jueves 31 de diciembre de 2009
miércoles 30 de diciembre de 2009
Feliz Constituyente
Mientras se prepara para celebrar el nuevo año, piense que su regalo para 2010 puede ser una Asamblea Nacional Constituyente. Si utilizamos las circunscripciones electorales del año 2008 -En los 13 estados que aprobó el CNE en su última sesión del año se mantiene las circunscripciones de votación sin cambios- podemos decir que la oposición tiene garantizados 23 diputados nominales y 20 diputados tipo lista en la próxima Asamblea Nacional. A esta conclusión puede llegar cualquier persona que analice la votación histórica de las circunscripciones de votación empleadas en el país. También podemos decir que la oposición podría pelearle al chavismo otros 20 curules, y que en el mejor de los escenarios -con candidaturas únicas y conectando con el sector Ni-Ni del electorado- podría llegar hasta 81 diputados en el Parlamento.
Si esto llegase a suceder el comandante-presidente tiene dos opciones: En el primer escenario hay que considerar que la elección se celebrará con 100 días de antelación a la toma de posesión de los nuevos parlamentarios, lapso suficiente para que la actual Asamblea Nacional culmine la aprobación de la agenda de leyes que terminará por desconocer el referendo constitucional del año 2007, paralelamente podría dotar de una nueva Ley Habilitante a Chávez, habilitación que le permita concluir el entramado legal que necesita su proyecto político durante el año 2011, aunque tenga un Parlamento adverso.
El segundo escenario nos lleva a una Asamblea Nacional Constituyente. Ya Datanálisis adelantó el panorama de arranque para este proceso político: Ante la pregunta: ¿Debe reformarse radicalmente la Constitución? 46% de los venezolanos responde que No, mientras 30% avala la postura esgrimida en los últimos días por el Jefe del Estado. Al día de hoy, 24% de los venezolanos se mantiene indeciso ante un nuevo proceso de refundación del Estado. Las causas para anhelar esta modificación pueden ser muchas, pero no se puede descartar que 7 de cada 10 venezolanos consideren que no se respetan las garantías consagradas en la Constitución.
El peligro electoral de una Asamblea Nacional Constituyente es que esos teóricos 81 diputados de la oposición -que lograrían colocar un freno institucional al proyecto político de Hugo Chávez- podrían ser reducidos a su mínima expresión, aunque los adversarios del comandante-presidente cuenten con los votos de la mitad del país. Hay que recordar que el convocante de una ANC es quien diseña las bases comiciales para la elección de los constituyentistas, dicho en criollo: corresponderá al Presidente definir cómo se cuentan los votos en ese proceso electoral. El precedente lo tenemos en el año 1999. Gracias a las bases comiciales presentadas por Chávez sus candidatos a la ANC capitalizaron 62% de los votos y obtuvieron 94,53% de las curules, reduciendo a sus adversarios políticos -que en conjunto capitalizaron 38% de los votos- a sólo seis constituyentistas.
En aquel momento Aristóbulo Istúriz levantó su voz de protesta -los diarios de debate de la ANC están a disposición de todos aquellos que creen que este cronista se fumó una lumpia- y dijo que ese resultado, al no ser proporcional, no era democrático y no debería volver a repetirse. ¿Mantendrá esa posición en 2011? En definitiva. Disfrute esta Navidad, pero no olvide que para evitar un Parlamento adverso a sus intereses Chávez puede regalarle a todos sus adeptos una Asamblea Nacional Constituyente el próximo año.
Si esto llegase a suceder el comandante-presidente tiene dos opciones: En el primer escenario hay que considerar que la elección se celebrará con 100 días de antelación a la toma de posesión de los nuevos parlamentarios, lapso suficiente para que la actual Asamblea Nacional culmine la aprobación de la agenda de leyes que terminará por desconocer el referendo constitucional del año 2007, paralelamente podría dotar de una nueva Ley Habilitante a Chávez, habilitación que le permita concluir el entramado legal que necesita su proyecto político durante el año 2011, aunque tenga un Parlamento adverso.
El segundo escenario nos lleva a una Asamblea Nacional Constituyente. Ya Datanálisis adelantó el panorama de arranque para este proceso político: Ante la pregunta: ¿Debe reformarse radicalmente la Constitución? 46% de los venezolanos responde que No, mientras 30% avala la postura esgrimida en los últimos días por el Jefe del Estado. Al día de hoy, 24% de los venezolanos se mantiene indeciso ante un nuevo proceso de refundación del Estado. Las causas para anhelar esta modificación pueden ser muchas, pero no se puede descartar que 7 de cada 10 venezolanos consideren que no se respetan las garantías consagradas en la Constitución.
El peligro electoral de una Asamblea Nacional Constituyente es que esos teóricos 81 diputados de la oposición -que lograrían colocar un freno institucional al proyecto político de Hugo Chávez- podrían ser reducidos a su mínima expresión, aunque los adversarios del comandante-presidente cuenten con los votos de la mitad del país. Hay que recordar que el convocante de una ANC es quien diseña las bases comiciales para la elección de los constituyentistas, dicho en criollo: corresponderá al Presidente definir cómo se cuentan los votos en ese proceso electoral. El precedente lo tenemos en el año 1999. Gracias a las bases comiciales presentadas por Chávez sus candidatos a la ANC capitalizaron 62% de los votos y obtuvieron 94,53% de las curules, reduciendo a sus adversarios políticos -que en conjunto capitalizaron 38% de los votos- a sólo seis constituyentistas.
En aquel momento Aristóbulo Istúriz levantó su voz de protesta -los diarios de debate de la ANC están a disposición de todos aquellos que creen que este cronista se fumó una lumpia- y dijo que ese resultado, al no ser proporcional, no era democrático y no debería volver a repetirse. ¿Mantendrá esa posición en 2011? En definitiva. Disfrute esta Navidad, pero no olvide que para evitar un Parlamento adverso a sus intereses Chávez puede regalarle a todos sus adeptos una Asamblea Nacional Constituyente el próximo año.
jueves 24 de diciembre de 2009
Feliz Constituyente
Mientras se prepara para celebrar el nuevo año, piense que su regalo para 2010 puede ser una Asamblea Nacional Constituyente. Si utilizamos las circunscripciones electorales del año 2008 -En los 13 estados que aprobó el CNE en su última sesión del año se mantiene las circunscripciones de votación sin cambios- podemos decir que la oposición tiene garantizados 23 diputados nominales y 20 diputados tipo lista en la próxima Asamblea Nacional. A esta conclusión puede llegar cualquier persona que analice la votación histórica de las circunscripciones de votación empleadas en el país. También podemos decir que la oposición podría pelearle al chavismo otros 20 curules, y que en el mejor de los escenarios -con candidaturas únicas y conectando con el sector Ni-Ni del electorado- podría llegar hasta 81 diputados en el Parlamento.
Si esto llegase a suceder el comandante-presidente tiene dos opciones: En el primer escenario hay que considerar que la elección se celebrará con 100 días de antelación a la toma de posesión de los nuevos parlamentarios, lapso suficiente para que la actual Asamblea Nacional culmine la aprobación de la agenda de leyes que terminará por desconocer el referendo constitucional del año 2007, paralelamente podría dotar de una nueva Ley Habilitante a Chávez, habilitación que le permita concluir el entramado legal que necesita su proyecto político durante el año 2011, aunque tenga un Parlamento adverso.
El segundo escenario nos lleva a una Asamblea Nacional Constituyente. Ya Datanálisis adelantó el panorama de arranque para este proceso político: Ante la pregunta: ¿Debe reformarse radicalmente la Constitución? 46% de los venezolanos responde que No, mientras 30% avala la postura esgrimida en los últimos días por el Jefe del Estado. Al día de hoy, 24% de los venezolanos se mantiene indeciso ante un nuevo proceso de refundación del Estado. Las causas para anhelar esta modificación pueden ser muchas, pero no se puede descartar que 7 de cada 10 venezolanos consideren que no se respetan las garantías consagradas en la Constitución.
El peligro electoral de una Asamblea Nacional Constituyente es que esos teóricos 81 diputados de la oposición -que lograrían colocar un freno institucional al proyecto político de Hugo Chávez- podrían ser reducidos a su mínima expresión, aunque los adversarios del comandante-presidente cuenten con los votos de la mitad del país. Hay que recordar que el convocante de una ANC es quien diseña las bases comiciales para la elección de los constituyentistas, dicho en criollo: corresponderá al Presidente definir cómo se cuentan los votos en ese proceso electoral. El precedente lo tenemos en el año 1999. Gracias a las bases comiciales presentadas por Chávez sus candidatos a la ANC capitalizaron 62% de los votos y obtuvieron 94,53% de las curules, reduciendo a sus adversarios políticos -que en conjunto capitalizaron 38% de los votos- a sólo seis constituyentistas.
En aquel momento Aristóbulo Istúriz levantó su voz de protesta -los diarios de debate de la ANC están a disposición de todos aquellos que creen que este cronista se fumó una lumpia- y dijo que ese resultado, al no ser proporcional, no era democrático y no debería volver a repetirse. ¿Mantendrá esa posición en 2011? En definitiva. Disfrute esta Navidad, pero no olvide que para evitar un Parlamento adverso a sus intereses Chávez puede regalarle a todos sus adeptos una Asamblea Nacional Constituyente el próximo año.
Si esto llegase a suceder el comandante-presidente tiene dos opciones: En el primer escenario hay que considerar que la elección se celebrará con 100 días de antelación a la toma de posesión de los nuevos parlamentarios, lapso suficiente para que la actual Asamblea Nacional culmine la aprobación de la agenda de leyes que terminará por desconocer el referendo constitucional del año 2007, paralelamente podría dotar de una nueva Ley Habilitante a Chávez, habilitación que le permita concluir el entramado legal que necesita su proyecto político durante el año 2011, aunque tenga un Parlamento adverso.
El segundo escenario nos lleva a una Asamblea Nacional Constituyente. Ya Datanálisis adelantó el panorama de arranque para este proceso político: Ante la pregunta: ¿Debe reformarse radicalmente la Constitución? 46% de los venezolanos responde que No, mientras 30% avala la postura esgrimida en los últimos días por el Jefe del Estado. Al día de hoy, 24% de los venezolanos se mantiene indeciso ante un nuevo proceso de refundación del Estado. Las causas para anhelar esta modificación pueden ser muchas, pero no se puede descartar que 7 de cada 10 venezolanos consideren que no se respetan las garantías consagradas en la Constitución.
El peligro electoral de una Asamblea Nacional Constituyente es que esos teóricos 81 diputados de la oposición -que lograrían colocar un freno institucional al proyecto político de Hugo Chávez- podrían ser reducidos a su mínima expresión, aunque los adversarios del comandante-presidente cuenten con los votos de la mitad del país. Hay que recordar que el convocante de una ANC es quien diseña las bases comiciales para la elección de los constituyentistas, dicho en criollo: corresponderá al Presidente definir cómo se cuentan los votos en ese proceso electoral. El precedente lo tenemos en el año 1999. Gracias a las bases comiciales presentadas por Chávez sus candidatos a la ANC capitalizaron 62% de los votos y obtuvieron 94,53% de las curules, reduciendo a sus adversarios políticos -que en conjunto capitalizaron 38% de los votos- a sólo seis constituyentistas.
En aquel momento Aristóbulo Istúriz levantó su voz de protesta -los diarios de debate de la ANC están a disposición de todos aquellos que creen que este cronista se fumó una lumpia- y dijo que ese resultado, al no ser proporcional, no era democrático y no debería volver a repetirse. ¿Mantendrá esa posición en 2011? En definitiva. Disfrute esta Navidad, pero no olvide que para evitar un Parlamento adverso a sus intereses Chávez puede regalarle a todos sus adeptos una Asamblea Nacional Constituyente el próximo año.
jueves 10 de diciembre de 2009
A Chávez me lo tienen engañado
"Pobre Chávez, robaron a sus espaldas. ¿Viste como lloró por sus hermanos? Es que me lo tienen engañado". El Presidente -los estudios de opinión pública de enero se encargarán de comprobarlo- es el gran beneficiado por la "crisis" bancaria. Una vez más -y ya son demasiadas- el liderazgo opositor no supo qué hacer o decir para desmontar la estrategia política del Jefe del Estado. Una vez más fue reactivo e incapaz de imponer una agenda de opinión pública.
¿Usted cree que hoy la gran mayoría de los venezolanos recuerda que en el año 2003 el gobierno central se endeudó por 14 mil millones de dólares para ayudar a las empresas de Ricardo Fernández Barrueco, o que Chávez lloró el domingo por los hermanos que pueden caer en desgracia?
¿Usted cree que la gran mayoría de los venezolanos está hablando hoy de la corrupción en el Gobierno y de la corresponsabilidad del Presidente, o que Chávez tuvo el guáramo de agarrar el toro por los cachos y meter preso al hermano de un ministro?
¿Usted cree que la mayoría de los venezolanos se pregunta por qué si la Sudeban objetó los fondos de Fernández Barrueco desde 2008, "el tsunami financiero" se detuvo casi en 2010? ¿Usted cree que los venezolanos se preguntan por qué los bancos del Estado depositaron dinero en las instituciones financieras caídas en desgracia a pesar de la advertencia de la Sudeban?
El tema Jesse-Arné Chacón demuestra la pasividad del liderazgo opositor. Pedir la renuncia del ministro debió ser la prioridad de la oposición inmediatamente después de que la Fiscalía anunciara que sería presentado en tribunales. No obstante, nada ocurrió. 48 horas después de que detuvieran a Arné Chacón, el Presidente anunció que aceptaba la renuncia de su ministro para garantizar la transparencia de la investigación. ¡Éxito comunicacional rotundo! Chávez le robó el tema a la oposición, que este fin de semana estuvo presa de sus miserias analizando el impacto por la creación de Vanguardia Popular. Mientras Chávez logró revertir una situación políticamente desfavorable, la oposición perdió el fin de semana analizando cómo pelearse por las candidaturas a la Asamblea Nacional, así de simple.
Los adversarios políticos de Hugo Chávez una vez más se dejaron confundir por sus anhelos. Por enésima vez vuelven a cometer el error de usar explicaciones sofisticadas para intentar conectar con la masa. A la disertación elitista de la oposición, Chávez respondió empleando una estrategia de comunicación simple y directa.
El manejo económico de esta minicrisis bancaria puede haber sido primitivo, pero el manejo político fue magistral. Cuando la oposición entienda que la gente vota por el corazón y no por la razón, tal vez comprenda por qué la mayoría de los venezolanos hoy se deben solidarizar con Chávez, porque lo tienen engañado.
¿Usted cree que hoy la gran mayoría de los venezolanos recuerda que en el año 2003 el gobierno central se endeudó por 14 mil millones de dólares para ayudar a las empresas de Ricardo Fernández Barrueco, o que Chávez lloró el domingo por los hermanos que pueden caer en desgracia?
¿Usted cree que la gran mayoría de los venezolanos está hablando hoy de la corrupción en el Gobierno y de la corresponsabilidad del Presidente, o que Chávez tuvo el guáramo de agarrar el toro por los cachos y meter preso al hermano de un ministro?
¿Usted cree que la mayoría de los venezolanos se pregunta por qué si la Sudeban objetó los fondos de Fernández Barrueco desde 2008, "el tsunami financiero" se detuvo casi en 2010? ¿Usted cree que los venezolanos se preguntan por qué los bancos del Estado depositaron dinero en las instituciones financieras caídas en desgracia a pesar de la advertencia de la Sudeban?
El tema Jesse-Arné Chacón demuestra la pasividad del liderazgo opositor. Pedir la renuncia del ministro debió ser la prioridad de la oposición inmediatamente después de que la Fiscalía anunciara que sería presentado en tribunales. No obstante, nada ocurrió. 48 horas después de que detuvieran a Arné Chacón, el Presidente anunció que aceptaba la renuncia de su ministro para garantizar la transparencia de la investigación. ¡Éxito comunicacional rotundo! Chávez le robó el tema a la oposición, que este fin de semana estuvo presa de sus miserias analizando el impacto por la creación de Vanguardia Popular. Mientras Chávez logró revertir una situación políticamente desfavorable, la oposición perdió el fin de semana analizando cómo pelearse por las candidaturas a la Asamblea Nacional, así de simple.
Los adversarios políticos de Hugo Chávez una vez más se dejaron confundir por sus anhelos. Por enésima vez vuelven a cometer el error de usar explicaciones sofisticadas para intentar conectar con la masa. A la disertación elitista de la oposición, Chávez respondió empleando una estrategia de comunicación simple y directa.
El manejo económico de esta minicrisis bancaria puede haber sido primitivo, pero el manejo político fue magistral. Cuando la oposición entienda que la gente vota por el corazón y no por la razón, tal vez comprenda por qué la mayoría de los venezolanos hoy se deben solidarizar con Chávez, porque lo tienen engañado.
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