domingo, 26 de octubre de 2008

Para Diosdado, Bernal y Barreto

Este texto se los escribo desde mi Blackberry. Son las 5:20 am del jueves 22 de octubre. Estoy estacionado en el Kilómetro 1 de la carretera Panamericana, la cola casi no se mueve y afortunadamente aún no me asaltan.

Por culpa de uno de ustedes estoy sufriendo, al punto que los párpados de los ojos me han comenzado a latir. Hasta la semana pasada debía levantarme a las 3:30 am para sortear el tránsito de la Panamericana. Ahora, por la ineficacia, ineficiencia y desidia de alguno de ustedes debo despertarme a las 3:00 am. Créanme, esa media hora menos de sueño diario destroza a cualquiera.

El hecho es que desde hace cinco días el Kilómetro 0 de la Panamericana (a la altura de El Valle) se inundó. A la fecha, ninguno de ustedes se ha dignado a reparar la falla. Algo sencillo en realidad porque solo se debe drenar el agua estancada y retirar los escombros que detienen el paso fluido de vehículo. Evidentemente si se detiene el paso de vehículo, la cola en horas pico es de varios kilómetros y de varias horas.

La falta de acciones concretas para evitar que esta laguna del Kilómetro 0 se forme con cada aguacero ocasiona, no solo mi sufrimiento, sino el de todos los usuarios de la autopista Valle-Coche y la Francisco Fajardo que en las noches, especialmente en las noches, deben soportar una cola interminable desde Altamira hasta El Valle porque ustedes no ordenan la reparación del Kilómetro 0.

Este es un problema persistente. Cada vez que llueve el Kilómetro 0 se inunda, y se queda así por varias semanas. Lo único que cambia es la cantidad de piedras que dificultan el paso de vehículos.

Su falta de acciones es inconcebible. Diosdado, tu oficina está en Los Teques. Como vives en uno de los municipios mirandinos del Distrito Metropolitano debes pasar todos los días por este desastre, así que tengo que preguntarte: ¿es qué no te importa?, ¿o simplemente es que no fuiste a trabajar esta semana?

Freddy. Seguramente no estás enterado de este problema. Entiendo que la grabación de spot publicitarios para retransmitirlos en el cine, mostrándonos tu sonrisa y un sospechoso suéter cuello de tortuga en un día caluroso, deben consumir todo tu tiempo.

Diosdado, Freddy, en realidad no se preocupen por mí, ni por las personas que se quedan atrapadas en las colas nocturnas, confío en que Juan, que está entregando 10 mil obras por segundo a los caraqueños, solucione pronto este inconveniente. Total llevo 40 minutos de cola en esta madrugada, es decir 2.400 segundos, seguramente el próximo segundo será el que elimine el desastre vial que ocasiona el Kilómetro 0 de la Panamericana en Caracas.

P.D. Afortunadamente pueden leer esto. Mientras les escribía la mafia organizada de delincuentes del Kilómetro 0 asaltó a los ocupantes de un vehículo que está estacionado a 100 metros del mío. Pero no me preocupo. Sé que están conscientes que en las colas de los kilómetros iniciales de la Panamericana siempre roban a la gente, estoy convencidos que no envían a PoliMiranda PoliCaracas y a la Policía Metropolitana para hacer que los delincuentes se confíen y así poder apresarlos a todos. ¿Es así, no?, ¿o es que tienen a la policía haciendo actividades de campaña electoral?

¿Carlos Ocariz o Jesse Chacón?

domingo, 19 de octubre de 2008

Las encuestas se ponen bonitas

En el panorama electoral todo se explica a través de los números. Paradójicamente la racionalidad y frialdad de las estadísticas es la que promueve el lenguaje soez, agresivo y las descalificaciones de las últimas semanas.
No es para menos. Hoy, como nunca antes, se necesita polarizar. Si la elección fuese este domingo en Barinas tendríamos un final cerrado, porque el "disidente" Julio César Reyes tiene 45% de intención de voto y "el hermano" Adán Chávez 42%
Sin embargo hay alegrías rojas. En Anzoátegui Tarek W. Saab consolida su reelección, no porque sea bueno, sino por -según se desprende de analizar las encuestas regionales- la dispersión de votos entre los candidatos que se le oponen.
Al día de hoy la alcaldía Metropolitana de Caracas continúa siendo para Aristóbulo Istúriz; no obstante Antonio Ledezma, a pesar del desagrado que genera entre un buen sector del electorado, sigue creciendo; al punto que la diferencia con aquel que se atrevió a decir que "Chávez se fumó una limpia" se recortó a 7 puntos.
En Nueva Esparta hay poco que hacer. Morel avanza cómodo a un segundo periodo.
Por contra, Bolívar es la entidad que mejor refleja como los intereses particulares se imponen a las necesidades del colectivo. Franciso Rangel Gómez gana como Tarek, por la ausencia de unidad, especialmente porque los votos que pueden capitalizar Rojas Suárez y Andrés Velásquez son distintos. Ergo, si se suman pierde el chavismo; sino Bolívar continuará siendo rojo, rojito.
En Miranda los números (del Ivad) hablan de empate técnico entre Diosdado Cabello y Henrique Capriles Radonski. La ventaja para el Gobernador es que tiene la maquinaria que aún no concreta el aspirante de la unidad. Sin embargo, Capriles Radonski no ha cesado de crecer en las encuestas que lo sitúan extremadamente bien en municipios claves como Sucre Justamente la batalla por gobernar la jurisdicción que cuenta con el barrio más grande -e incluso el más pobre- de Latinoamericana la domina, según Datanálisis, Carlos Ocariz.
El Pollo Salas Feo también domina en Carabobo, aunque su deseo de imponer candidatos a la alcaldía de Valencia potencia a Luís Felipe Acosta Carlez. También está cómodo "El Gato" Briceño en Monagas. En el caso del municipio más importante del país (por el dinero que mueve) Emilio Graterón sigue firme, Liliana Hernández continúa cayendo y Ramón Muchacho creciendo a costa de la abanderada de UNT.
Recuerde: las encuestas equivalen a una fotografía, no predicen el futuro, mañana todo puede cambiar por un evento inesperado; sino concuerda con esta tesis pregúntele a José María Aznar y al Partido Popular cómo el atentado terrorista del 11 de marzo de 2004 les hizo perder, aunque todas las encuestas los daban ganadores.

domingo, 12 de octubre de 2008

Electores exigen más policías y endurecer penas a criminales

31% de los venezolanos desconfían de la GN y 34% del Cicpc

Poco importa que sean de oposición, chavistas o disidentes del proceso. La palabra inseguridad copa el discurso de los candidatos que aspiran a ganar alguno de los 603 cargos que se escogerán el 23 de noviembre. La coincidencia de argumentos y propuestas, como incrementar la cantidad de policías o promover la vigilancia comunal, se puede explicar al analizar los estudios de opinión pública de arranque de campaña.
Según el último trabajo de Keller & Asociados, la inseguridad es el problema familiar más importante para 46% de los venezolanos. Es así desde el primer trimestre de este año. El costo de la vida, el desempleo, los servicios públicos y el acceso a vivienda le siguen en la escala de importancia (ver infografía anexa). Atrás quedaron los meses en que el desabastecimiento era el principal problema. Ahora la escasez de productos apenas le quita el sueño a 1% de la población. El estudio de Keller & Asociados, realizado entre el 18 de agosto y el 2 de septiembre en 240 puntos muestrales distribuidos entre 62 centros poblados con más de 20 mil habitantes, incorpora la valoración de los venezolanos a la gestión de Ramón Rodríguez Chacín como ministro del Interior y Justicia.
"La delincuencia está disminuyendo y se está controlando el hampa", el ahora ex ministro hizo de esta frase su mensaje habitual para los venezolanos. No obstante, según el estudio de Keller & Asociados, 56% de los venezolanos consideraban esta declaración como falsa, incluso los propios chavistas.
Hasta 59% de las personas que se auto definen como revolucionarias discrepaban de la aseveración ministerial. Convencer a los venezolanos que modifiquen su percepción sobre la seguridad personal, no es tarea sencilla; especialmente porque 82% de la población temen ser víctimas del hampa. La percepción de inseguridad se fundamenta en un dato concreto: Hasta 53% de los venezolanos han sido víctimas directas (o indirectas a través de un familiar) de la delincuencia. Aunque la pobreza sigue siendo considerada por los venezolanos como una de las causas de la inseguridad, "la impunidad" y "la corrupción policial" son las respuestas más repetidas por los electores si se les interroga sobre las variables que promueven la inseguridad en el país.
Aunque parezca extraño que los candidatos del Ejecutivo Nacional se comporten como aspirantes de oposición al hablar de la inseguridad, la opinión pública no les da otra alternativa. No reconocer que este es el principal problema del país, implicaría ir en contra de la opinión de hasta 83% de los venezolanos que están convencidos que el manejo gubernamental de este tema ha empeorado. Percepción que marca una tendencia ascendente desde el primer trimestre de 2005, cuando 5 de cada 10 electores evaluaba negativamente las políticas oficiales para frenar el delito. Pocos candidatos han dejado de ser seducidos por las propuestas ciudadanas para atacar este problema. La solución para 33% de los venezolanos es simple: aumentar la cantidad de policías y la dotación de los cuerpos de seguridad, mientras para 27% la esperanza se encuentra en activar sistemas de vigilancia comunal, 21% se inclinan por el efecto disuasivo que produciría aumentar las sanciones por los delitos cometidos y 12% aspiran a que se apliquen todas las medidas anteriores.
No obstante, antes se deben adecentar los cuerpos de seguridad, porque los ciudadanos desconfían de aquellos que deben velar por su seguridad. 34% no tienen confianza en la Guardia Nacional, 34% desconfían del Cicpc, 46% rechazan a las policías municipales y 51% no tienen ninguna confianza en las policías regionales.

¡Cinco dólares por cada elector!

Las democracias son costosas, desafortunadamente aquellas organizaciones y candidatos que tienen acceso a más y mejores fuentes de financiamiento suelen comunicar mejor sus ideas.El problema con el dinero que se mueve en una campaña electoral es complejo.
El principal indicativo de transparencia en el financiamiento político en Venezuela está asociado a divulgar cuánto gastaron los candidatos. Error craso y supino. Mucho más importante que el monto, es el origen de los fondos. ¿Quién financia a nuestros partidos y a nuestros candidatos?, esa es una pregunta tabú.
A diferencia de otros sistemas electorales en donde se colocan topes de gastos a los candidatos (para evitar que aquellos que tienen más, participen más) y topes a las contribuciones de personas naturales y jurídicas (para evitar lavado de dinero, etc.) en Venezuela el control se limita a una ley preconstitucional que no desarrolla a plenitud la realidad electoral del país de la última década.
En esencia, durante una campaña los partidos y los candidatos pueden gastar todo el dinero que se les ocurra, y recibir de personas naturales y jurídicas cualquier tipo de contribución. Y aunque el CNE exige conocer el RIF, teléfono y dirección fiscal de los contribuyentes, los ciudadanos comunes y corrientes apenas si lograr conocer de cuáles bolsillos salen los fondos que, dispendiosamente, se usan para promocionar proyectos políticos.
Y lo peor está por ocurrir. Lo que tradicionalmente se entiende como una medida electoral saludable (conocer quién o quiénes financia a los políticos) en Venezuela podría pervertirse. Desde Henrique Capriles Radonski hasta William Dávila, se ha dicho que el Seniat está haciendo una lista de contribuyentes a campañas de oposición, para -según los denunciantes- elaborar una nueva lista Tascón, pero de financistas electorales.En todo caso, a pesar de la denuncian, seguimos sin saber qué privados le dan dinero a la oposición y al gobierno.
¿Y si alguien le da dinero a los dos?En 10 años, los reportes de gastos de Hugo Rafael se han incrementado en 1.860 por ciento, sin embargo todavía se continúa analizando si su campaña en 1998, recibió fondos extranjeros.
A la fecha se desconoce quién financió la campaña por el revocatorio y cuánto se gastó en esta consulta popular.En el año 2006, el Presidente reportó gastos al CNE, por 22 millardos de bolívares viejos, y Manuel Rosales dijo que gastó 20 millardos. Cifra insuficiente para cancelar los gastos asociados a pautas publicitarias.Considerando que el costo de una campaña se calcula, aproximadamente, en cinco dólares por elector probable, se puede suponer que en la última elección presidencial cada candidato debió gastar, como mínimo, 120 millardos.
De eso, el CNE sólo conoce el origen de 20 millardos, ¿y el resto?

domingo, 5 de octubre de 2008

Votantes y candidatos disociados

Qué campaña electoral tan triste y nefasta! Por primera vez en 10 años asistimos a un verdadero proceso electoral regional. Seamos sinceros: en el año 2004 el referendo revocatorio presidencial asesinó la campaña regional, al punto de desmovilizar -por las denuncias de fraude y la desconfianza en el sistema electoral- a la mayoría de los electores de oposición.
El proceso del año 2000 tampoco fue la panacea, esas elecciones regionales fueron saboteadas por la relegitimación del cargo de Presidente, la gallina que usaba Arias Cárdenas para debatir sólo en televisión -si Chávez hubiese visto este comercial seguro no lo designa embajador ante la ONU- o los ojos vidriosos, lágrima incluida corriendo por la mejilla, de Eduardo Semtei, el hombre "28, 28, 28".Así que el último proceso regional verdadero fue el del año 1998. Sin embargo, ese debate regional también fue boicoteado.
Fue el año de la reforma parcial de la Ley Orgánica del Sufragio, que terminó en la separación de las elecciones para evitar el efecto portaaviones de Chávez. Así que me quedo corto en la afirmación inicial. Pensándolo mejor el último debate de propuestas regionales se remonta a 1993, pero ese año es el inicio de la muerte del sistema de partidos tradicionales, el nacimiento del chiripero, así que en ese proceso tampoco se debatieron las ideas y propuestas para las regiones.
Con esta desoladora historia de procesos regionales se presentan los candidatos a la elección regional de 2008, en la cual se separa -otra vez- de forma inexplicable la selección de los alcaldes y de los concejos municipales. Salvo contadas excepciones -como Carlos Ocariz, Jorge Rodríguez o Roberto Smith- los 8 mil candidatos que aspiran obtener alguna de las 603 becas -perdón, cargos- que están en juego se dedican a jugar con la polarización, sin presentar propuestas creíbles.
¿Y por qué me sorprendo? Son políticos. Sin importar el color de la camisa que exhiban en este momento, llevan 50 años sin ofrecerle soluciones a este pobre país.No obstante el peor problema somos los votantes. Según el último estudio de opinión pública de Keller y Asociados (1.200 encuestas en 65 centros urbanos, realizadas entre el 18 de agosto y el 2 de septiembre, con un error muestral de 2,89% y una cobertura de 78% de la población) 38% de los venezolanos aspira a votar por el candidato de la oposición en su región y 34% realizará lo propio por el candidato postulado por el PSUV.Apenas 5% está convencido de apoyar al que proponga mejores ideas para cada estado o municipio y 22% aún no sabe qué lado de la polarización escoger.
Es que no aprendemos. La inseguridad nos roba la tranquilidad, la crisis económica nos impide comprar las condiciones para un futuro mejor, la falta de vías hace que nuestra vida transcurra frente a un volante, en vez de invertir ese tiempo productivamente, y aún así lo que nos importa es el color de la camisa del candidato, no lo que propone, sus credenciales o la viabilidad de sus propuestas. Pobre país.
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