupe exclusivamente por sus intereses. Nada criticable si no fuera porque él es, además de ciudadano, una de las cabezas visibles de la oposición a Chávez.
Si unimos el caso Rosales a la sentencia impuesta a seis efectivos de la Policía Metropolitana y a los comisarios Forero, Vivas y Simonovis comenzamos a entender porqué Chávez se fortalece. Estamos asistiendo a la paralización de la sociedad. Tal vez por hastío de la política, tal vez por costumbre o tal vez -y este es el peor escenario- porque los ciudadanos comienzan a sentir que el problema es de Chávez con aquellos que se meten en política; ergo, si usted no lo adversa puede dormir tranquilo.
Una matriz de opinión similar a la que empleó Marcos Pérez Jiménez para congelar a sus adversarios.Hay que comprender que la huida de Rosales no significa que la oposición se quede sin su líder fundamental, es una situación aún peor.
De entrada tenemos que reconocer que la oposición carece de un líder. Rosales es sólo uno más, de una lista que integran, entre otros, Henrique Capriles, Leopoldo López, Julio Borges, Antonio Ledezma, Carlos Ocariz, Enrique Salas Romer y César Pérez Vivas.Esta multitud de líderes, sin que exista una figura que logre cohesionarlos, es la explicación de los fracasos comunicacionales del antichavismo.
La ausencia de Rosales provocará una nueva disputa entre los partidos para tratar de conquistar al 20% del electorado antichavista que se identifica con el -por ahora- alcalde de Maracaibo.No obstante, a pesar de no ser el caudillo opositor que debe enfrentar a Chávez, el error de Rosales radica en otorgarle a Chávez nuevos elementos para continuar paralizando a quienes se le oponen. Desafortunadamente cualquiera que piense que debe oponerse al Presidente de la República debe estar aterrado, primero con la condena impuesta a los comisarios y ahora con la demostración del ex candidato presidencial de la oposición.
La solidaridad automática de los principales voceros de la oposición con el alcalde de Maracaibo es inevitable; sin embargo es lamentable, porque indirectamente le están diciendo a todos lo que no están cómodos con el actual gobierno que la única oportunidad que existe es salir del país, así de simple.

lunes 20 de abril de 2009

Venezuela es el país que menos confía en sus medios

Según el Barómetro Iberoamericano de Gobernabilidad 2009, que realiza el Consorcio Iberoamericano de Investigaciones de Mercados y Asesoramiento, los noticieros de televisión venezolanos son los más impopulares de toda América. Sólo el 36% de los consultados manifestó tenerles confianza, un porcentaje que es significativamente menor a la media latinoamericana, que se ubica en 52%. República Dominicana mostró el mayor nivel de confianza, con un 73%, seguida de Puerto Rico y Paraguay, con 64% y 60% respectivamente.La prensa venezolana tampoco sale muy bien parada: sólo el 42% de los interrogados les expresó su confianza, cifra igualmente por debajo de la media (46%), y que ubica a Venezuela en el puesto 13 de los 20 países en los que se formuló esta pregunta.
Nuevamente República Dominicana se alzó con el primer lugar, con un 66% de confianza, mientras que Colombia, Paraguay y Bolivia acumularon un 53%. Caso curioso el dominicano, definitivamente.Algunos otros datos dignos de mención:- Venezuela es el país con la imagen más negativa del Fondo Monetario Internacional (apenas 23% de aprobación, cuando la media latinoamericana es de 40%). ¡Nicaragua! y México son los países con la imagen más positiva: 59%. En Argentina no se consultó sobre el particular.-
En Venezuela se tiene la imagen más negativa de Estados Unidos: sólo 22% de aprobación, siendo la media latinoamericana un 43%. Tienen la imagen más positiva: Puerto Rico (83%), los latinos estadounidenses (79%) y El Salvador junto con República Dominicana (68%). La encuesta no incluye la pregunta que indague sobre la imagen de Venezuela en el resto de América. No logro entender por qué.- Ante la pregunta: "¿Usted considera que el mundo va por buen camino o por mal camino?", los países que respondieron con mayor optimismo fueron: Paraguay (36% por buen camino), Venezuela (33%) y Brasil (29%), los tres por encima de la media latinoamericana, de apenas 23%.

Lo que deberían escuchar los editores de periódicos


Texto tomado de la web 233grados.com
JEFF JARVIS/Buzzmachine Jeff Jarvis comparte en este post el discurso del CEO de Google, Eric Schmidt, frente a la Asociación de Editores de Periódicos de EEUU. Tiene un mensaje claro: desde la creación de internet y los nuevos medios, no se han aprovechado bien todas las oportunidades que la red dispone. Entre otras cosas, comenta la gran ocasión presentada por los agregadores de contenidos para los medios, sobre todo a raíz de las quejas del magnate Rupert Murdoch y AP contra Google.
La Asociación de Editores de Periódicos de EE UU (NAA por sus siglas en inglés) está reunida en San Diego, predicando desde el púlpito sobre su situación con un enfado y engreimiento incendiarios. El CEO de Google, Eric Schmidt, hablará ante ellos, pero de manera correcta, porque él es así y porque habrá unos cuantos cientos de editores entrados en años armados con trabucos apuntando a su corazón. Necesitan escuchar un mensaje nuevo, un mensaje rotundo que venga desde fuera. Este es el discurso que creo que deberían oír:
La han pifiado.
Han tenido 20 años desde que surgió internet, 15 años desde la creación de los navegadores comerciales y craigslist, y una década desde el nacimiento de los blogs y de Google para entender los cambios en la economía de los medios y los nuevos comportamientos de la próxima generación de net natives (como usted los llama, Sr. Murdoch). Han tenido todo ese tiempo para reinventar sus productos, servicios y organizaciones para este nuevo mundo, para aprovechar las nuevas oportunidades y rendimientos, para retener no sólo a sus empleados sino también a sus lectores y anunciantes, para usar el poder de sus megáfonos mientras todavía lo tenían para construir lo que vendría después. Pero no lo han hecho.
La han pifiado.
Y ahora están enfadados. En fin, caballeros (y eso es más bien lo que veo delante de mí: hombres blancos, enfadados y viejos), ustedes no tienen ningún derecho a enfadarse. Todo lo contrario, ustedes son el verdadero motivo para enfadarse. El público debería de estar enfadado con ustedes por el pobre liderazgo que han ejercido sobre la prensa y su servicio a la sociedad. Sus periodistas están enfadados con ustedes por perder sus empleos. Sus operarios de imprenta, repartidores y vendedores de anuncios clasificados están enfadados con ustedes por la misma razón (y con los periodistas por atender solo a sus problemas). Sus anunciantes estaban enfadados con ustedes por utilizar su poder monopolístico para cobrarles de más y por ofrecerles durante tanto tiempo plataformas ineficientes y mal servicio. Pero ya no están enfadados, porque les han cambiado por mejores vehículos publicitarios y mejores precios en un mercado competitivo.
Pero son ustedes los que se comportan de manera airada.
Ayer dieron una pequeña pataleta por Google y los agregadores de contenido. ¿Cómo se atreven a poner enlaces a sus noticias y no pagarles? Ay, cómo deseo que Eric Schmidt les diga que han conseguido lo que quieren y que Google dejará de incluir enlaces hacia sus páginas. Ojo con lo que desean; perderían una tercera parte de su tráfico de un día para otro. Y si los otros agregadores (yo trabajo para uno), blogueros (yo soy uno) y Facebook decidieran imitarle, perderían la mitad de su tráfico. En la mayoría de sus webs sólo el 20 por ciento de la audiencia diaria visita alguna vez la página principal del cuidado envoltorio; 4 de cada 5 lectores llegan a través de búsquedas y enlaces. En la economía del enlace (en lugar de la desfasada economía del contenido en que operan ustedes), Google, los agregadores y los blogueros añaden valor a su producto. Les deberían de cobrar a ustedes por el valor que aportan. Deberían ustedes ponerse en pie y darle hoy las gracias al Sr. Schmidt por no cobrarles. Pero no lo harán, porque se han negado a entender esta nueva realidad empresarial.
La han pifiado.
Sus cabreos con Google ni siquiera tocan un problema mucho más profundo que les afecta: la inmensa mayoría de su audiencia potencial que nunca visita sus páginas web, la gente joven que nunca leerá sus periódicos. Todos ustedes recuerdan la frase de una universitaria hace un año en The New York Times, la frase que les ha mantenido despiertos por la noche. Repitámosla todos juntos: "Si la noticia es tan importante, me encontrará". ¿Qué están haciendo ustedes para llevarle la noticia? Todavía esperan a que esa estudiante vaya a ustedes (a su página en internet o al quiosco) sólo por el atractivo magnético de su vieja marca. Pero no lo hará, y ustedes lo saben. Han perdido a toda una generación. Han perdido el futuro de las noticias.
La han pifiado.
Tuvieron una generación para reinventar el negocio, pero hicieron muy poco. Me incluyo entre los acusados, porque he desarrollado toda mi carrera dentro de este sector: Culpable. No activé las alarmas suficientes (pensé que ya eran demasiado obvias) o logré los cambios suficientes (ni por asomo). Yo también la pifié. Pero ningún tiro a puerta en el último minuto compensará nuestros errores. Si no se han aprovechado las dos últimas décadas para reinventar el negocio de las noticias, no van a conseguir salvarlo en dos meses, antes de que los acreedores llamen a la puerta. Esa fue su peor acción desesperada: aumentar la deuda con la esperanza de que podrían seguir ordeñando estas vacas durante años. El mal de las vacas-gordas locas, eso es lo contrajeron muchos de ustedes. Otros de sus actos desesperados: fantasear de repente con que podrían arreglarlo todo si se escondían detrás de un muro (al cuerno con Google y sus miles de millones de lectores) y nos cobraban, porque creen que "debemos" pagar. ¿Desde cuándo un plan de negocios se basa en "debería"? No he visto una cuenta de resultados razonable que justifique ese sueño. Si la tienen, por favor, levántense y muéstrenla ahora mismo… Ya veo. Otros actos desesperados: fantasear con caballeros andantes en forma de fondos que les compran y les dejan seguir igual… ayudas del gobierno (¿de verdad tenemos que discutir su peligro?)… convertirse en organizaciones sin ánimo de lucro, como si eso eliminase de repente la necesidad de seguir manteniendo un negocio… ideas desacertadas y arrogantes que les hacen pensar que Google o las empresas de cable les deben dinero, como si ustedes tuviesen derecho divino sobre los ingresos y los clientes que han perdido… No, nada de eso salvará a los periódicos, y ustedes lo saben, al menos en su subconsciente. Ustedes saben la verdad.
La han pifiado.
Así que ¿qué pueden hacer? Hace dos años, incluso hace un año, les habría dicho que tenían tiempo para construir redes, estructuras y plataformas que servirían como base al ecosistema de noticias que vendría después. Les habría dicho que podrían formar de nuevo a sus empleados para que asumieran nuevas responsabilidades: organizando y dando apoyo a ese ecosistema, seleccionando lo mejor, entrenando a la gente. Les habría aconsejado que ofreciesen a sus empleados la oportunidad de sumarse a ese ecosistema, introduciéndoles en el negocio. Les habría dicho que aprovechasen las ventajas que permite internet (haz lo que haces mejor y enlaza al resto, solía decir). Habría argumentado que necesitamos inventar nuevas formas de marketing para toda una nueva población de "negocios anteriormente conocidos como anunciantes". Yo dije eso. Pero la crisis financiera solo ha acelerado la caída; no causó la caída, la aceleró. Así que ahora a muchos de ustedes no les queda tiempo. Simplemente es demasiado tarde. Lo mejor que pueden hacer algunos de ustedes es apartarse del camino y dejar paso a la siguiente generación de net natives, que entienden esta nueva economía y sociedad y a quienes les preocupan las noticias y las reinventarán, construyendo desde cero lo que vendrá después de ustedes. Ahí fuera hay una gran oportunidad, para ellos.
La han pifiado.
: MÁS TARDE: Cuando Eric Schmidt subió a la tribuna de la NAA, como informó Staci Kramer en PaidContent, expresó con divertida ironía su confusión por la persecución de AP, cuando Google tiene "un contrato multimillonario con Associated Press no sólo para distribuir su contenido, sino también para hospedarlo en nuestros servidores". A continuación, aleccionó a los editores de periódicos:
Pero Schmidt se mostró más duro respecto a la propiedad intelectual y el uso justo: "Este es un tema que analizamos en profundidad, y siempre hay una pugna en torno al uso justo… Animo a todo el mundo a que piense en términos de qué es lo que quiere su lector. Estos son al fin y al cabo asuntos que conciernen al consumidor, y si cabrea a muchos de ellos puede que acabe quedándose sin ninguno

domingo 19 de abril de 2009

¡Los que criticamos a Dayana Mendoza somos hipócritas!

Un "lugar relajante, tranquilo y hermoso", así describió nuestra Miss Venezuela -y Miss Universo- Dayana Mendoza la base militar de Guantánamo. Su percepción provocó que fuera vilipendiada, criticada y hasta quemada -como Judas- en la Semana Santa. ¿Tienen razón quiénes la vilipendiaron, criticaron y quemaron? Sinceramente les diré que no. Incluso, me atrevo a llamarlos hipócritas.
Cualquiera puede pensar que no tiene justificación que una "embajadora universal" catalogue a la base militar de Guantánamo -y la prisión que ahí se edifica- como un paraíso digno de admirar, recordar y promocionar, al punto que la Miss Universo llegara a escribir que no quería irse porque la prisión "fue un lugar tan relajante, tan tranquilo y hermoso".
¿Usted está indignado con estas palabras? Pues, sinceramente, su rabia, asombro e indignación no tiene justificación. Amigo lector, le pregunto: ¿A Dayana Mendoza la eligieron Miss Venezuela y después Miss Universo porque es inteligente? Es evidente que la respuesta a esta interrogante tiene que ser una rotunda negativa.
Siguiente pregunta: ¿Entre los atributos que se valoraron en esos concursos figuran las posturas políticas, humanas y el coeficiente intelectual de las concursantes? Otra rotunda negativa como respuesta. Los concursos de belleza no se crearon para elegir a mujeres integrales que destaquen por sus logros intelectuales, los concursos están concebidos únicamente para escoger a mujeres hermosas, aunque mis amigos podrían decir que ese calificativo de "hermosas" debe ser sustituido por la expresión "que estén bien buenas".
Dayana Mendoza es producto de un concurso que promueve la belleza, no la inteligencia, así de simple. Por esta razón usted no debería asombrarse o indignarse por la ignorancia craza y supina de la Miss Universo. Para bien o para mal somos parte de una sociedad que premia y valora la apariencia física sobre cualquier otra virtud o defecto, provocando que una persona atractiva físicamente pueda ser promovida "a representante de la humanidad" por tener un sólo mérito: poseer un cuerpo espectacular.
Tercera pregunta: ¿Usted alguna vez ha visto el Miss Venezuela o el Miss Universo para escuchar disertaciones sobre el libre albedrío de la humanidad? Tercera respuesta negativa. Usted ve los concursos de belleza por tres simples razones: Si es hombre para fantasear, si es mujer para criticar y si es preadolescente para comenzar a criticar o fantasear o ambas cosas a la vez.Hay que recordar que a los concursos de belleza suelen acudir "niñas" entre los 18 y 22 años que probablemente nunca tendrán que sacrificarse en su vida perfecta porque la naturaleza les otorgó lo necesario para poder vivir en nuestra sociedad: la naturaleza las hizo hermosas. Amigo lector, ¿usted realmente cree que un ser humano de 18 años tiene cabeza para disertar sobre el mundo?, ¿realmente cree que puede aportar algo a la sociedad que no se resuma a la frase "world peace"?
Evidentemente, hay mujeres inteligentes y hermosas (nótese que primero hablo de inteligentes), el problema es que estas mujeres no suelen presentarse a competir en los concursos de belleza y cuando lo hacen ganan de calle, porque están fuera de lote. Si usted está indignado por el comentario de Dayana Mendoza, entonces no se limite.
Haga algo por la humanidad y comience a criticar los parámetros del concurso que la convirtieron en una referencia internacional. Exija que le quiten la corona, que invaliden el concurso o que sus patrocinantes le rescindan los contratos que posee. De lo contrario la próxima "embajadora universal" de la humanidad volverá a exhibir en público su ignorancia crasa y supina. Este problema se resume en que las Dayana Mendoza del planeta, sólo por se atractivas, andan por el mundo complicando el debate.
Es hora que todos comencemos a cambiar nuestros paradigmas y a dejar de valorar a la mujer sólo por su atractivo físico. Es el momento de un cambio de paradigma. Soy de la creencia que el cambio de nuestra sociedad, del mundo, está relacionado con el nuevo rol de la mujer en la sociedad, un rol potenciado, no por su belleza, sino por su inteligencia. No obstante, mientras exista el Miss Venezuela, existirán las Dayana Mendoza.

lunes 13 de abril de 2009

Encuesta refleja incoherencia ideológica en el chavismo

Menos socialismo y más trabajo para resolver los problemas del día a día. Esta es la principal petición de los venezolanos al presidente Hugo Chávez, según el último estudio de opinión pública de Keller y Asociados.
La encuesta -que corresponde al primer trimestre del año- también refleja una falta de coherencia ideológica entre los ciudadanos que se autodefinen como chavistas.
Según el estudio, 83% de los venezolanos aspiran a que el Presidente se dedique a gobernar para resolver los problemas del país y apenas 11% le piden que dedique sus esfuerzos a convertir a Venezuela al socialismo.
Cuando se indaga la opinión por autodefinición política (ver infografía anexa) se descubre que apenas 3 de cada 10 ciudadanos que se autocalifican "como muy chavistas" aspiran a que el Presidente modifique el actual sistema político.
La situación se repite en el caso de un eventual cierre

del canal Globovisión. 65% de los venezolanos está en contra de esta medida, mientras 28% la avala. No obstante, al analizar sólo la respuesta del "chavismo comprometido" se descubre que 29%, casi 3 de cada 10 ciudadanos está en contra de quitar la concesión al canal 33. En el segmento de las personas que se califican como "algo chavistas", 5 de cada 10 están en contra de la medida de cierre.
La opinión pública en relación con la descentralización también refleja las fisuras entre la línea de trabajo del Ejecutivo nacional y sus adeptos.
73% de los venezolanos rechaza que se quiten recursos y servicios a las gobernaciones y alcaldías que ganó la oposición, mientras 12% del país avala estas medidas. En el caso del chavismo duro, 44% de los ciudadanos "rojos, rojitos" están en desacuerdo con que se limite el ejercicio de las autoridades electas el 23 de noviembre. El rechazo se incrementa hasta 67% en el segmento del chavismo light.
El estudio también refleja el relativo éxito de la campaña de marketing político desplegada a partir de las elecciones regionales del 23 de noviembre de 2008. Según el estudio de Keller y Asociados, 33% de los venezolanos están convencidos de que Chávez "quiere reelegirse indefinidamente como Presidente" para garantizar las misiones, mientras 12% considera que lo hace para luchar contra el imperialismo. Sólo 12% estima que está motivado por deseos dictatoriales y 26% asegura que lo hace por ambición.
Según la encuesta, 20% de los venezolanos se define ideológicamente como de izquierda radical y 19% como derecha radical. No obstante, 34% de los ciudadanos prefiere huir de los extremos y definirse como "centro". En el caso de la ubicación ideológica del Presidente, 62% de los venezolanos coincide en definirlo como representante de la izquierda radical.
La encuesta posee una confianza de 95,5% y un error muestral de +/- 2,89%, producto de 1.200 entrevistas en hogares en 71 centros poblados entre el 4 y 19 de marzo.

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