La clave del resultado de las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre de 2010 será conectar con el segmento de las personas que -al día de hoy- dicen no identificarse ni con el chavismo, ni con la oposición.
Tarea complicada si se desconoce cuál es la motivación de ese grupo de venezolanos para escapar de la polarización a la que dos minorías, que se alimentan exclusivamente por el rechazo mutuo, han condenado al país.
La mayoría de los estudios de opinión pública que se han realizado en las últimas semanas concluyen que la pérdida de apoyo popular del chavismo no es capitalizado por sus adversarios políticos sino por una tercera tendencia -mayoritaria en este momento- que no conecta con el discurso de control estatal en la política y en la economía que nutre a quienes se identifican con el PSUV, PCV o con el PPT y mucho menos con el discurso sin propuesta aparente de quienes se oponen al proceso revolucionario.
Sin embargo, la principal conclusión de los últimos estudios es que para vencer el año que viene se debe enamorar a los teóricos independientes, así de simple.
Datanálisis habla -según su Ómnibus de octubre- que 21,5% de la población se autodefine como progobierno, 17,4% como de oposición y 54% de los ciudadanos se inclina por decir que no pertenece a ningún bando.
El IVAD -es decir, la encuestadora de Félix Seijas- indica en su último pulso nacional, con trabajo de campo entre el 25 de octubre y 4 de noviembre, que 35,7% de los ciudadanos se identifican como chavistas, 32,3% como "no chavistas" y 28% prefiere decir que no pertenece a ningún bando.
Por su parte, Keller y Asociados -en su análisis correspondiente al tercer trimestre del año- sugiere que 35% se autodefine como chavista, 29% como oposición y 36% como neutral ante la polarización.
¿Por qué una persona toma la decisión de no identificarse con alguno de los dos extremos? En el último estudio de Keller y Asociados existe una interrogante que intenta despejar esta duda. Concluye el citado estudio que 47% de los personas que dicen ser Ni-Ni lo hacen porque "es más seguro no meterse en ese lío", 17% confiesa que no le gusta ni Chávez, ni los líderes opositores, 19% dice que le interesa poco la política y 12% habla de otras razones.
Sin duda, es emblemático que casi la mitad de aquellos que rechazan tomar posición pública sobre su preferencia política lo hagan racionalizando que no deben meterse "en ese lío". En este punto no puedo dejar de recordar una frase que mi viejo me repetía constantemente para intentar explicarme aquel concepto de Giovani Sartori sobre "la bóveda del miedo": "Con Pérez Jiménez, si no te metías en política nada te ocurría", me repetía mi viejo.
Hoy -ya mi viejo no está para seguir explicándome las cosas- pareciera que se intenta "paralizar" a la sociedad a través de la anarquía potencial que significa un país sin revolución.
Afortunadamente, a pesar del crecimiento de esa "bóveda de miedo", la mayoría de los venezolanos reconoce la importancia de contar con un Parlamento "equilibrado", en donde todos los ciudadanos se sientan representados.
La pregunta, que no puede ser abordada por las encuestas, es si el liderazgo político venezolano -de oposición y de gobierno- puede comprender que están desconectados de la mayoría de los venezolanos y sólo siguen alimentándose por el rechazo mutuo con el otro extremo
jueves 26 de noviembre de 2009
lunes 23 de noviembre de 2009
Abstención en comicios del PSUV no perjudica a Chávez
Los resultados de las elecciones de los 772 delegados que participarán en el I Congreso Ideológico del PSUV originaron todo clase de análisis y proyecciones electorales sobre la debilidad del partido oficial y la desconexión de Chávez con la militancia roja, rojita. Análisis de este tipo explican por qué Chávez (denuncias de ventajismo electoral al margen) ostenta el control de 76% de todos los cargos que se eligieron el 23 de noviembre de 2008.
Comencemos por situar correctamente el escenario electoral del domingo. No es cierto, como se asegura en las redes sociales, especialmente Twitter, que dejaron de votar más de 6 millones de psuvistas. En realidad, aunque el PSUV suma, supuestamente, más de 7 millones de militantes, en el proceso analizado sólo tenían derecho a voto 2.450.377 ciudadanos agrupados entre patrullas territoriales y sectoriales.
Aclarado el tema del universo de votantes, entremos en el fondo del problema: la participación. En este punto existen varias versiones (al momento de escribir este texto no existe una declaración oficial) que van desde la proyección tipo Armagedón chavista que dice que sólo acudieron 300 mil patrulleros, hasta la tesis "bonita" y edulcorada que sugiere la participación de 1,2 millones de patrulleros.
Es evidente que si la participación hubiese sido cercana al total de patrulleros habilitados, el oficialismo estaría sacando pecho con la cifra desde el balcón del pueblo; sin embargo, ocurre todo lo contrario: La organización cuyos líderes se jactan de pertenecer y dirigir al único partido democrático del país, que emplearon abiertamente a VTV, Radio Nacional de Venezuela, 238 radios, 28 televisoras regionales y 125 páginas web para promocionar y hacer del dominio público su proceso interno y vanagloriarse de tener la mayor cantidad de militantes en el país, ahora argumentan que los datos de participación son privados.
Con las explicaciones ofrecidas hasta este momento resulta evidente que sufragó un número inferior a las estimaciones más conservadores del PSUV. No obstante, la abstención registrada es un golpe para la "dirigencia" del partido, es un llamado de atención para todas las corrientes internas que intentan "convivir" -o anularse- en la revolución.
Recordemos que la figura presidencial no estaba dentro de las opciones de la votación del domingo. Es más, los candidatos de Chávez a delegados tampoco participaron de la elección porque el Presidente se reservó la designación a dedo de 20% de los integrantes del Congreso; es decir, los 228 candidatos de Chávez no participaron en la elección, por ende Chávez no participaba, ergo los patrulleros no debieron estar motivados a votar por tendencias que no los representan.
En este proceso se medían, exclusivamente, las corrientes internas del partido, lo que hace suponer que el voto duro del PSUV (que se supone son los patrulleros) no se identifica con los supuestos líderes de las cinco corrientes internas de la organización. La lectura que debería hacer la oposición de estos resultados es que el chavismo carece de liderazgos regionales consolidados, situación que potencia el escenario de equilibrio en los próximos comicios parlamentarios. Del resultado del domingo también se puede concluir que como nunca antes Chávez tendrá que asumir directamente la promoción de sus candidatos, si no corre el riesgo que el voto duro, el voto de los militantes, se quede de vacaciones el 26 de septiembre de 2010.
Si el resultado del domingo no genera una purga interna en los cuadros operativos del PSUV, esta omisión será el mejor ejemplo de que el número de integrantes del partido oficial es sólo una nómina partidista ampliamente abultada, una mentira organizacional muy bien estructurada, vamos que no son tantos los patrulleros registrados.
El resultado del domingo también representa un alerta para la oposición, en caso que se concrete la celebración de elecciones primarias. Sin una base real de militantes, habría que preguntarse: ¿con cuál porcentaje de participación se puede considerar una elección de base como exitosa?
Comencemos por situar correctamente el escenario electoral del domingo. No es cierto, como se asegura en las redes sociales, especialmente Twitter, que dejaron de votar más de 6 millones de psuvistas. En realidad, aunque el PSUV suma, supuestamente, más de 7 millones de militantes, en el proceso analizado sólo tenían derecho a voto 2.450.377 ciudadanos agrupados entre patrullas territoriales y sectoriales.
Aclarado el tema del universo de votantes, entremos en el fondo del problema: la participación. En este punto existen varias versiones (al momento de escribir este texto no existe una declaración oficial) que van desde la proyección tipo Armagedón chavista que dice que sólo acudieron 300 mil patrulleros, hasta la tesis "bonita" y edulcorada que sugiere la participación de 1,2 millones de patrulleros.
Es evidente que si la participación hubiese sido cercana al total de patrulleros habilitados, el oficialismo estaría sacando pecho con la cifra desde el balcón del pueblo; sin embargo, ocurre todo lo contrario: La organización cuyos líderes se jactan de pertenecer y dirigir al único partido democrático del país, que emplearon abiertamente a VTV, Radio Nacional de Venezuela, 238 radios, 28 televisoras regionales y 125 páginas web para promocionar y hacer del dominio público su proceso interno y vanagloriarse de tener la mayor cantidad de militantes en el país, ahora argumentan que los datos de participación son privados.
Con las explicaciones ofrecidas hasta este momento resulta evidente que sufragó un número inferior a las estimaciones más conservadores del PSUV. No obstante, la abstención registrada es un golpe para la "dirigencia" del partido, es un llamado de atención para todas las corrientes internas que intentan "convivir" -o anularse- en la revolución.
Recordemos que la figura presidencial no estaba dentro de las opciones de la votación del domingo. Es más, los candidatos de Chávez a delegados tampoco participaron de la elección porque el Presidente se reservó la designación a dedo de 20% de los integrantes del Congreso; es decir, los 228 candidatos de Chávez no participaron en la elección, por ende Chávez no participaba, ergo los patrulleros no debieron estar motivados a votar por tendencias que no los representan.
En este proceso se medían, exclusivamente, las corrientes internas del partido, lo que hace suponer que el voto duro del PSUV (que se supone son los patrulleros) no se identifica con los supuestos líderes de las cinco corrientes internas de la organización. La lectura que debería hacer la oposición de estos resultados es que el chavismo carece de liderazgos regionales consolidados, situación que potencia el escenario de equilibrio en los próximos comicios parlamentarios. Del resultado del domingo también se puede concluir que como nunca antes Chávez tendrá que asumir directamente la promoción de sus candidatos, si no corre el riesgo que el voto duro, el voto de los militantes, se quede de vacaciones el 26 de septiembre de 2010.
Si el resultado del domingo no genera una purga interna en los cuadros operativos del PSUV, esta omisión será el mejor ejemplo de que el número de integrantes del partido oficial es sólo una nómina partidista ampliamente abultada, una mentira organizacional muy bien estructurada, vamos que no son tantos los patrulleros registrados.
El resultado del domingo también representa un alerta para la oposición, en caso que se concrete la celebración de elecciones primarias. Sin una base real de militantes, habría que preguntarse: ¿con cuál porcentaje de participación se puede considerar una elección de base como exitosa?
Para entender "el guabineo" de los Ni-Ni
Para muchos resulta inexplicable que la mayoría de la población dude entre apoyar al proceso revolucionario de Hugo Chávez u oponerse a él. Según las últimas encuestas, 21,5% de la población se autodefine como pregobierno, 17,4% como de oposición y 54% de los ciudadanos -es decir 5 de cada 10 venezolanos- se inclina por decir que no pertenece a ningún bando.
Esta situación no es nueva. Tenemos 10 años observando como dos minorías que viven y se mantienen exclusivamente por el rechazo mutuo han llevado al país a una polarización irreflexible y excluyente. En cada proceso electoral el chavismo y la oposición sólo son acompañados por una minoría, si se considera que tienen el rechazo de quienes votaron en su contra y de quienes se abstuvieron de participar en el proceso comicial.
No son pocos las analistas -profesionales o improvisados- que suelen atacar ferozmente a toda persona que tenga el atrevimiento de decir que no está con Dios, ni con el diablo. No obstante, éste es un error. Es vital comprender que las personas no alineadas políticamente con algunos de los extremos que polarizan a Venezuela no son necesariamente apáticos. Simplemente no tienen conexión con el "cambio" que propone el chavismo, ni con la oposición de sus adversarios. En este punto hay que recordar que muchos de los actuales Ni-Ni son chavistas descontentos o arrepentidos y difícilmente apoyarán a las figuras visibles de la oposición venezolana ¿Por qué? Porque esos líderes representan los antivalores que provocaron la aparición de Chávez como fenómeno político.
Los últimos estudios de opinión pública sugieren que la radicalización del proceso político del Presidente, unido a la falta de resultados concretos de su gestión en temas vitales, provoca un descenso sostenido en su apoyo popular. Sin embargo, esta reducción de popularidad de Chávez no es capitalizada por el liderazgo opositor. ¿Por qué?, porque no tienen nada que ofrecerle a las personas que abandonan a la revolución. Por esta razón Chávez pierde apoyo, pero la oposición no crece, crecen los Ni-Ni, es decir, las personas que intentan escapar de la revolución pero no tienen otra propuesta o alternativa de cambio que apoyar. Para entender al Ni-Ni hay que comprender que, mayoritariamente, son personas que quieren distanciarse de la revolución, pero mantienen su escepticismo por el mensaje opositor.
En esencia la mayoría de los Ni-Ni suelen terminar votando por Hugo Chávez, porque apoyan a la revolución hasta cierto límite al mantener viva la necesidad de cambio. Este sector de la sociedad -vilipendiado por los radicales de cada extremo- termina convirtiéndose en el puente que uno a los chavistas más convencionales con la oposición dura e irreflexible.
Son estas personas las que definen los triunfos o fracasos electorales del Presidente. El mejor ejemplo de su efecto se encuentra en los resultados del referendo constitucional del año 2007. El chavismo crítico -encarnando el papel de Ni-Ni- dejó de votar, y el proyecto político del Presidente fue derrotado en las urnas.
Sin embargo es vital comprender que su rechazo coyuntural a la revolución no los convierte en opositores a Chávez. A este sector -en este momento mayoritario- de la población el discurso absurdo, sin propuestas, estilo "No es No", "Chávez vete ya", etc., no le convence. Ideológicamente los Ni-Ni son afines a varias ideas: izquierda progresista, centro-izquierda, centro o centro-derecha. La clave de los resultados de los próximos procesos electorales radicará en cómo llegarle a este 54% de la población, ciudadanos que se escudan en su posición de neutralidad para expresar su descontento ante la propuesta chavista y la pseudo propuesta de la oposición.
Difícilmente la mayoría de los Ni-Ni sea apático. Al contrario, es un grupo que busca alternativas, pero no las consigue.
Esta situación no es nueva. Tenemos 10 años observando como dos minorías que viven y se mantienen exclusivamente por el rechazo mutuo han llevado al país a una polarización irreflexible y excluyente. En cada proceso electoral el chavismo y la oposición sólo son acompañados por una minoría, si se considera que tienen el rechazo de quienes votaron en su contra y de quienes se abstuvieron de participar en el proceso comicial.
No son pocos las analistas -profesionales o improvisados- que suelen atacar ferozmente a toda persona que tenga el atrevimiento de decir que no está con Dios, ni con el diablo. No obstante, éste es un error. Es vital comprender que las personas no alineadas políticamente con algunos de los extremos que polarizan a Venezuela no son necesariamente apáticos. Simplemente no tienen conexión con el "cambio" que propone el chavismo, ni con la oposición de sus adversarios. En este punto hay que recordar que muchos de los actuales Ni-Ni son chavistas descontentos o arrepentidos y difícilmente apoyarán a las figuras visibles de la oposición venezolana ¿Por qué? Porque esos líderes representan los antivalores que provocaron la aparición de Chávez como fenómeno político.
Los últimos estudios de opinión pública sugieren que la radicalización del proceso político del Presidente, unido a la falta de resultados concretos de su gestión en temas vitales, provoca un descenso sostenido en su apoyo popular. Sin embargo, esta reducción de popularidad de Chávez no es capitalizada por el liderazgo opositor. ¿Por qué?, porque no tienen nada que ofrecerle a las personas que abandonan a la revolución. Por esta razón Chávez pierde apoyo, pero la oposición no crece, crecen los Ni-Ni, es decir, las personas que intentan escapar de la revolución pero no tienen otra propuesta o alternativa de cambio que apoyar. Para entender al Ni-Ni hay que comprender que, mayoritariamente, son personas que quieren distanciarse de la revolución, pero mantienen su escepticismo por el mensaje opositor.
En esencia la mayoría de los Ni-Ni suelen terminar votando por Hugo Chávez, porque apoyan a la revolución hasta cierto límite al mantener viva la necesidad de cambio. Este sector de la sociedad -vilipendiado por los radicales de cada extremo- termina convirtiéndose en el puente que uno a los chavistas más convencionales con la oposición dura e irreflexible.
Son estas personas las que definen los triunfos o fracasos electorales del Presidente. El mejor ejemplo de su efecto se encuentra en los resultados del referendo constitucional del año 2007. El chavismo crítico -encarnando el papel de Ni-Ni- dejó de votar, y el proyecto político del Presidente fue derrotado en las urnas.
Sin embargo es vital comprender que su rechazo coyuntural a la revolución no los convierte en opositores a Chávez. A este sector -en este momento mayoritario- de la población el discurso absurdo, sin propuestas, estilo "No es No", "Chávez vete ya", etc., no le convence. Ideológicamente los Ni-Ni son afines a varias ideas: izquierda progresista, centro-izquierda, centro o centro-derecha. La clave de los resultados de los próximos procesos electorales radicará en cómo llegarle a este 54% de la población, ciudadanos que se escudan en su posición de neutralidad para expresar su descontento ante la propuesta chavista y la pseudo propuesta de la oposición.
Difícilmente la mayoría de los Ni-Ni sea apático. Al contrario, es un grupo que busca alternativas, pero no las consigue.
jueves 19 de noviembre de 2009
Todos los candidatos antes del 30 de abril
Resoluciones de la Mesa de la Unidad Democrática, en reunión del 19-11-2009
Dentro de la decisión de conformar, con amplitud hacia todo el país, una nueva mayoría social que se exprese política y electoralmente en una nueva mayoría en la Asamblea Nacional, la Mesa de la Unidad Democrática resuelve:
1. Ratificar que el objetivo central de la Mesa de la Unidad, es el de unir a toda la sociedad democrática para lograr un cambio en Venezuela, responsabilidad que por tener dimensiones políticas, programáticas y de gobernabilidad, va mucho más allá de un acuerdo electoral.
2. Asumir el compromiso de presentarle al país, luego de un amplio proceso de consultas, nuestra propuesta como alternativa de gobierno “Soluciones para la Gente”, y la Agenda Parlamentaria para defender y realizar el modelo democrático y social de la Constitución, que comprometerá a todos nuestros Candidatos a la Asamblea Nacional, en la segunda quincena del mes de Marzo del 2010.
3. Los métodos para escoger a nuestros Candidatos serán: el Acuerdo Unitario y/o las Primarias. Mediante reglamento dictado por acuerdo de la Mesa de la Unidad Democrática, se definirán los requisitos para que se considere que se ha producido el Acuerdo Unitario. La Mesa fijará la oportunidad para discutir esta materia.
4. Cronograma para escoger a los Candidatos. A. Desde Enero hasta Marzo: para la concreción de Acuerdos Unitarios. Si en los casos definidos para decidirse a través de un Acuerdo Unitario, este no se ha producido para el 30 de Marzo del 2010, se decidirá a través de Primarias los casos de que se trate. B. Desde Febrero hasta Abril, para celebrar las elecciones Primarias que se acuerden.C. Definir, durante el mes de Enero, las escogencias que se tomarán a través de Primarias.D. Donde estén aprobadas Primarias y se produzca un Acuerdo Unitario antes de su celebración, se dejarán sin efecto las mismas. Esta selección de candidaturas debe partir del criterio nacional, lo cual presupone un liderazgo que consulta, escucha e interpreta la diversidad de factores, regiones y sectores integrantes de la alternativa democrática.E. Todos los candidatos unitarios deberán estar escogidos para el 30 de abril.
5. La Mesa definirá los requisitos que deben cumplir los Candidatos que aspiren a ser postulados, así como las normas que deben regir para la realización de las Primarias.
6. Se acuerda que para instrumentar la Alianza Perfecta y el apoyo a los Candidatos unitarios, todos los partidos políticos que forman parte de esta Mesa, postularán a dichos candidatos unitarios con sus respectivas tarjetas.
7. Los resultados de las elecciones regionales de Noviembre de 2008, serán la referencia primera a considerar para evaluar el peso de cada organización política a nivel nacional en cuanto a ellas se refiera, sin perjuicio de otras consideraciones políticas o criterios que determine la Mesa, de modo que reflejen, de la mejor manera posible, la diversidad del país democrático sin exclusiones.
8. En consulta con las regiones y sectores sociales, se incluirá en las postulaciones unitarias a figuras sin militancia partidista y representantes de organizaciones de la sociedad civil.
9. La Mesa de la Unidad Democrática, invita permanente y sincera, bajo el techo común del proyecto democrático y social de la Constitución y la política amplia que estamos construyendo, a todos los desencantados con la gestión del actual gobierno nacional, para que se incorporen con nosotros en el objetivo de producir un cambio en la conducción política del país.
10. La Mesa de la Unidad, se compromete a presentar en el mes de Enero del 2010, el Plan para la Defensa del Voto de la sociedad democrática venezolana, e invita a quienes no lo han hecho, a inscribirse en el Registro Electoral, para luchar democráticamente por Venezuela. A fines de lograr la transparencia que el país reclama, se exige al CNE la pronta definición del reglamento de elecciones y las circunscripciones electorales, la fijación de las elecciones pendientes, las cuales son condiciones indispensables, por lo cual resulta injustificable su demora.
11. Lo no previsto en estas propuestas, debe ser resuelto oportunamente por la Mesa de la Unidad Democrática, a través de los respectivos reglamentos para orientar la ejecución transparente de las decisiones sobre las materias tratadas
Dentro de la decisión de conformar, con amplitud hacia todo el país, una nueva mayoría social que se exprese política y electoralmente en una nueva mayoría en la Asamblea Nacional, la Mesa de la Unidad Democrática resuelve:
1. Ratificar que el objetivo central de la Mesa de la Unidad, es el de unir a toda la sociedad democrática para lograr un cambio en Venezuela, responsabilidad que por tener dimensiones políticas, programáticas y de gobernabilidad, va mucho más allá de un acuerdo electoral.
2. Asumir el compromiso de presentarle al país, luego de un amplio proceso de consultas, nuestra propuesta como alternativa de gobierno “Soluciones para la Gente”, y la Agenda Parlamentaria para defender y realizar el modelo democrático y social de la Constitución, que comprometerá a todos nuestros Candidatos a la Asamblea Nacional, en la segunda quincena del mes de Marzo del 2010.
3. Los métodos para escoger a nuestros Candidatos serán: el Acuerdo Unitario y/o las Primarias. Mediante reglamento dictado por acuerdo de la Mesa de la Unidad Democrática, se definirán los requisitos para que se considere que se ha producido el Acuerdo Unitario. La Mesa fijará la oportunidad para discutir esta materia.
4. Cronograma para escoger a los Candidatos. A. Desde Enero hasta Marzo: para la concreción de Acuerdos Unitarios. Si en los casos definidos para decidirse a través de un Acuerdo Unitario, este no se ha producido para el 30 de Marzo del 2010, se decidirá a través de Primarias los casos de que se trate. B. Desde Febrero hasta Abril, para celebrar las elecciones Primarias que se acuerden.C. Definir, durante el mes de Enero, las escogencias que se tomarán a través de Primarias.D. Donde estén aprobadas Primarias y se produzca un Acuerdo Unitario antes de su celebración, se dejarán sin efecto las mismas. Esta selección de candidaturas debe partir del criterio nacional, lo cual presupone un liderazgo que consulta, escucha e interpreta la diversidad de factores, regiones y sectores integrantes de la alternativa democrática.E. Todos los candidatos unitarios deberán estar escogidos para el 30 de abril.
5. La Mesa definirá los requisitos que deben cumplir los Candidatos que aspiren a ser postulados, así como las normas que deben regir para la realización de las Primarias.
6. Se acuerda que para instrumentar la Alianza Perfecta y el apoyo a los Candidatos unitarios, todos los partidos políticos que forman parte de esta Mesa, postularán a dichos candidatos unitarios con sus respectivas tarjetas.
7. Los resultados de las elecciones regionales de Noviembre de 2008, serán la referencia primera a considerar para evaluar el peso de cada organización política a nivel nacional en cuanto a ellas se refiera, sin perjuicio de otras consideraciones políticas o criterios que determine la Mesa, de modo que reflejen, de la mejor manera posible, la diversidad del país democrático sin exclusiones.
8. En consulta con las regiones y sectores sociales, se incluirá en las postulaciones unitarias a figuras sin militancia partidista y representantes de organizaciones de la sociedad civil.
9. La Mesa de la Unidad Democrática, invita permanente y sincera, bajo el techo común del proyecto democrático y social de la Constitución y la política amplia que estamos construyendo, a todos los desencantados con la gestión del actual gobierno nacional, para que se incorporen con nosotros en el objetivo de producir un cambio en la conducción política del país.
10. La Mesa de la Unidad, se compromete a presentar en el mes de Enero del 2010, el Plan para la Defensa del Voto de la sociedad democrática venezolana, e invita a quienes no lo han hecho, a inscribirse en el Registro Electoral, para luchar democráticamente por Venezuela. A fines de lograr la transparencia que el país reclama, se exige al CNE la pronta definición del reglamento de elecciones y las circunscripciones electorales, la fijación de las elecciones pendientes, las cuales son condiciones indispensables, por lo cual resulta injustificable su demora.
11. Lo no previsto en estas propuestas, debe ser resuelto oportunamente por la Mesa de la Unidad Democrática, a través de los respectivos reglamentos para orientar la ejecución transparente de las decisiones sobre las materias tratadas
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