*comunicado de prensa
La junta directiva de BBVA Banco Provincial desmiente enfáticamente la información irresponsable y sin contrastar transmitida hoy en el programa "Josè Vicente Hoy", conducido por el periodista Josè Vicente Rangel, según la cual la directiva de BBVA, principal accionista del banco venezolano, lo habría puesto en venta por un monto de 2 mil millones de dólares. En este sentido, la institución asegura que su sólida y eficiente posición dentro del sistema financiero nacional, cuenta y seguirá contando con el importante respaldo del Grupo BBVA, presente en 36 países alrededor del mundo.
De igual forma, sostiene que el Grupo BBVA mantiene su compromiso de permanencia en el país, en el que ya tiene 11 años, porque cree en Venezuela donde su mayor riqueza es su población joven, creciente y con ganas de progresar, contribuyendo al desarrollo de la economìa y el bienestar de todos los venezolanos.
BBVA Banco Provincial exhorta a empleados, clientes, relacionados y público en general a no hacerse eco de estas falsas informaciones que buscan perjudicar la estabilidad de la banca.
Pedro Rodríguez
Presidente Ejecutivo
domingo 28 de noviembre de 2010
sábado 27 de noviembre de 2010
Heinz Dieterich: "Hugo Chávez en el camino de Obama"
*Texto tomado de www.kaosenlared.net/noticia/hugo-chavez-en-camino-de-obama
Hugo Chávez en el camino de Obama
Lo real en Venezuela, como en China y, cada vez más, en Cuba, son sus economías mixtas, sectores estatales en coexistencia con economías de mercado y con diferente grado de influencia del Estado.
La aplastante derrota electoral de Obama se explica por tres razones. La primera es el plan de contraofensiva republicana conceptualizada en enero del 2009, once días antes de que tomara posesión el demócrata. Basado en un minucioso análisis de las debilidades del futuro gobierno y el abundante financiamiento de las grandes corporaciones, ese proyecto contribuyó con alrededor de un 40% a la debacle de Obama. La segunda razón radica en los errores estratégicos y la ceguera de la Casa Blanca ante la evolución objetiva de la correlación de fuerzas, dos factores que aportaron otro 40% a la derrota. La tercera razón, resultante del movimiento social populista-mediático de la Tea Party, no controlado directamente por ninguno de los dos partidos, contribuyó con un 15 a 20% a la derrota.
La gran interrogante durante el último año electoral de Obama ha sido, porque el Presidente seguía su alegre viaje en el Titanic hacia el hundimiento, sin darse cuenta y sin cambiar el rumbo de su política, cuando todavía estaba a tiempo de hacerlo. Y esta es la misma pregunta que hay que hacerse en Venezuela.
2. El Titanic venezolano
Tres acontecimientos de las últimas semanas en Venezuela han manifestado que el modelo de gobierno de Hugo Chávez ha entrado a una fase de desarrollo caótico que puede terminar, en palabras del ex ministro Eduardo Samán, en “una derrota aplastante” de la Revolución: el fracaso electoral del 26 de septiembre (26 S); la apología presidencial de este fracaso ante los diputados electos, el 2 de octubre, y el llamado del portal bolivariano, www.aporrea.org, de constituir una corriente radical y “de izquierda del partido”, encabezada por el sindicalista Stalin Pérez Borges (UNETE) y el ex ministro Eduardo Samán.
3. La derrota electoral
La bizantina discusión acerca de quién ganó las elecciones para la Asamblea Nacional, no es más que una cortina de humo. La pregunta real es: ¿Las elecciones revelaron una tendencia evolutiva que permite prever el desenlace de las elecciones presidenciales del 2012, o no? La respuesta es sí y fue dada un año y seis meses antes del 26 S por el diputado nacional bolivariano Luis Tascón, anatematizado por el Presidente por pedir racionalidad, transparencia y colectividad en la conducción del proceso bolivariano.
En un riguroso análisis científico, el ingeniero Tascón había revisado la historia electoral del gobierno de Hugo Chávez y detectado que existía una lenta, pero creciente acumulación de nuevos votos a favor de la oposición a través de los últimos años; particularmente en las zonas urbanas y más pobladas del país. “Se nota de forma preocupante una tendencia al crecimiento de la opción contrarrevolucionaria y hoy, diez años después, la diferencia entre esta opción y la revolucionaria (6.68%) es menor que en el año de 1998 (7.43%)”, escribió Tascón, en marzo del 2009. Tal tendencia evolutiva se manifestó dramáticamente en el parámetro más importante de las elecciones del 26 S: el número de votos populares, que quedó casi equilibrado entre el gobierno y la oposición.
Después del 26 S, un sólido estudio de Edgardo Lander confirmó las inferencias tempranas de Tascón para el presente. La conclusión para el sufragio del 2012 es clara: Hugo Chávez posiblemente perderá las elecciones presidenciales, si no logra invertir la tendencia electoral detectada estadísticamente por Tascón en marzo del 2009 y confirmada en el 2010. Al igual que a Obama, le quedan dos años. Y para lograrlo, tiene igual que Obama un solo medio: cambiar el modelo de gobierno.
4. Apología y Capitulación
El 2 de octubre, Hugo Chávez se reunió en el teatro Teresa Carreño con los nuevos diputados oficialistas para la Asamblea Nacional, a fin de hacer una “Reflexión Socialista Necesaria” sobre lo que había acontecido en las elecciones parlamentarias del 26 S. Era la gran oportunidad de abrir el debate sobre el revés sufrido, pero el Presidente no la aprovechó.
En lugar de llevar a cabo un análisis crítico ejecutó una apología del modelo gubernamental, que inició con las siguientes palabras: “Le voy a hablar a la contrarrevolución: No se equivoquen, celebren su cuarto de hora de borrachera. Lo que ellos llaman su triunfo, está bien, ¡sigan ganando así!” Y siguieron el triunfalismo habitual, la autocrítica retórica y la ausencia total de un proyecto de transformación concreto que pudiera cambiar la peligrosa tendencia detectada por Tascón y confirmada por Lander. No se vio voluntad real de debate ni rectificación.
Es evidente que el Presidente está sumergido en las contradicciones y agotamientos de su modelo: el económico es insostenible; el discurso desgastado y su insumo personal, que es fundamental para el proceso, pierde impacto. El horizonte estratégico de la “V Internacional Socialista” ha desaparecido sin ton ni son; ni Cuba, ni China lo apoyaron; la quimera de las Comunas y del dinero comunal ha colapsado; la radicalización de la Revolución fue de facto abandonada antes de las elecciones, cuando la burguesía pidió la cabeza de Eduardo Samán y el Presidente se la dio, sin explicación alguna al pueblo; hoy día se trata de ocultar esa capitulación estratégica con discursos rimbombantes (“repolarizar”, “no hay lugar para un centro”) y estatizaciones puntuales que no cambian nada en lo estructural.
5. Rebelión de los aporreadores
El intento del portal bolivariano, www.aporrea.org, de constituir una corriente radical y “de izquierda” dentro del PSUV, se topa con un obstáculo de poder y otro de estrategia. Históricamente, todo intento de lograr una mayor transparencia, racionalidad y participación en la conducción del gobierno, hecha desde la izquierda o el centro (Tascón, Baduel, Falcón, Samán), ha sido anatematizado por el Presidente. La convocatoria de Aporrea desafía ese historial. Habrá que ver si este intento correrá con mejor suerte que los anteriores.
El gran problema, sin embargo, es estratégico y clasista. Hugo Chávez tiene razón cuando reconoce en los hechos que el gobierno no tiene la fuerza para enfrentar radicalmente a la burguesía. Una expropiación generalizada de la burguesía, con la mitad de la población y el imperialismo en contra, no puede triunfar. (Por eso sacrificó a Samán.) Llevaría a una guerra civil que no se puede ganar. Lo demagógico es que discursivamente pretende lo contrario.
6. Lo real, lo posible y lo deseable en un proyecto de Izquierda
El objetivo primordial del naciente sujeto de Izquierda del PSUV es pragmático: construir un modelo económico-político que consolida a la economía, un modelo de gestión estatal eficiente y un discurso que evita el triunfo político de la oposición en el 2012. Para lograr ese objetivo tiene que partir de la realidad, de lo posible y de lo políticamente deseable. Lo real en Venezuela, como en China y, cada vez más, en Cuba, son sus economías mixtas, es decir, sectores estatales en coexistencia con economías de mercado y con diferente grado de influencia del Estado. El intento de liquidar uno u otro estaría condenado al fracaso.
Lo posible ---el arte de la política--- en Venezuela consiste en rescatar su economía de los insostenibles desequilibrios estructurales y falacias del modelo actual y construir la base social para el triunfo del 2012. Lo deseable consiste en la introducción gradual del modo de producción del Socialismo del Siglo XXI, mediante sus tres instituciones centrales, la planeación democrática, la economía del valor y el intercambio de equivalencias.
Estos son los contornos de un proyecto de izquierda factible en Venezuela. En cambio, la estatización generalizada sería Socialismo del Siglo XX, un intento absurdo --tanto de parte de la izquierda tradicional, como de Chávez--- cuando el último país de este modelo, Cuba, lo abandona por disfuncional. No menos absurdo son las fantasías autonomistas de dinero comunal y Comunas que constituyen utopías pequeñoburguesas reaccionarias sin función positiva en la coyuntura actual.
Deseamos a la heterogénea izquierda convocada por aporrea que logre constituirse en sujeto, recordando siempre un axioma fundamental de la ética: “Toda propuesta de transformación social, para ser ética, tiene que ser viable.”
La gran interrogante durante el último año electoral de Obama ha sido, porque el Presidente seguía su alegre viaje en el Titanic hacia el hundimiento, sin darse cuenta y sin cambiar el rumbo de su política, cuando todavía estaba a tiempo de hacerlo. Y esta es la misma pregunta que hay que hacerse en Venezuela.
2. El Titanic venezolano
Tres acontecimientos de las últimas semanas en Venezuela han manifestado que el modelo de gobierno de Hugo Chávez ha entrado a una fase de desarrollo caótico que puede terminar, en palabras del ex ministro Eduardo Samán, en “una derrota aplastante” de la Revolución: el fracaso electoral del 26 de septiembre (26 S); la apología presidencial de este fracaso ante los diputados electos, el 2 de octubre, y el llamado del portal bolivariano, www.aporrea.org, de constituir una corriente radical y “de izquierda del partido”, encabezada por el sindicalista Stalin Pérez Borges (UNETE) y el ex ministro Eduardo Samán.
3. La derrota electoral
La bizantina discusión acerca de quién ganó las elecciones para la Asamblea Nacional, no es más que una cortina de humo. La pregunta real es: ¿Las elecciones revelaron una tendencia evolutiva que permite prever el desenlace de las elecciones presidenciales del 2012, o no? La respuesta es sí y fue dada un año y seis meses antes del 26 S por el diputado nacional bolivariano Luis Tascón, anatematizado por el Presidente por pedir racionalidad, transparencia y colectividad en la conducción del proceso bolivariano.
En un riguroso análisis científico, el ingeniero Tascón había revisado la historia electoral del gobierno de Hugo Chávez y detectado que existía una lenta, pero creciente acumulación de nuevos votos a favor de la oposición a través de los últimos años; particularmente en las zonas urbanas y más pobladas del país. “Se nota de forma preocupante una tendencia al crecimiento de la opción contrarrevolucionaria y hoy, diez años después, la diferencia entre esta opción y la revolucionaria (6.68%) es menor que en el año de 1998 (7.43%)”, escribió Tascón, en marzo del 2009. Tal tendencia evolutiva se manifestó dramáticamente en el parámetro más importante de las elecciones del 26 S: el número de votos populares, que quedó casi equilibrado entre el gobierno y la oposición.
Después del 26 S, un sólido estudio de Edgardo Lander confirmó las inferencias tempranas de Tascón para el presente. La conclusión para el sufragio del 2012 es clara: Hugo Chávez posiblemente perderá las elecciones presidenciales, si no logra invertir la tendencia electoral detectada estadísticamente por Tascón en marzo del 2009 y confirmada en el 2010. Al igual que a Obama, le quedan dos años. Y para lograrlo, tiene igual que Obama un solo medio: cambiar el modelo de gobierno.
4. Apología y Capitulación
El 2 de octubre, Hugo Chávez se reunió en el teatro Teresa Carreño con los nuevos diputados oficialistas para la Asamblea Nacional, a fin de hacer una “Reflexión Socialista Necesaria” sobre lo que había acontecido en las elecciones parlamentarias del 26 S. Era la gran oportunidad de abrir el debate sobre el revés sufrido, pero el Presidente no la aprovechó.
En lugar de llevar a cabo un análisis crítico ejecutó una apología del modelo gubernamental, que inició con las siguientes palabras: “Le voy a hablar a la contrarrevolución: No se equivoquen, celebren su cuarto de hora de borrachera. Lo que ellos llaman su triunfo, está bien, ¡sigan ganando así!” Y siguieron el triunfalismo habitual, la autocrítica retórica y la ausencia total de un proyecto de transformación concreto que pudiera cambiar la peligrosa tendencia detectada por Tascón y confirmada por Lander. No se vio voluntad real de debate ni rectificación.
Es evidente que el Presidente está sumergido en las contradicciones y agotamientos de su modelo: el económico es insostenible; el discurso desgastado y su insumo personal, que es fundamental para el proceso, pierde impacto. El horizonte estratégico de la “V Internacional Socialista” ha desaparecido sin ton ni son; ni Cuba, ni China lo apoyaron; la quimera de las Comunas y del dinero comunal ha colapsado; la radicalización de la Revolución fue de facto abandonada antes de las elecciones, cuando la burguesía pidió la cabeza de Eduardo Samán y el Presidente se la dio, sin explicación alguna al pueblo; hoy día se trata de ocultar esa capitulación estratégica con discursos rimbombantes (“repolarizar”, “no hay lugar para un centro”) y estatizaciones puntuales que no cambian nada en lo estructural.
5. Rebelión de los aporreadores
El intento del portal bolivariano, www.aporrea.org, de constituir una corriente radical y “de izquierda” dentro del PSUV, se topa con un obstáculo de poder y otro de estrategia. Históricamente, todo intento de lograr una mayor transparencia, racionalidad y participación en la conducción del gobierno, hecha desde la izquierda o el centro (Tascón, Baduel, Falcón, Samán), ha sido anatematizado por el Presidente. La convocatoria de Aporrea desafía ese historial. Habrá que ver si este intento correrá con mejor suerte que los anteriores.
El gran problema, sin embargo, es estratégico y clasista. Hugo Chávez tiene razón cuando reconoce en los hechos que el gobierno no tiene la fuerza para enfrentar radicalmente a la burguesía. Una expropiación generalizada de la burguesía, con la mitad de la población y el imperialismo en contra, no puede triunfar. (Por eso sacrificó a Samán.) Llevaría a una guerra civil que no se puede ganar. Lo demagógico es que discursivamente pretende lo contrario.
6. Lo real, lo posible y lo deseable en un proyecto de Izquierda
El objetivo primordial del naciente sujeto de Izquierda del PSUV es pragmático: construir un modelo económico-político que consolida a la economía, un modelo de gestión estatal eficiente y un discurso que evita el triunfo político de la oposición en el 2012. Para lograr ese objetivo tiene que partir de la realidad, de lo posible y de lo políticamente deseable. Lo real en Venezuela, como en China y, cada vez más, en Cuba, son sus economías mixtas, es decir, sectores estatales en coexistencia con economías de mercado y con diferente grado de influencia del Estado. El intento de liquidar uno u otro estaría condenado al fracaso.
Lo posible ---el arte de la política--- en Venezuela consiste en rescatar su economía de los insostenibles desequilibrios estructurales y falacias del modelo actual y construir la base social para el triunfo del 2012. Lo deseable consiste en la introducción gradual del modo de producción del Socialismo del Siglo XXI, mediante sus tres instituciones centrales, la planeación democrática, la economía del valor y el intercambio de equivalencias.
Estos son los contornos de un proyecto de izquierda factible en Venezuela. En cambio, la estatización generalizada sería Socialismo del Siglo XX, un intento absurdo --tanto de parte de la izquierda tradicional, como de Chávez--- cuando el último país de este modelo, Cuba, lo abandona por disfuncional. No menos absurdo son las fantasías autonomistas de dinero comunal y Comunas que constituyen utopías pequeñoburguesas reaccionarias sin función positiva en la coyuntura actual.
Deseamos a la heterogénea izquierda convocada por aporrea que logre constituirse en sujeto, recordando siempre un axioma fundamental de la ética: “Toda propuesta de transformación social, para ser ética, tiene que ser viable.”
viernes 26 de noviembre de 2010
Ramos Allup presidente...
Me cuesta suponer que sean ciertos los "rumores" sobre la candidatura presidencial de Henry Ramos Allup. Parece más razonable inferir que el secretario general de AD se esté moviendo por todo el país -incluso internacionalmente- para garantizar que el candidato presidencial de la oposición sea adeco, o en el peor de los casos, salga de la unión entre la tolda blanca y Un Nuevo Tiempo.
Ya Ramos Allup demostró en el proceso de negociación de las candidaturas al Parlamento que sabe mover las fichas. Sin duda alguna su habilidad de maniobra fue vital para que AD tenga en este momento 14 diputados ante la Asamblea Nacional (ocho más que Copei y Primero Justicia, aunque los justicieros últimos obtuvieron más votos nacionales que la tolda blanca).
Lo que preocupa del actual "movimiento" de Ramos Allup -totalmente legítimo por demás- es que sea indicativo de que la socialdemocracia pacte por separado, excluyendo al resto de la sociedad, el candidato presidencial que teóricamente se deberá enfrentar a Chávez en diciembre de 2012.
Digo teóricamente porque en ningún lado está escrito que la elección presidencial deba realizarse en diciembre. Si las variantes económicas -y políticas- siguen jugando en contra de Chávez no es descabellado suponer que el escenario electoral gane varios meses en el calendario del CNE. Adelantar los comicios presidenciales evidentemente favorece al chavismo, pero también al núcleo de oposición que lleve la delantera en el lobby político para la definición de un método que permita escoger a un candidato presidencial. Al día de hoy quienes buscan consenso le llevan varios metros de ventaja en esa carrera a quienes piden primarias.
Evidentemente quienes parten con ventaja en un escenario de acuerdo no se benefician de elecciones de base y viceversa. Si es cierto que Ramón Guillermo Aveledo vende su aspiración presidencial como una candidatura de transición, su eventual nominación se enmarca perfectamente en un escenario de consenso -junto a otros nombres como el de Antonio Ledezma- y no de primarias en las cuales los nombre de Henrique Capriles Radonski, Henri Falcón y Leopoldo López tendrían la teórica preferencia. Sobre López habría que aclarar que su aspiración depende de la decisión que en marzo tomará la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y evidentemente la respuesta que otorgue el gobierno de Chávez a la petición que formule esta instancia.
Parece evidente que la Corte fallará a favor de López, lo que no está tan claro es la decisión que tome el Gobierno, que hipotéticamente podría retrasar lo suficiente su respuesta a la decisión de la Corte para entrampar a la oposición en un debate sobre la conveniencia o no de que López pueda aspirar a la candidatura presidencial.
En la telaraña de aspiraciones presidenciales de la oposición aún no está claro si el gobernador del Zulia se plegará al acuerdo entre AD y UNT o considerará tomar el camino de la elección de base. Por su pasado, parece obvio suponer que María Corina Machado se decantará por el escenario de base, así como todos los teóricos presidenciales de Copei que han pactado -puertas adentro del partido- definir su conflicto presidencial convocando a su militancia a un proceso interno.
Para muchos analistas la radicalización de Chávez en este momento puede significar su ruina en 2012. No obstante, habría que valorar que el Presidente necesita radicalizar para mantener el apoyo del chavismo más radical -22% de la población aproximadamente- y este es el momento ideal para hacerlo porque puede asumir el costo político que le genera -alejando al chavismo light e independientes- para una vez que se acerque la cita electoral presidencial cambiar, una vez más, su imagen para mostrar al Chávez conciliador. Esta estrategia siempre le ha funcionado a Chávez porque la oposición ha sido incapaz de tomar los votos que pierde el jefe del Estado. El mejor ejemplo es el 26 de septiembre cuando Chávez pierde 890 mil sufragios y la oposición solo crece en 119 mil sufragios, menos incluso que el crecimiento del Registro Electoral.
Es evidente que la oposición necesita conectarse lo antes posible con los independientes y el chavismo light para evitar que el Chávez conciliador vuelva a reconquistar esos votos; el problema de fondo es que difícilmente se puede conquistar a esos segmentos del electorado mientras no exista una propuesta política que se anteponga al proyecto chavista.
Se puede suponer que en el plano político -siguiendo la recomendación de Alan Woods- Chávez se radicalizará. No está tan claro lo que ocurrirá en el aspecto económico en donde todo dependerá de que se mantenga Jorge Giordani a la cabeza del gabinete económico o su lugar sea ocupado por Nelson Merentes. Si el actual presidente del BCV asume la conducción del gabinete económico la radicalización económica dará paso al pragmatismo e incluso podría suponerse un escenario de devaluación para el primer semestre de 2011.
La hoja de ruta que seguirá Chávez -con sus respectivas variantes- está muy clara, salvo que depare a los venezolanos alguna sorpresa electoral para la simbólica fecha del 5 de julio de 2011. No está tan clara la hoja de ruta que seguirá la oposición para definir a su candidato presidencial y a la vez conquistar los votos que Chávez va dejando en el camino por su sospechosa radicalización.
Aunque puede suponerse que el fin último de Ramos Allup será evitar las primarias, no se puede negar que su actuación -de bajo perfil en muchos casos- tiene los tiempos correctos. No se puede suponer que la elección presidencial será en diciembre de 2012, así que la oposición necesita definir su plan de acción para evitar que la modificación del calendario electoral la coloque en una situación de desventaja organizativa ante Chávez.
Aunque atente contra las primarias hay que reconocer que Ramos Allup está demostrando que sabe jugar, mueve sus fichas para ser el mejor colocado cuando estalle en la opinión pública el debate sobre la candidatura presidencial. La pregunta de rigor es si el resto de "presidenciables" secretarios de organización se volverán a dejar ganar la partida -como ocurrió para los comicios parlamentarios- por el nuevo caudillo
A continuación la respuesta de Ramos Allup:
Estimado Amigo:
He leído con mucha atención tu artículo de hoy en El Universal (“Ramos Allup presidente…”), como siempre leo lo que escribes trátese de artículos, declaraciones o en la fuente del CNE que vienes cubriendo desde hace algún tiempo. Respetando la hipótesis que desarrollas en el artículo con el que me distingues, quiero aclararte lo siguiente, que seguramente te servirá para tener todavía mayor información de la que dispones, no toda ella exacta:
1) Somos partidarios de que la selección del candidato presidencial de la oposición se efectúe por elecciones primarias. Lo hemos dicho públicamente y reiteradamente. Así como pensamos que para otras escogencias puede perfectamente funcionar el consenso (como efectivamente funcionó en muchos casos para las elecciones del 26-S), también pensamos que no debe descartarse ni sacralizarse apriorísticamente ningún método…..excepto el comprobadamente muy falible de las encuestas, como acaba de comprobarse visto el resultado de las parlamentarias. Creemos que en caso de que haya varios aspirantes con verdadero chance para determinado cargo electivo unipersonal (gobernadores, alcaldes) y dejando de lado las candidaturas perceptiblemente folclóricas que nunca faltan, debe procederse a efectuar elecciones primarias. El candidato presidencial único de la oposición debe escogerse en elecciones primarias si, como se vislumbra, se presentan varios aspirantes.
2) No soy de los que dicen “no” para decir “sí”, ni de los que mandan a otros a que digan “sí” para uno decir insinceramente que “no”. Por ahí hay aspirantes formando comandos por todas partes y dicen que “no”, que para nada. Ni me matriculo ni me invalido. No soy obsesivo en ningún sentido, pero por mero sentido común no hay nadie ni dentro ni fuera de AD que pueda decir que siquiera le he sugerido poner a rodar mi nombre como aspirante. Al contrario, a quienes se me han acercado, dentro y fuera de AD, bastantes, les he dicho que eso no me ayuda en nada y que incluso eso genera suspicacias ante cualquier propuesta que uno haga para lograr la unidad opositora en este aspecto. Al contrario, una forma de “quemar” es poner nombres a rodar desde ahora. Eso lo ha percibido incluso alguno de los que andan lanzados diciendo que no están lanzados. Si me atribuyes en las negociaciones de la MUD habilidades que no tengo, ten por seguro que no voy a ser tonto como para jugar cuando no hay juego.
3) Estoy trabajando afanosamente en la constitución del Bloque Socialdemócrata y eso va muy bien. Esa iniciativa, sobre la que veníamos conversando varios dirigentes políticos desde hace tiempo, la anunció públicamente Antonio Ledezma cuando intervino en la celebración del 69º Aniversario de la Fundación de AD. Como supondrás, esa propuesta no fue sorpresiva. Por cierto, Antonio es uno de los señalados en la opinión como probable candidato de la unidad para las presidenciales de 2012. En la formación del Bloque no estoy trabajando con segundas intenciones sino con el afán de que sería la, a nuestro modo de ver, única opción válida con enganche popular para ganarle ampliamente las elecciones presidenciales a Chávez en el 2012. Si el candidato opositor a Chávez por su posición o planteamientos facilita el consabido pero en todo caso pegajoso discurso de “ricos contra pobres”,”burguesía contra pueblo”, “Altamira contra Catia” o algo equivalente, se dificultaría el triunfo opositor o, por decirlo de otra manera, se favorecería la permanencia de Chávez en el poder.
4) Te agradezco que me hubieses atribuido habilidades especiales para obtener más diputados que otras fuerzas con menos votos que otras fuerzas. En realidad no fue así. Ocurrió que, para sólo citar el caso de PJ, este partido obtuvo la casi totalidad de su votación en Miranda y Caracas, entidades ambas en las cuales AD no obtuvo ni un sólo Diputado principal. En todas las entidades donde AD logró diputados principales, al mismo tiempo obtuvo la primera votación local, excepto en el circuito Santa Rita-Cabimas-Miranda donde logramos el diputado circuital y uno de los 13 que obtuvo la MUD en el Zulia, siendo AD la segunda fuerza regional bastante por debajo de UNT. Si haces el ejercicio de suprimirle a cada uno de los cinco principales partidos (AD-UNT-PJ-COPEI-PV) la votación más alta obtenida en un estado (por ejemplo quitarle a PJ Miranda, a UNT Zulia, a PV Carabobo, a Copei Táchira y a AD Anzoátegui) resulta que como único partido verdaderamente nacional queda AD. Y todavía más: AD sumó 15 diputados, pero ocurre que 22 de los diputados de la MUD debieron su primera votación a AD. Eso, en cambio, sólo ocurrió a favor de AD en Zulia y Táchira, entidades ambas donde AD es la segunda fuerza detrás del ganador.
5) No fui el representante de AD en la MUD. O sea, que yo no fuí el “mago”. Allí todos los méritos son atribuibles a los compañeros Luis Aquiles Moreno y Freddy Marcano quienes de principio a fin ejercieron nuestra representación en la MUD.
6) En materia de inhabilitaciones no hago conjeturas que sirvan para reproducir las manipulaciones que algunos hicieron antes de las últimas elecciones de gobernadores y alcaldes, perjudicando malintencionadamente las posibilidades de otras candidaturas que aún contra eso cuajaron y ganaron: casos Ledezma, Capriles y Blyde por citar los más importantes. Los que para el momento de escoger en primarias el candidato de la oposición sean hábiles podrán competir; los sujetos a algún impedimento no podrán competir. Esto es tan obvio que resulta ocioso señalarlo.
7) Sinceramente, no creo que Chávez pueda a conveniencia modificar los tiempos para aproximar las elecciones presidenciales. Pero, por encima de eso, creo que no le conviene. Un megalómano siempre piensa, incluso contra toda realidad, que está por encima del común, que nadie se le iguala, que nadie le gana. Pero, además, quien no está gobernando sino sobreviviendo y a quien le está funcionando el instinto de conservación por encima de todo lo demás, no creo que será capaz de desprenderse ni de un minuto de su gobierno porque tiene conciencia de las dificultades que afrontará después que pierda el poder. Sí habrá elecciones presidenciales en el 2012. Nadie podrá impedirlo, como nadie podrá desconocer los resultados. Dispongo de bastante y muy fiable información como para decir que los resultados serán respetados con, sin o contra la opinión de Chávez.
Si quieres que conversemos más a fondo sobre estos y otros temas, estoy a la orden. Un gran saludo y gracias por la cuña.
Henry Ramos Allup
Ya Ramos Allup demostró en el proceso de negociación de las candidaturas al Parlamento que sabe mover las fichas. Sin duda alguna su habilidad de maniobra fue vital para que AD tenga en este momento 14 diputados ante la Asamblea Nacional (ocho más que Copei y Primero Justicia, aunque los justicieros últimos obtuvieron más votos nacionales que la tolda blanca).
Lo que preocupa del actual "movimiento" de Ramos Allup -totalmente legítimo por demás- es que sea indicativo de que la socialdemocracia pacte por separado, excluyendo al resto de la sociedad, el candidato presidencial que teóricamente se deberá enfrentar a Chávez en diciembre de 2012.
Digo teóricamente porque en ningún lado está escrito que la elección presidencial deba realizarse en diciembre. Si las variantes económicas -y políticas- siguen jugando en contra de Chávez no es descabellado suponer que el escenario electoral gane varios meses en el calendario del CNE. Adelantar los comicios presidenciales evidentemente favorece al chavismo, pero también al núcleo de oposición que lleve la delantera en el lobby político para la definición de un método que permita escoger a un candidato presidencial. Al día de hoy quienes buscan consenso le llevan varios metros de ventaja en esa carrera a quienes piden primarias.
Evidentemente quienes parten con ventaja en un escenario de acuerdo no se benefician de elecciones de base y viceversa. Si es cierto que Ramón Guillermo Aveledo vende su aspiración presidencial como una candidatura de transición, su eventual nominación se enmarca perfectamente en un escenario de consenso -junto a otros nombres como el de Antonio Ledezma- y no de primarias en las cuales los nombre de Henrique Capriles Radonski, Henri Falcón y Leopoldo López tendrían la teórica preferencia. Sobre López habría que aclarar que su aspiración depende de la decisión que en marzo tomará la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y evidentemente la respuesta que otorgue el gobierno de Chávez a la petición que formule esta instancia.
Parece evidente que la Corte fallará a favor de López, lo que no está tan claro es la decisión que tome el Gobierno, que hipotéticamente podría retrasar lo suficiente su respuesta a la decisión de la Corte para entrampar a la oposición en un debate sobre la conveniencia o no de que López pueda aspirar a la candidatura presidencial.
En la telaraña de aspiraciones presidenciales de la oposición aún no está claro si el gobernador del Zulia se plegará al acuerdo entre AD y UNT o considerará tomar el camino de la elección de base. Por su pasado, parece obvio suponer que María Corina Machado se decantará por el escenario de base, así como todos los teóricos presidenciales de Copei que han pactado -puertas adentro del partido- definir su conflicto presidencial convocando a su militancia a un proceso interno.
Para muchos analistas la radicalización de Chávez en este momento puede significar su ruina en 2012. No obstante, habría que valorar que el Presidente necesita radicalizar para mantener el apoyo del chavismo más radical -22% de la población aproximadamente- y este es el momento ideal para hacerlo porque puede asumir el costo político que le genera -alejando al chavismo light e independientes- para una vez que se acerque la cita electoral presidencial cambiar, una vez más, su imagen para mostrar al Chávez conciliador. Esta estrategia siempre le ha funcionado a Chávez porque la oposición ha sido incapaz de tomar los votos que pierde el jefe del Estado. El mejor ejemplo es el 26 de septiembre cuando Chávez pierde 890 mil sufragios y la oposición solo crece en 119 mil sufragios, menos incluso que el crecimiento del Registro Electoral.
Es evidente que la oposición necesita conectarse lo antes posible con los independientes y el chavismo light para evitar que el Chávez conciliador vuelva a reconquistar esos votos; el problema de fondo es que difícilmente se puede conquistar a esos segmentos del electorado mientras no exista una propuesta política que se anteponga al proyecto chavista.
Se puede suponer que en el plano político -siguiendo la recomendación de Alan Woods- Chávez se radicalizará. No está tan claro lo que ocurrirá en el aspecto económico en donde todo dependerá de que se mantenga Jorge Giordani a la cabeza del gabinete económico o su lugar sea ocupado por Nelson Merentes. Si el actual presidente del BCV asume la conducción del gabinete económico la radicalización económica dará paso al pragmatismo e incluso podría suponerse un escenario de devaluación para el primer semestre de 2011.
La hoja de ruta que seguirá Chávez -con sus respectivas variantes- está muy clara, salvo que depare a los venezolanos alguna sorpresa electoral para la simbólica fecha del 5 de julio de 2011. No está tan clara la hoja de ruta que seguirá la oposición para definir a su candidato presidencial y a la vez conquistar los votos que Chávez va dejando en el camino por su sospechosa radicalización.
Aunque puede suponerse que el fin último de Ramos Allup será evitar las primarias, no se puede negar que su actuación -de bajo perfil en muchos casos- tiene los tiempos correctos. No se puede suponer que la elección presidencial será en diciembre de 2012, así que la oposición necesita definir su plan de acción para evitar que la modificación del calendario electoral la coloque en una situación de desventaja organizativa ante Chávez.
Aunque atente contra las primarias hay que reconocer que Ramos Allup está demostrando que sabe jugar, mueve sus fichas para ser el mejor colocado cuando estalle en la opinión pública el debate sobre la candidatura presidencial. La pregunta de rigor es si el resto de "presidenciables" secretarios de organización se volverán a dejar ganar la partida -como ocurrió para los comicios parlamentarios- por el nuevo caudillo
A continuación la respuesta de Ramos Allup:
Estimado Amigo:
He leído con mucha atención tu artículo de hoy en El Universal (“Ramos Allup presidente…”), como siempre leo lo que escribes trátese de artículos, declaraciones o en la fuente del CNE que vienes cubriendo desde hace algún tiempo. Respetando la hipótesis que desarrollas en el artículo con el que me distingues, quiero aclararte lo siguiente, que seguramente te servirá para tener todavía mayor información de la que dispones, no toda ella exacta:
1) Somos partidarios de que la selección del candidato presidencial de la oposición se efectúe por elecciones primarias. Lo hemos dicho públicamente y reiteradamente. Así como pensamos que para otras escogencias puede perfectamente funcionar el consenso (como efectivamente funcionó en muchos casos para las elecciones del 26-S), también pensamos que no debe descartarse ni sacralizarse apriorísticamente ningún método…..excepto el comprobadamente muy falible de las encuestas, como acaba de comprobarse visto el resultado de las parlamentarias. Creemos que en caso de que haya varios aspirantes con verdadero chance para determinado cargo electivo unipersonal (gobernadores, alcaldes) y dejando de lado las candidaturas perceptiblemente folclóricas que nunca faltan, debe procederse a efectuar elecciones primarias. El candidato presidencial único de la oposición debe escogerse en elecciones primarias si, como se vislumbra, se presentan varios aspirantes.
2) No soy de los que dicen “no” para decir “sí”, ni de los que mandan a otros a que digan “sí” para uno decir insinceramente que “no”. Por ahí hay aspirantes formando comandos por todas partes y dicen que “no”, que para nada. Ni me matriculo ni me invalido. No soy obsesivo en ningún sentido, pero por mero sentido común no hay nadie ni dentro ni fuera de AD que pueda decir que siquiera le he sugerido poner a rodar mi nombre como aspirante. Al contrario, a quienes se me han acercado, dentro y fuera de AD, bastantes, les he dicho que eso no me ayuda en nada y que incluso eso genera suspicacias ante cualquier propuesta que uno haga para lograr la unidad opositora en este aspecto. Al contrario, una forma de “quemar” es poner nombres a rodar desde ahora. Eso lo ha percibido incluso alguno de los que andan lanzados diciendo que no están lanzados. Si me atribuyes en las negociaciones de la MUD habilidades que no tengo, ten por seguro que no voy a ser tonto como para jugar cuando no hay juego.
3) Estoy trabajando afanosamente en la constitución del Bloque Socialdemócrata y eso va muy bien. Esa iniciativa, sobre la que veníamos conversando varios dirigentes políticos desde hace tiempo, la anunció públicamente Antonio Ledezma cuando intervino en la celebración del 69º Aniversario de la Fundación de AD. Como supondrás, esa propuesta no fue sorpresiva. Por cierto, Antonio es uno de los señalados en la opinión como probable candidato de la unidad para las presidenciales de 2012. En la formación del Bloque no estoy trabajando con segundas intenciones sino con el afán de que sería la, a nuestro modo de ver, única opción válida con enganche popular para ganarle ampliamente las elecciones presidenciales a Chávez en el 2012. Si el candidato opositor a Chávez por su posición o planteamientos facilita el consabido pero en todo caso pegajoso discurso de “ricos contra pobres”,”burguesía contra pueblo”, “Altamira contra Catia” o algo equivalente, se dificultaría el triunfo opositor o, por decirlo de otra manera, se favorecería la permanencia de Chávez en el poder.
4) Te agradezco que me hubieses atribuido habilidades especiales para obtener más diputados que otras fuerzas con menos votos que otras fuerzas. En realidad no fue así. Ocurrió que, para sólo citar el caso de PJ, este partido obtuvo la casi totalidad de su votación en Miranda y Caracas, entidades ambas en las cuales AD no obtuvo ni un sólo Diputado principal. En todas las entidades donde AD logró diputados principales, al mismo tiempo obtuvo la primera votación local, excepto en el circuito Santa Rita-Cabimas-Miranda donde logramos el diputado circuital y uno de los 13 que obtuvo la MUD en el Zulia, siendo AD la segunda fuerza regional bastante por debajo de UNT. Si haces el ejercicio de suprimirle a cada uno de los cinco principales partidos (AD-UNT-PJ-COPEI-PV) la votación más alta obtenida en un estado (por ejemplo quitarle a PJ Miranda, a UNT Zulia, a PV Carabobo, a Copei Táchira y a AD Anzoátegui) resulta que como único partido verdaderamente nacional queda AD. Y todavía más: AD sumó 15 diputados, pero ocurre que 22 de los diputados de la MUD debieron su primera votación a AD. Eso, en cambio, sólo ocurrió a favor de AD en Zulia y Táchira, entidades ambas donde AD es la segunda fuerza detrás del ganador.
5) No fui el representante de AD en la MUD. O sea, que yo no fuí el “mago”. Allí todos los méritos son atribuibles a los compañeros Luis Aquiles Moreno y Freddy Marcano quienes de principio a fin ejercieron nuestra representación en la MUD.
6) En materia de inhabilitaciones no hago conjeturas que sirvan para reproducir las manipulaciones que algunos hicieron antes de las últimas elecciones de gobernadores y alcaldes, perjudicando malintencionadamente las posibilidades de otras candidaturas que aún contra eso cuajaron y ganaron: casos Ledezma, Capriles y Blyde por citar los más importantes. Los que para el momento de escoger en primarias el candidato de la oposición sean hábiles podrán competir; los sujetos a algún impedimento no podrán competir. Esto es tan obvio que resulta ocioso señalarlo.
7) Sinceramente, no creo que Chávez pueda a conveniencia modificar los tiempos para aproximar las elecciones presidenciales. Pero, por encima de eso, creo que no le conviene. Un megalómano siempre piensa, incluso contra toda realidad, que está por encima del común, que nadie se le iguala, que nadie le gana. Pero, además, quien no está gobernando sino sobreviviendo y a quien le está funcionando el instinto de conservación por encima de todo lo demás, no creo que será capaz de desprenderse ni de un minuto de su gobierno porque tiene conciencia de las dificultades que afrontará después que pierda el poder. Sí habrá elecciones presidenciales en el 2012. Nadie podrá impedirlo, como nadie podrá desconocer los resultados. Dispongo de bastante y muy fiable información como para decir que los resultados serán respetados con, sin o contra la opinión de Chávez.
Si quieres que conversemos más a fondo sobre estos y otros temas, estoy a la orden. Un gran saludo y gracias por la cuña.
Henry Ramos Allup
martes 23 de noviembre de 2010
Alan Woods recomienda a Chávez aumentar la radicalización
Radicalización y expropiación. Así se resumen "los consejos" de Alan Woods, nuevo asesor ideológico del presidente Hugo Chávez, para garantizar el éxito de la revolución bolivariana.
"Hasta que no se lleve a cabo la expropiación de la tierra, de la banca y los puntos neurálgicos de la economía, no podemos hablar de una economía socialista planificada, sino de una economía caótica", la frase de Woods, inmersa en su análisis ¿A dónde va la revolución bolivariana" -publicada el 29 de octubre- es la hoja de ruta que parece seguir el presidente Chávez después de las elecciones parlamentarias.
Para el sociólogo y master en Ciencias Políticas, Carlos Raúl Hernández, "es alarmante que los asesores del Presidente de la República sean personajes que no tienen significación en el mundo de las ideas, es el caso de (Heinz) Dieterich y luego el caso de Woods".
Hernández sostiene que el nuevo asesor ideológico "es un personaje muy folklórico, porque siempre representó a la minoría de la minoría en el comunismo internacional, por estar muy vinculado al Trotskismo (...) su visión es de extrema izquierda".
Según el análisis que realiza Woods de la situación venezolana "las elecciones parlamentarias mostraron un creciente descontento y la impaciencia de las masas con la lentitud de la Revolución y la manera de ganarles es llevando a cabo medidas para expropiar a los grandes capitalistas. Deben estar convencidos de que la revolución es invencible".
Luis Vicente León, Director de Datanálisis, coincide con Woods en que "la única respuesta posible para Chávez en estas circunstancias es una radicalización total en lo político y un control absoluto de las instituciones (...) No puede dejar nada libre si el panorama electoral se complica"
León sostiene que en el ámbito político "es obvio que Chávez intentará castrar todas las instituciones de legitimidad electoral que puedan retar su poder". Sin embargo, aclara que en el plano económico hay más incertidumbre porque el Presidente se debate entre dos tipos de modelo socialista: marxista o autoritario.
En el primero escenario, explica León, el gobierno toma todos los factores de producción mientras que en el segundo la empresa privada existe pero pierde su capacidad de tomar decisiones porque "no fija precios, no escoge proveedores ni a quien le vende, ni cuándo. Ahí se mueve Chávez"
El director de Datanálisis explica que si Chávez pretende quedarse en el poder "como sea", las recomendaciones de Woods son la vía adecuada.
Para el politólogo Edgard Gutiérrez el Gobierno se enfrentó a un dilema el 27 de septiembre ante el balance de las elecciones parlamentarias. "Radicalizar podría significar perder mayores apoyos, y la abstención del chavismo podría ser una señal, mientras que suavizar era desdibujarse y perder el electorado más duro. Sin embargo a juzgar por lo acaecido en los últimos días, parece imponerse la Doctrina Woods que podría sintetizarse de esta forma: "aunque ir demasiado rápido es peligroso para la Revolución, no hay tiempo que perder. Hay que acelerar".
Según Gutiérrez "la tesis predilecta de Woods es la de la gradualidad, pero está consciente que quedan menos de 800 días para que celebren elecciones presidenciales, de alcaldes y gobernadores y que es necesario tomar las medidas más radicales como la nacionalización de la banca y la erradicación del gran capital privado.
Considera como bastante probable que el Gobierno mantenga la actual política radical durante mucho más tiempo, "porque necesita avanzar en materia económica y legal para profundizar su proyecto. Ello sin dejar de mencionar el objetivo que persigue de construir una nueva institucionalidad como lo son las comunas, etc."
No obstante, Gutiérrez sostiene que las recomendaciones de Woods son políticamente inviables. "Si el chavismo pierde las elecciones presidenciales de 2012 -y esto es muy posible- una de las mayores explicaciones estará sin duda en esta radicalización que adelantó en estos meses. La cultura de los venezolanos no es compatible con el modelo que quiere adelantar el chavismo. Lo fue en 2007 y lo será en 2012"
"Hasta que no se lleve a cabo la expropiación de la tierra, de la banca y los puntos neurálgicos de la economía, no podemos hablar de una economía socialista planificada, sino de una economía caótica", la frase de Woods, inmersa en su análisis ¿A dónde va la revolución bolivariana" -publicada el 29 de octubre- es la hoja de ruta que parece seguir el presidente Chávez después de las elecciones parlamentarias.
Para el sociólogo y master en Ciencias Políticas, Carlos Raúl Hernández, "es alarmante que los asesores del Presidente de la República sean personajes que no tienen significación en el mundo de las ideas, es el caso de (Heinz) Dieterich y luego el caso de Woods".
Hernández sostiene que el nuevo asesor ideológico "es un personaje muy folklórico, porque siempre representó a la minoría de la minoría en el comunismo internacional, por estar muy vinculado al Trotskismo (...) su visión es de extrema izquierda".
Según el análisis que realiza Woods de la situación venezolana "las elecciones parlamentarias mostraron un creciente descontento y la impaciencia de las masas con la lentitud de la Revolución y la manera de ganarles es llevando a cabo medidas para expropiar a los grandes capitalistas. Deben estar convencidos de que la revolución es invencible".
Luis Vicente León, Director de Datanálisis, coincide con Woods en que "la única respuesta posible para Chávez en estas circunstancias es una radicalización total en lo político y un control absoluto de las instituciones (...) No puede dejar nada libre si el panorama electoral se complica"
León sostiene que en el ámbito político "es obvio que Chávez intentará castrar todas las instituciones de legitimidad electoral que puedan retar su poder". Sin embargo, aclara que en el plano económico hay más incertidumbre porque el Presidente se debate entre dos tipos de modelo socialista: marxista o autoritario.
En el primero escenario, explica León, el gobierno toma todos los factores de producción mientras que en el segundo la empresa privada existe pero pierde su capacidad de tomar decisiones porque "no fija precios, no escoge proveedores ni a quien le vende, ni cuándo. Ahí se mueve Chávez"
El director de Datanálisis explica que si Chávez pretende quedarse en el poder "como sea", las recomendaciones de Woods son la vía adecuada.
Para el politólogo Edgard Gutiérrez el Gobierno se enfrentó a un dilema el 27 de septiembre ante el balance de las elecciones parlamentarias. "Radicalizar podría significar perder mayores apoyos, y la abstención del chavismo podría ser una señal, mientras que suavizar era desdibujarse y perder el electorado más duro. Sin embargo a juzgar por lo acaecido en los últimos días, parece imponerse la Doctrina Woods que podría sintetizarse de esta forma: "aunque ir demasiado rápido es peligroso para la Revolución, no hay tiempo que perder. Hay que acelerar".
Según Gutiérrez "la tesis predilecta de Woods es la de la gradualidad, pero está consciente que quedan menos de 800 días para que celebren elecciones presidenciales, de alcaldes y gobernadores y que es necesario tomar las medidas más radicales como la nacionalización de la banca y la erradicación del gran capital privado.
Considera como bastante probable que el Gobierno mantenga la actual política radical durante mucho más tiempo, "porque necesita avanzar en materia económica y legal para profundizar su proyecto. Ello sin dejar de mencionar el objetivo que persigue de construir una nueva institucionalidad como lo son las comunas, etc."
No obstante, Gutiérrez sostiene que las recomendaciones de Woods son políticamente inviables. "Si el chavismo pierde las elecciones presidenciales de 2012 -y esto es muy posible- una de las mayores explicaciones estará sin duda en esta radicalización que adelantó en estos meses. La cultura de los venezolanos no es compatible con el modelo que quiere adelantar el chavismo. Lo fue en 2007 y lo será en 2012"
jueves 18 de noviembre de 2010
Alan Woods o las ideas radicales que nutren a Hugo Chávez
Alan Woods es un teórico marxista inglés (trotskista en realidad) que influencia la política radical del presidente Hugo Chávez desde que Heinz Dieterich cayó en desgracia.
Su más reciente artículo ¿A dónde va la revolución bolivariana? (publicado originalmente el 29 de octubre) parece ser la hoja de ruta que guía la radicalización de Chávez en el último mes.
P.D Es un texto considerablemente largo, paciencia...
Woods
Su más reciente artículo ¿A dónde va la revolución bolivariana? (publicado originalmente el 29 de octubre) parece ser la hoja de ruta que guía la radicalización de Chávez en el último mes.
P.D Es un texto considerablemente largo, paciencia...
Woods
miércoles 17 de noviembre de 2010
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